Equipos de rescate internacionales y voluntarios trabajan en el edificio Oasis Beach, ubicado en Playa Grande, estado La Guaira, Venezuela, tras reportarse señales de vida de 21 personas que permanecerían atrapadas bajo los escombros, nueve días después de los terremotos registrados el pasado 24 de junio.
La información debe manejarse con cautela: hasta el momento, los reportes disponibles hablan de señales de vida, comunicaciones desde el interior y labores de búsqueda en curso, pero no de un rescate confirmado de las 21 personas. Las brigadas intentan llegar hasta una zona que familiares y rescatistas describen como una posible “cápsula de aire” o triángulo de seguridad formado entre las estructuras colapsadas.
Un grupo atrapado en el Oasis Beach
De acuerdo con reportes desde la zona, entre las personas atrapadas estaría el vicealmirante Gustavo Romero Matamoros, director de la Policía de La Guaira, quien habría logrado comunicarse con su esposa para informar que se encontraba con otras 20 personas bajo los restos del edificio.
Las primeras señales se habrían registrado días después del colapso, mediante comunicaciones por radio y mensajes enviados a través de WhatsApp, según versiones preliminares difundidas por medios que dan seguimiento a las labores de búsqueda.
Rescate de alta complejidad
Las operaciones se realizan con extrema precaución debido a la inestabilidad de las losas de concreto armado del edificio. Los equipos buscan remover escombros sin provocar nuevos colapsos que puedan poner en riesgo a los posibles sobrevivientes.
En la zona participan rescatistas de Taiwán, El Salvador y especialistas mexicanos conocidos como Topos, con experiencia en estructuras colapsadas. También colaboran brigadas venezolanas, voluntarios y familiares que han permanecido en el área presionando para mantener activas las labores de búsqueda.
Familias mantienen la esperanza
Familiares de personas desaparecidas han insistido en que todavía hay posibilidades de encontrar sobrevivientes. Una allegada citada en reportes desde el lugar explicó que los equipos han intentado ingresar por distintas áreas del edificio, pero que no han podido llegar directamente hasta las supuestas cápsulas de aire por las dificultades técnicas de la estructura.
El hallazgo de señales de vida ha renovado la esperanza en medio de una tragedia que ha dejado miles de muertos y heridos en Venezuela. Según balances difundidos este viernes, la cifra de fallecidos por los terremotos supera los 2,600, mientras continúan las labores de rescate, recuperación de cuerpos y atención a damnificados.
El edificio colapsó tras los terremotos del 24 de junio
El Oasis Beach es uno de los edificios afectados por los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el 24 de junio, con especial impacto en La Guaira, una de las zonas más golpeadas por la emergencia.
Desde los primeros días del desastre, las autoridades venezolanas reportaron edificios colapsados, personas atrapadas, familias damnificadas y daños severos en infraestructuras públicas y privadas.
Todavía no hay rescate confirmado
Aunque varias publicaciones han presentado el caso como un “hallazgo con vida”, lo más responsable es precisar que, hasta la información disponible, las 21 personas han sido reportadas como presuntos sobrevivientes o personas con señales de vida detectadas bajo los escombros.
La diferencia es clave: detectar señales, recibir un mensaje o ubicar una posible zona con sobrevivientes no equivale a un rescate. Los equipos todavía deben llegar hasta ellos, estabilizar la estructura y ejecutar la extracción sin comprometer la seguridad de las víctimas ni de los rescatistas.
El operativo continúa en medio de una carrera contra el tiempo, con familiares aferrados a la posibilidad de que la “cápsula de aire” haya permitido la supervivencia del grupo atrapado bajo el Oasis Beach.
Compartir esta nota