Las autoridades chinas están implementando medidas severas en contra de las familias que optan por enterrar a sus difuntos en propiedades residenciales vacías de gran altura — conocidas como "apartamentos de cenizas funerarias" — en lugar de pagar los costos desorbitados de las parcelas en los cementerios.
El martes entrará en vigor una nueva ley que prohibirá esta práctica, la cual ha crecido a medida que el rápido envejecimiento de la población coincide con el estallido de la burbuja inmobiliaria, convirtiendo a los apartamentos residenciales en una mejor opción que los cementerios como lugar para honrar los restos de los seres queridos.
"Cuando un espacio pierde su valor como lugar para vivir, la gente le encuentra un nuevo valor. Y para muchos, ese nuevo valor es el almacenamiento de cenizas", afirmó Xinyi Wu, estudiante de doctorado de la Universidad de California en Irvine y autora de un estudio sobre esta práctica titulado Space for the Departed (Espacio para los difuntos).
China celebra festival Qingming, de limpieza de tumbas
La nueva ley llega justo cuando China se está preparando para celebrar el festival Qingming, dedicado a la limpieza de tumbas. La rápida urbanización ha disparado la demanda de las limitadas parcelas de cementerio disponibles en las ciudades.
Sumado a esto, la población de China está envejeciendo a uno de los ritmos más acelerados de la historia. El número de fallecimientos en 2025 alcanzó 11,3 millones — un aumento respecto a 9,8 millones de 2015 — y superando la cifra de 7,9 millones de nacimientos registrados el año pasado.
A diferencia de los apartamentos — cuyos precios han caído drásticamente desde la campaña impulsada por el presidente Xi Jinping bajo el lema de que "las propiedades son para vivir en ellas, no para especular" —, las parcelas en los cementerios se han vuelto prohibitivamente costosas.
Una encuesta global sobre gastos funerarios realizada en 2020 por la aseguradora SunLife reveló que los costos funerarios promedio en China eran los segundos más altos del mundo — solo por detrás de Japón — situándose en unos 37 375 yuanes (US$5400), lo cual representa aproximadamente el 45 por ciento del salario anual promedio.
Mientras que las propiedades residenciales en China conllevan derechos de uso gubernamentales por un plazo de 70 años, las parcelas en los cementerios se conceden únicamente mediante un contrato de arrendamiento de 20 años. Wu afirmó que, si bien es probable que la nueva ley impida que las empresas o los agentes inmobiliarios puedan vender abiertamente apartamentos destinados a albergar "cenizas funerarias", ella sospecha que las familias particulares continuarán con esta práctica de manera discreta.
El uso de apartamentos de cenizas funerarias "suele ocurrir con mayor frecuencia en familias con fuertes valores de clan o en aquellas que poseen múltiples propiedades", señaló Wu. Añadió que las familias siguen considerando estas propiedades como activos que podrían venderse más adelante si aumentan de valor.
A pesar del tabú que rodea a la muerte en China y de algunos comentarios hostiles en internet, muchos inquilinos jóvenes no tienen ninguna objeción a tener vecinos difuntos si contribuye a reducir el precio del alquiler en el edificio, comentó. "Sienten que, si vivir junto a un apartamento para cenizas funerarias implica que su propia vivienda resulta un poco más económica, entonces no es algo totalmente inaceptable, siempre y cuando no tengan que verlo en su día a día".
En virtud de la nueva ley, el gobierno está fomentando prácticas funerarias alternativas — conocidas como "entierros ecológicos" —, tales como la dispersión de las cenizas de un ser querido en el mar, dado que resultan más económicas y tienen un menor impacto tanto en el medio ambiente como en la escasez de suelo disponible.
"Entierro ecológico"
"En Pekín, entre el 30 y el 40 por ciento de los clientes optan hoy en día por el entierro ecológico", señaló Li, consultor radicado en Pekín que trabaja para Qiuye, una plataforma de venta de servicios funerarios y cementerios.
Algunos expertos en demografía sostienen que la modificación de los ritos funerarios tradicionales de China podría alterar las actitudes hacia la familia. A su vez, esto podría contribuir a la baja tasa de natalidad.
"Para China, las tumbas ancestrales representan lo mismo que las iglesias para Occidente: influyen profundamente en los conceptos con respecto a la procreación", afirmó Yi Fuxian, experto en demografía china de la Universidad de Wisconsin-Madison y autor del libro Un gran país con un nido vacío, que criticó la política de hijo único de China.
(Joe Leahy y Wenjie Ding. Copyright The Financial Times Limited 2026. © 2026 The Financial Times Ltd. All rights reserved. Please do not copy and paste FT articles and redistribute by email or post to the web).
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