Se prevé que dos buques transportando petróleo y combustible rusos en camino a una Cuba sedienta de energía llegarán tan pronto como la próxima semana, desafiando el embargo energético impuesto por el presidente estadounidense Donald Trump, según informan empresas de inteligencia marítima.
Si llegan los barcos, estos constituirían los primeros cargamentos energéticos que ha recibido Cuba en tres meses. La isla se vio sumida en un apagón a escala nacional cuando la totalidad de su red eléctrica colapsó el lunes, para luego recuperar el suministro gradualmente el martes. Esto ha profundizado aún más la severa crisis económica que asola el país.
El buque Sea Horse, con bandera de Hong Kong —del que se cree que transporta unas 27 000 toneladas de gas ruso— se dirigía hacia la isla tras haber parecido desviar su rumbo el mes pasado. Se estima que el barco llegará a Cuba el lunes, según le declaró al Financial Times (FT) Samir Madani, cofundador de la empresa de inteligencia marítima TankerTrackers.com.
Por su parte, se calcula que el Anatoly Kolodkin —buque con bandera rusa que transporta unas 100 000 toneladas métricas de crudo (equivalentes a entre 725 000 y 728 000 barriles, dependiendo del grado del petróleo)— llegará a Cuba el próximo 4 de abril, añadió Madani.
A principios de esta semana, Trump predijo que tendría "el honor de tomar Cuba de alguna forma", tras haber sugerido previamente una "toma de control amistosa" de la nación caribeña.
"Ya sea que yo la libere o la tome, creo que podría hacer lo que quiera con ella, si quieren saber la verdad", declaró Trump a los periodistas en la Casa Blanca el lunes. "Ahora mismo son una nación muy debilitada".
Crece la especulación de que Trump está intentando forzar la salida del presidente Miguel Díaz-Canel, quien la semana pasada confirmó que Cuba está en conversaciones con la administración estadounidense en un intento por poner fin al bloqueo energético.
El último suministro recibido por Cuba fue un cargamento de petróleo procedente de México el pasado 9 de enero; sin embargo, desde entonces, México parece haber cedido ante la presión de Trump para detener el envío de nuevos cargamentos. Desde el mes de diciembre no han llegado suministros procedentes de Venezuela —aliado histórico de la isla—, después de que las fuerzas estadounidenses irrumpieron en el país en un intento por capturar al líder Nicolás Maduro. El martes, Díaz-Canel advirtió que cualquier "agresor externo" se enfrentaría a una "resistencia inexpugnable".
"EE. UU. amenaza públicamente a Cuba, casi a diario, con derrocar por la fuerza el orden constitucional", escribió Díaz-Canel en X el martes. "Y usa un indignante pretexto: las duras limitaciones de la debilitada economía que ellos han agredido y pretendido aislar hace más de seis décadas. Pretenden y anuncian planes para adueñarse del país, de sus recursos, de las propiedades y hasta de la misma economía que buscan asfixiar para rendirnos".
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia declaró el martes que "Rusia reafirma su inquebrantable solidaridad con el gobierno y el pueblo hermano de Cuba".
El combustible del Sea Horse fue identificado como de origen ruso por la empresa de inteligencia Kpler, según un informe de Bloomberg News. El Anatoly Kolodkin transporta petróleo ruso de la variedad Urals, indicó Kpler.
Cuba produce solo alrededor del 40 por ciento del petróleo necesario para satisfacer la demanda nacional y, desde hace mucho tiempo, ha dependido de las importaciones de naciones amigas —incluyendo la Unión Soviética durante la Guerra Fría— para abastecer de energía a los hogares, así como a las industrias turística y agrícola.
Venezuela había sido el principal benefactor del país, enviando petróleo a cambio de médicos y agentes de contrainteligencia, hasta que las fuerzas estadounidenses detuvieron a Maduro el 3 de enero. Cuba también revendía parte de esos cargamentos, lo que le proporcionaba divisas extranjeras que necesitaba desesperadamente.
La isla, situada a tan solo 145 km de los Cayos de Florida, se encuentra sumida en una crisis humanitaria que se ha visto agravada por la escasez energética provocada por EE. UU. Los hospitales han cancelado cirugías, mientras que los servicios de distribución de alimentos y de recolección de basura se han visto interrumpidos. Las aerolíneas, privadas de combustible, han suspendido sus vuelos.
El órgano oficial del régimen comunista, Granma, ha destacado una iniciativa para instalar paneles solares, calificándola como "la luz y la energía que no pueden bloquear".
El gobierno también ha invitado a los exiliados cubanos a invertir y a ser propietarios de negocios en la isla, como parte de un esfuerzo más amplio para impulsar el incipiente sector privado. Sin embargo, el amplio embargo estadounidense sobre Cuba —respaldado desde hace mucho tiempo por gran parte de la diáspora— seguiría impidiendo el desarrollo más amplio del comercio y una mayor inversión en la isla.
(Jude Webber y Joe Daniels. Copyright The Financial Times Limited 2026. © 2026 The Financial Times Ltd. All rights reserved. Please do not copy and paste FT articles and redistribute by email or post to the web).
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