La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró este viernes que busca que se faciliten las inversiones en el sector petrolero de su país, la mayor reserva de crudo del mundo, en momentos en que el mandatario de EE.UU., Donald Trump, ha mostrado un empeño en revitalizar las infraestructuras en la nación suramericana, tras la captura de Nicolás Maduro.
En redes sociales, la líder chavista explicó que la reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos que presentó el jueves en la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), de mayoría oficialista, tiene el objetivo de "facilitar la inversión, fortalecer la seguridad jurídica y lograr resultados más rápidos".
Rodríguez entregó el jueves a la junta directiva de la AN, encabezada por su hermano, Jorge Rodríguez, un proyecto de reforma de esa ley del que no dio detalles pero afirmó que tiene como finalidad permitir que "flujos de inversiones sean incorporados a nuevos campos" petrolíferos.
La mandataria encargada dijo también este viernes que "toda divisa que ingrese al país por cooperación energética será destinada a dos fondos soberanos: uno para la protección social y el bienestar de los trabajadores, y otro para infraestructura y servicios que impulsen el desarrollo económico y social".
Luego de la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de fuerzas estadounidenses en medio de una serie de ataques en suelo venezolano el pasado 3 de enero, Trump advirtió a Rodríguez que si no hacía lo correcto podría acabar peor.
Sin embargo, la Casa Blanca dijo este jueves que el Gobierno dirigido por Rodríguez, quien asumió el cargo dos días después de la operación militar, ha cumplido de momento "con todas las exigencias y solicitudes" de EE.UU..
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, destacó el acuerdo cerrado entre Washington y Caracas, que valoró en 500 millones de dólares, por el cual EE.UU. comercializará hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano y gestionará los ingresos antes de transferirlos al país suramericano.
Rodríguez, quien conversó esta semana con Trump por teléfono, asegura que, a pesar de la "agresión", se está "moldeando lo que debe ser una cooperación energética, basada en la decencia, en la dignidad y en la independencia", con EE.UU., y que si le tocara ir a Washington lo haría "de pie, caminando, no arrastrada", y "con la bandera tricolor" de su país.
El Gobierno encargado de Caracas ha anunciado un proceso exploratorio para la reapertura de embajadas con EE.UU. luego de la ruptura diplomática en 2019.
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