Desde las grandes metrópolis hasta pequeñas localidades como Staunton (Virginia), Chillicothe (Ohio) y Flatwoods (Virginia Occidental), millones de personas tomaron calles, plazas y parques el pasado sábado para participar en la tercera jornada del movimiento No Kings —"Sin Reyes"—, una coalición que integran más de 400 organizaciones sindicales, pro derechos humanos, feministas, ambientalistas y progresistas.
Entre las organizaciones convocantes figuran la Federación Estadounidense de Maestros, Human Rights Campaign, Indivisible, la ACLU, el SEIU, 50501, National Nurses United, Public Citizen y United We Dream, según informó NPR.
Los organizadores estimaron que entre 8 y 9 millones de personas participaron en las manifestaciones, superando ampliamente los 7 millones que se movilizaron en la segunda jornada de octubre de 2025. De confirmarse estas cifras, se trataría de la protesta de un solo día más grande en la historia del país, según USA Today.
Minnesota, epicentro nacional; De Niro, voz en Nueva York
El evento insignia se celebró frente al Capitolio estatal de Minnesota, en St. Paul, donde las emociones siguen a flor de piel tras la muerte de dos residentes —Renee Good y Alex Pretti— a manos de agentes federales de inmigración. Allí, Bruce Springsteen interpretó "Streets of Minneapolis", una canción escrita en respuesta a esos hechos, según reportó AP.
En Nueva York, el actor Robert De Niro encabezó la marcha por Times Square junto a la fiscal general Letitia James y el reverendo Al Sharpton. En un discurso encendido, De Niro calificó a Trump como una "amenaza existencial a nuestras libertades y seguridad" y aseveró: "Debe ser detenido. Y debe ser detenido ahora", según The Wrap.
"No a los reyes. No a Donald Trump. Ya tuvimos suficiente. No a guerras innecesarias que roban nuestros recursos, sacrifican a nuestros valientes militares y masacran inocentes. No a líderes corruptos que se enriquecen a sí mismos", proclamó De Niro ante una multitud que desbordó la Séptima Avenida.
ICE e Irán: los dos frentes de la protesta
Los manifestantes reiteraron su condena a lo que consideran una deriva autoritaria de la administración Trump, con dos ejes centrales de reclamo:
A nivel interno, la denuncia contra la política de inmigración y las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), calificadas por los organizadores como "crueldad" contra las comunidades inmigrantes. El contexto de Minnesota —donde agentes federales dispararon contra civiles durante operativos de detención— intensificó el reclamo.
A nivel externo, la oposición a la guerra contra Irán, un conflicto que los manifestantes vinculan directamente con el aumento del costo de vida, particularmente en hidrocarburos, artículos de primera necesidad y vivienda. CNN y BBC destacaron que las presiones económicas derivadas del conflicto bélico fueron una de las principales motivaciones de los asistentes.
En su fundamento como movimiento de resistencia, las jornadas buscan reivindicar que "el tiempo de los reyes terminó hace 250 años al proclamarse la independencia de la nación" y que el gobierno debe pertenecer al pueblo, "no a reyes, no a tiranos ni a multimillonarios".
La voz de la comunidad dominicana
Un factor destacado de la jornada fue la presencia activa de la comunidad dominicana en las manifestaciones, particularmente en Nueva York, donde cientos de miles de connacionales caen bajo la categoría de indocumentados y enfrentan directamente la amenaza de las políticas de ICE.
El Movimiento de Resistencia y Solidaridad (RESO), a través de su vocero Luis Mayobanex Rodríguez, aseguró que "el verano del 2026 será el momento preciso para que ICE se derrita bajo el sol de Nueva York y sea en el invierno o la primavera del 2028 el momento exacto para convertir en realidad la aspiración de legalización de los inmigrantes con estatus irregular, para bien de nuestras familias y la economía de Estados Unidos".
En su valoración, Mayobanex Rodríguez subrayó que "este ascendente movimiento de protesta se da en un contexto en que, producto de la guerra desatada por EE.UU. e Israel en Medio Oriente, se resiente acentuadamente el bolsillo del pueblo consumidor dado el elevado costo en productos esenciales como los hidrocarburos, los artículos de primera necesidad y la vivienda".
Elecciones de medio término y el fantasma autoritario
Las protestas ocurren en un momento en que los niveles de aprobación del presidente Trump caen aceleradamente, precisamente en un año electoral: en noviembre de 2026 se celebrarán las elecciones de medio término, en las que analistas prevén un escenario adverso para el Partido Republicano.
Este contexto, de acuerdo a analistas de la política estadounidense, coloca sobre el tablero la posibilidad de una interrupción violenta, desde el poder, de la celebración de elecciones libres y limpias. La magnitud de las protestas del sábado fue interpretada por USA Today como una "señal de alarma roja" para la administración Trump.
La Casa Blanca minimiza; el movimiento escala
La respuesta del gobierno de Trump llegó a través de la vocera de la Casa Blanca, Abigail Jackson, quien desestimó las manifestaciones al afirmar que "a los únicos que les importan estas sesiones de terapia para desquiciar a Trump son a los periodistas a quienes se les paga por cubrirlas".
Sin embargo, la dimensión de las protestas —que también se replicaron en Puerto Rico, España, Italia y Portugal— sugiere un movimiento en plena expansión, no en retroceso.
Próximo paso: huelga general el 1° de Mayo
El movimiento ya mira hacia adelante. Ezra Levin, cofundador de Indivisible y uno de los principales organizadores, anunció desde el escenario de Minnesota que se está planificando una huelga general nacional para el 1° de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, bajo la consigna "No work, no school, no shopping" —"Sin trabajo, sin escuela, sin compras"—, según reportó Common Dreams.
"Viniendo de la energía masiva de las movilizaciones No Kings, la gente está lista para actuar y seguir luchando por una democracia del pueblo, por el pueblo y para el pueblo", declaró Leah Greenberg, cofundadora de Indivisible, según Payday Report.
La coalición May Day Strong impulsa la convocatoria con el respaldo de las mismas redes organizativas que hicieron posible las jornadas No Kings, lo que plantea la posibilidad de una escalada significativa del movimiento de resistencia en las próximas semanas.
Compartir esta nota