En una convergencia inédita, el papa León XIV y prominentes figuras del movimiento MAGA coincidieron este martes en condenar las amenazas del presidente Donald Trump contra Irán, después de que el mandatario advirtiera que "el país entero podría ser destruido en una sola noche" si Teherán no reabre el estrecho de Ormuz antes de las 8 PM de este martes 7 de abril.
Lo extraordinario de esta jornada es la amplitud del rechazo. Que el papa, figuras históricas del MAGA, legisladores demócratas y gobiernos extranjeros coincidan en calificar las amenazas de Trump como una línea roja moral revela la magnitud de lo que está en juego.
El mensaje de Trump —publicado en Truth Social y reiterado en una conferencia de prensa desde la Casa Blanca el lunes— cruzó una línea moral que ni siquiera algunos de sus partidarios más incondicionales están dispuestos a tolerar, aunque se confía en que no se llegue a tanto.
El Vaticano eleva el tono: "Es una cuestión moral"
El papa León XIV, el primer pontífice estadounidense en la historia, calificó de "inaceptable" la amenaza contra todo el pueblo iraní al salir de su residencia en Castel Gandolfo rumbo al Vaticano este mismo martes.
"Hoy se ha producido esta amenaza contra todo el pueblo de Irán, y esto es realmente inaceptable. Ciertamente hay cuestiones de derecho internacional, pero mucho más que eso, se trata de una cuestión moral", declaró León XIV a los periodistas.
La intervención de este martes marca una escalada significativa en la postura del Vaticano. León XIV había roto su silencio sobre Trump apenas el 31 de marzo, cuando por primera vez lo mencionó públicamente para instarlo a "buscar una vía de salida" al conflicto.
Desde entonces, el pontífice ha ido endureciendo su discurso semana a semana: durante la misa de Pascua del domingo pidió abandonar las armas y buscar la paz a través del diálogo, y el viernes anterior cuestionó abiertamente la justificación divina de la guerra, en lo que se interpretó como una respuesta directa a la retórica de la administración Trump.
León XIV pasó sus primeros diez meses de pontificado evitando comentar sobre su país natal. "Esa etapa ha llegado a su fin", se coincide en el Vaticano.
La fractura MAGA: de Coulter a Megyn Kelly

Pero la condena no viene solo desde Roma. Dentro del propio ecosistema conservador estadounidense, las amenazas de Trump contra Irán están provocando lo que The Bulwark calificó como una "gran revuelta MAGA" contra el plan del presidente de bombardear infraestructura civil iraní.
Ann Coulter, una de las primeras promotoras del trumpismo —autora del libro In Trump We Trust en 2016—, acusó directamente a Trump de "cometer crímenes de guerra" en una serie de publicaciones en X el domingo.
Megyn Kelly, la influyente presentadora conservadora, ha sido aún más incisiva. En su programa de Sirius XM, Kelly no solo se opuso a la guerra sino que señaló con nombre y apellido a quienes, según ella, empujaron a Trump al conflicto: el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, el senador Lindsey Graham, el presentador de Fox News Mark Levin y el podcaster Ben Shapiro. "¿Cuándo se convirtió esto en el objetivo?", cuestionó Kelly al criticar los cambiantes objetivos de la guerra.
A ellos se suman Matt Walsh y Mike Cernovich, figuras prominentes del conservadurismo digital, que han expresado escepticismo o rechazo abierto al conflicto, aunque muchos de estos críticos MAGA se niegan a culpar directamente a Trump: prefieren responsabilizar a Israel, a los "halcones" del Pentágono o a asesores belicistas, en una contorsión retórica que busca preservar la lealtad al líder mientras rechazan su política.
Demócratas: "Un individuo peligroso y desequilibrado"
Del lado demócrata, la respuesta ha sido más frontal. El líder del Partido Demócrata en el Senado, Chuck Schumer, censuró las amenazas, mientras que múltiples legisladores calificaron la retórica de Trump como "desquiciada" (unhinged) y cuestionaron su aptitud mental para el cargo.
Irán acusó al Congreso de EEUU "cometer traición" a su pueblo al no invocar la Enmienda 25 de la Constitución estadounidense, que permite la remoción de un presidente incapacitado.
(CON INFORMACIONES DE AFP Y EFE)
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