El Ejército de Estados Unidos lanzó este jueves una nueva oleada de ataques contra objetivos militares iraníes, en la decimotercera noche consecutiva de operaciones contra Irán, informó el Mando Central estadounidense (Centcom).
Las fuerzas estadounidenses iniciaron los bombardeos a las 6:45 p. m. hora del Este de Estados Unidos (22:45 GMT), según un mensaje publicado por Centcom en la red social X, en el que señaló que la operación tenía como propósito "responsabilizar a Irán" y disminuir las capacidades del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica para amenazar la navegación comercial.
El comando militar estadounidense no ofreció de inmediato detalles sobre los objetivos alcanzados en esta nueva jornada de ataques. En operaciones previas, Centcom informó que sus fuerzas habían golpeado instalaciones vinculadas con capacidades marítimas iraníes, depósitos de misiles y drones, centros de vigilancia costera y sistemas de defensa aérea.
La campaña militar estadounidense se desarrolla en medio de una escalada de tensiones en Oriente Medio, marcada por enfrentamientos entre Washington y Teherán y por amenazas contra rutas marítimas consideradas esenciales para el comercio internacional, especialmente aquellas vinculadas al tránsito energético.
Según el mando estadounidense, las operaciones buscan limitar la capacidad iraní de atacar embarcaciones comerciales y proteger la navegación en la región. Washington sostiene que las acciones responden a ataques y amenazas contra sus fuerzas y contra buques que circulan por zonas estratégicas.
La continuidad de los bombardeos ha aumentado la preocupación internacional ante el riesgo de una ampliación del conflicto. Naciones Unidas ha advertido sobre el deterioro de la situación regional y los riesgos para la estabilidad global.
Ataques contra Irán y acuerdo EEUU-Arabia Saudita avivan tensión nuclear
Aunque no existe confirmación de que Washington prepare un ataque nuclear contra Teherán, la escalada militar y el acuerdo nuclear civil con Arabia Saudita alimentan preocupaciones sobre una posible carrera armamentista en Medio Oriente y otras regiones.
La nueva oleada de ataques de Estados Unidos contra Irán, sumada a las tensiones por el futuro del programa nuclear iraní y al reciente acuerdo nuclear civil entre Washington y Arabia Saudita, ha reavivado los temores internacionales sobre una eventual expansión de la competencia nuclear en Medio Oriente.
Hasta ahora no existe evidencia oficial que confirme versiones difundidas en redes sociales sobre una supuesta amenaza del presidente Donald Trump de utilizar armas nucleares contra Irán.
Las operaciones estadounidenses anunciadas por el Mando Central (Centcom) han sido descritas como ataques contra objetivos militares iraníes destinados a reducir las capacidades del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y proteger la navegación comercial.
Sin embargo, el escenario estratégico se ha complicado por el debate generado tras el acuerdo nuclear civil alcanzado entre Estados Unidos y Arabia Saudita, que según analistas y expertos en no proliferación podría abrir un nuevo capítulo de incertidumbre sobre el equilibrio nuclear mundial.
Un análisis publicado por The New York Times señala que el pacto impulsado por la administración Trump permitiría eventualmente a Arabia Saudita desarrollar capacidades para enriquecer combustible nuclear, una facultad que históricamente ha generado preocupación por su posible utilización con fines militares.

El príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman ha declarado anteriormente que su país buscaría desarrollar armas nucleares si Irán llegara a obtener una bomba atómica, una advertencia que vuelve más sensible cualquier transferencia de tecnología nuclear hacia Riad.

Trump afirmó el jueves que el acuerdo con Arabia Saudita está limitado al uso pacífico de la energía nuclear, pero las dudas persisten entre gobiernos y especialistas que temen que una flexibilización de los controles pueda debilitar los esfuerzos internacionales de no proliferación.
El temor no se limita al Golfo Pérsico. De acuerdo con el análisis del diario estadounidense, varios países de Europa, Asia y Medio Oriente están reconsiderando sus capacidades estratégicas ante una percepción de menor compromiso de Washington con sus aliados tradicionales y ante el aumento de amenazas regionales.
Francia, por ejemplo, ha reforzado el papel de su disuasión nuclear como garantía de seguridad para algunos aliados europeos, mientras otros países evalúan opciones para protegerse ante escenarios de mayor inestabilidad internacional.
La crisis entre Estados Unidos e Irán ocurre además en un momento en que Teherán mantiene una postura desafiante y ha advertido que cualquier ataque contra sus instalaciones estratégicas provocaría una respuesta amplia contra intereses estadounidenses y aliados en la región.
Aunque no hay señales confirmadas de una decisión estadounidense de emplear armas nucleares, la combinación de conflictos militares, expansión de programas nucleares civiles con potencial estratégico y debilitamiento de acuerdos de control plantea uno de los escenarios de mayor preocupación para el sistema internacional desde el final de la Guerra Fría.
Compartir esta nota