"Hemos finalizado el documento; el documento debe ser firmado por los presidentes y después irá a los Parlamentos nacionales: al Parlamento en Ucrania y al Congreso en EE. UU.", dijo Zelenski al anunciar un acuerdo con Washington por el que EE.UU. ofrece a Ucrania garantías de seguridad una vez termine la guerra. La exigencia era un punto crucial para Kiev frente al “plan de paz” inicial, de 28 puntos, presentado por el líder de la Casa Blanca.
Al mismo tiempo, confirmó que los negociadores ucranianos están en camino a los Emiratos Árabes Unidos para mantener conversaciones con los equipos negociadores ruso y estadounidense.
"Nuestro equipo se dirige ahora a los Emiratos para reunirse con las partes estadounidense y rusa", escribió el presidente ucraniano en Telegram tras un día de conversaciones en el Foro Económico Mundial de Davos. "Estamos esperando a ver cómo evoluciona todo y decidiremos los próximos pasos".
Una reunión tripartita que podría ser clave en el anhelado fin de la invasión rusa a Ucrania y que se celebrará a tres bandas el viernes 23 y el sábado 24 de enero, en los Emiratos Árabes Unidos
Los dos mandatarios también abordaron la reconstrucción y la recuperación posbélica de Ucrania y sobre cómo convertir las conversaciones en curso para el fin de la guerra rusa en "negociaciones reales", agregó.
Sin embargo, Zelenski subrayó que los problemas territoriales aún no se han resuelto. Rusia sigue reclamando los territorios de Ucrania que ha capturado tanto por la vía militar como en cuestionados referendos, durante la guerra en curso: las provincias de Donetsk y Lugansk, en el este, y Jersón y Zaporizhia, en el sur, donde se encuentra la mayor central nuclear de Europa. También, la provincia de Crimea, en el sur de Ucrania, que Moscú se anexionó en 2014.
"Hablamos de un tema, el más difícil y sin resolver, y creo que las reuniones trilaterales mostrarán cada variante", sostuvo Zelenski.
El Ejército ruso, más numeroso, ha logrado capturar alrededor del 20% de Ucrania desde la llamada guerra del Donbass en 2014 y su invasión a gran escala iniciada en 2022. Sin embargo, las ganancias en el campo de batalla a lo largo de la línea del frente de aproximadamente 1.000 kilómetros (600 millas) han sido costosas para Moscú, y la economía rusa está sufriendo las consecuencias de la guerra y las sanciones internacionales.
Desde que Donald Trump volvió a la Casa Blanca ha pedido a Ucrania ceder sus territorios para acabar la invasión rusa. De hecho, está incluido en el “plan de paz” que presentó para terminar el mayor conflicto en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, Kiev se ha negado reiteradamente a entregar sus territorios, pero tras las últimas presiones no ha aclarado si terminará cediendo a esa exigencia.
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“Europa ama discutir el futuro, pero evita tomar acción hoy": Zelenski
Poco antes de anunciar la reunión trilateral de este fin de semana, el presidente de Ucrania ofreció un discurso ante el Foro Económico de Davos, en el que, además de agradecer al Viejo Continente por la ayuda recibida, lanzó duras críticas a Europa por tomar un papel secundario en la geopolítica actual, incluida la seguridad de su propio territorio y del resto del mundo.
Ante la invasión que el presidente de Rusia, Vladimir putin, ordenó contra Ucrania hace casi cuatro años–el 24 de febrero de 2022–Zelenski describió la respuesta de los aliados europeos como fragmentada e inadecuada.
"Europa ama discutir el futuro, pero evita tomar acción hoy (…) Europa debe hacer más para que sus sanciones bloqueen efectivamente a sus enemigos, si sus acciones no aterran a los malos, Europa siempre va a estar poniéndose al tanto ante los nuevos peligros", subrayó Zelenski durante su intervención.
En ese sentido, el mandatario ucraniano fue enfático en rechazar que aún hoy y pese a las sanciones Rusia pueda seguir exportando petróleo, gran fuente de ingresos para financiar la guerra, como importar elementos necesarios para la fabricación de misiles con los que azota a Ucrania y amenaza, incluso, a otras naciones.
"Rusia no podría construir ningún misil balístico sin componentes de otros países y no solo se trata de China (…) Se escudan frecuentemente en China, pero también Rusia recibe componentes de Europa, Estados Unidos y Taiwán (…) ¿Puede Taiwán dejar de contribuir a los misiles de Rusia?", cuestionó.
El presidente añadió que mientras Europa debate y no toma acciones frontales y concretas frente a los agresores, los ucranianos se mantienen atrapados en la realidad en la guerra, “repitiendo lo mismo durante semanas, meses y, por supuesto, años”.
"Europa parece perdida (…)No sigamos en un rol secundario, no permitamos ser una ensalada de segundos poderes cuando unidos podemos ser invencibles. Europa puede y debe ser una fuerza global que ayude a todos desde el Medio Oriente a cualquier otra región en el mundo", declaró.
El Viejo Continente, aseguró, todavía se siente más como una geografía, una historia, una tradición, no como una verdadera fuerza política, no como una gran potencia.
"El año pasado, aquí en Davos, terminé mi discurso con estas palabras: Europa necesita saber cómo defenderse. Ha pasado un año. Y nada ha cambiado. Seguimos en una situación en la que debo repetir las mismas palabras”, remarcó el jefe de Estado del país atacado por Moscú.
Con Reuters y AP
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