El director del FBI, Kash Patel, indicó que el tirador que este sábado irrumpió en un hotel de Washington donde estaba cenando el presidente Donald Trump y obligó a que el mandatario fuera evacuado, cargaba con un arma larga al ser detenido (no "abatido", como dijo erróneamente el gobernante) por el Servicio Secreto presidencial.
El hombre fue interceptado en el hotel Hilton de Washington, donde Trump, la primera dama, Melania Trump, y varios miembros del Gobierno participaban en la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA), y comparecerá el lunes por cargos de porte ilícito de armas y agresión, informó la policía de Washington.
"Estamos examinando todos los restos balísticos encontrados en el lugar, incluyendo el arma larga y los casquillos. Estamos realizando entrevistas a testigos en este momento", explicó Patel en una rueda de prensa celebrada en la Casa Blanca poco después de que se produjera el suceso.
Patel pidió a cualquiera con información sobre el incidente que se presente ante las autoridades para declarar y aseguró que ya se ha comenzado a investigar "a fondo los antecedentes" del detenido.
Aunque no existe confirmación oficial, varios medios locales aseguran que el tirador es un varón de 31 años llamado Cole Allen que reside en Torrance, en el estado de California.
El propio Trump compartió en su red social Truth Social imágenes del hombre arrestado, entre ellas, una fotografía en la que se ve al hombre esposado en el suelo del hotel.
También compartió imágenes de vídeo de las cámaras de seguridad del recinto. El metraje, en blanco y negro y de escasa calidad, se ve al hombre corriendo a toda velocidad y a varios miembros del Servicio Secreto desenfundando sus armas y disparando.
En la misma rueda de prensa en la Casa Blanca, el propio Trump aseguró que el hombre disparó a uno de los agentes, pero que este se encuentra bien gracias a que la bala impactó en su chaleco antibalas.
Trump y el resto de altos cargos fueron evacuados del salón de baile donde se celebraba la cena tras escucharse tres o cuatros disparos que resonaron fuera de esa sala, según contó un periodista de EFE que se encontraba en la gala, la cual estaba presidida por una mesa sobre un escenario en la que estaban sentados el presidente y la primera dama.
Tras la evacuación, más miembros del Servicio Secreto se desplegaron en la sala de baile portando rifles de asalto y pidieron a todas los asistentes que se pusieran a cubierto.
"Una escopeta, una pistola y múltiples cuchillos"
En una comparecencia ante los medios, el jefe interino del Departamento de la Policía Metropolitana (MPD), Jeff Carroll, detalló que el sospechoso cargaba con un arsenal compuesto por "una escopeta, una pistola y múltiples cuchillos" al momento de asaltar un puesto de control del Servicio Secreto en el vestíbulo del hotel a las 20:36 hora local (00:36 GMT).
"En este momento, todo parece indicar que se trata de un actor solitario, un pistolero solitario", afirmó Carroll, descartando la participación de cómplices de manera preliminar.
A pesar del intercambio de disparos en los pasillos del hotel, la policía informó que el sospechoso no fue alcanzado por las balas. No obstante, tras ser reducido, fue trasladado a un centro hospitalario para ser evaluado médicamente.
Por su parte, un oficial de la División Uniformada del Servicio Secreto fue alcanzado por una bala, pero su chaleco antibalas evitó heridas mortales.
El agente fue trasladado a un hospital local y, según Carroll, se encuentra "con buen ánimo".
La investigación ha pasado a ser un esfuerzo conjunto entre el Servicio Secreto, la Policía Metropolitana y el FBI para determinar los motivos que llevaron al hombre de 31 años a intentar vulnerar la seguridad del evento, al que asistía el presidente Donald Trump tras años de ausencia.
Trump aseguró esta noche en una rueda de prensa que el tirador "estaba muy lejos" de acercarse a él y añadió que "era un loco", que difícilmente podría haber atravesado las puertas del gran salón donde él se encontraba.
La de hoy era la primera cena de la WHCA a la que acudía Trump como presidente, ya que decidió boicotearlas durante su primer mandato, y también el año pasado, cuando retornó a la Casa Blanca tras ganar las presidenciales de noviembre de 2024.
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