Un órgano rector de la Corte Penal Internacional (CPI) suspendió este lunes al fiscal jefe, Karim Khan, quien enfrenta acusaciones de abuso sexual formuladas por una integrante de su oficina, en una decisión sin precedentes que traslada a los Estados miembros la determinación sobre su futuro al frente de la institución.
La Mesa de la Asamblea de los Estados Partes (AEP), integrada por 21 miembros, decidió por mayoría remitir el procedimiento disciplinario al pleno de los 125 países miembros de la CPI y suspender a Khan de sus funciones con efecto inmediato, en espera de la decisión final del órgano competente.
En un comunicado, la Mesa precisó que la suspensión no debe interpretarse como una anticipación del resultado del proceso, sino como una medida cautelar mientras concluye el procedimiento.
La evaluación del caso se basó en un informe elaborado por la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de las Naciones Unidas (OIOS), las pruebas recopiladas durante la investigación, el dictamen de un panel independiente de expertos judiciales y las alegaciones presentadas por escrito por las partes implicadas. Tanto la decisión como la documentación examinada permanecerán confidenciales.
No obstante, la medida tendrá un efecto limitado en la práctica, ya que Khan, de 55 años, se apartó voluntariamente de sus funciones en mayo de 2025 para defenderse de las acusaciones, las cuales ha negado reiteradamente.
Abogada, víctima de conductas sexuales no consentidas

La crisis institucional comenzó en abril de 2024, cuando una abogada que trabajaba bajo la supervisión directa de Khan denunció haber sido víctima de conductas sexuales no consentidas. Inicialmente, dos compañeros trasladaron las acusaciones a la dirección de la Corte, cuyo mecanismo interno abrió una investigación que fue cerrada pocos días después.
Posteriormente, la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de las Naciones Unidas asumió la investigación y elaboró un informe confidencial. Según diversas filtraciones, ese organismo habría encontrado indicios que respaldaban las acusaciones, mientras que un panel independiente concluyó que las pruebas disponibles no alcanzaban el estándar legal exigido para acreditar una conducta indebida.
La coexistencia de ambas conclusiones dividió durante meses a los Estados miembros de la Corte: algunos consideraban que el caso debía cerrarse, mientras que otros entendían que los hallazgos de la ONU requerían una respuesta institucional.
Karim Khan ya había sido apartado del proceso emblemático contra el expresidente filipino Rodrigo Duterte por presuntos crímenes de lesa humanidad.
El fiscal británico adquirió notoriedad internacional tras solicitar órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el exministro de Defensa Yoav Gallant por presuntos crímenes de guerra relacionados con el conflicto en Gaza. Como respuesta, Estados Unidos le impuso sanciones económicas y prohibió su entrada en territorio estadounidense.
Khan ha sostenido en repetidas ocasiones que las acusaciones forman parte de una campaña destinada a apartarlo del cargo debido a sus decisiones judiciales.
Con la decisión adoptada este lunes, el expediente entra en una nueva fase. La Asamblea de los Estados Partes será convocada en una sesión extraordinaria, lo antes posible, para que los 125 países miembros determinen si las acusaciones constituyen una conducta grave incompatible con el ejercicio de sus funciones como fiscal jefe de la Corte Penal Internacional.
(Con informaciones de las agencias EFE y AFP)
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