Se trata del primer encuentro entre ambos dirigentes desde el comienzo de la guerra en Oriente Medio. Benjamin Netanyahu llega este martes 28 de julio a Washington para reunirse con Donald Trump en un intento por rebajar las tensiones surgidas entre ambos en los últimos meses.
Las discrepancias entre el primer ministro israelí y el presidente estadounidense se hicieron evidentes durante las negociaciones de un primer alto el fuego entre Washington y Teherán en abril. En aquel momento, Trump acusó a Netanyahu de obstaculizar los esfuerzos diplomáticos, aunque posteriormente ambos trataron de restar importancia a sus diferencias con declaraciones conciliadoras.
Irán, en el centro de la agenda
Las conversaciones estarán centradas en la situación regional, especialmente en Irán. Washington asegura querer darle una nueva oportunidad a la vía diplomática tras dos semanas de intensos bombardeos previos al alto el fuego alcanzado en abril.
Israel, que lanzó junto con Estados Unidos la ofensiva contra Teherán el 28 de febrero, desencadenando la guerra regional, pero no participó en la última escalada de enfrentamientos.
Antes de partir hacia Estados Unidos, Netanyahu calificó la reunión como "un gran privilegio, pero también una gran responsabilidad".
"Hablaremos de todos los asuntos, ante todo de Irán, naturalmente. Nuestro objetivo es garantizar nuestra seguridad, pero también ampliar el círculo de paz que nos rodea", declaró.
Las relaciones entre ambos líderes se deterioraron especialmente en abril, cuando Trump llegó a describir a Netanyahu como un "tipo muy difícil" durante una entrevista.
El dirigente israelí reconoció entonces la existencia de "desacuerdos tácticos", aunque insistió en que ambos comparten los mismos objetivos estratégicos.
Líbano y Gaza también estarán sobre la mesa
Trump y Netanyahu también abordarán la aplicación del acuerdo marco alcanzado entre Israel y Líbano bajo mediación estadounidense para poner fin al estado de guerra entre ambos países, cuya implementación continúa siendo complicada sobre el terreno.
El ejército libanés volvió a denunciar el domingo las operaciones militares israelíes en el sur del país, donde Israel mantiene tropas pese a las peticiones de retirada por parte de Beirut, alegando que busca neutralizar a Hezbolá.
Asimismo, la situación en la Franja de Gaza ocupará un lugar destacado en la reunión, en un contexto de bloqueo de los esfuerzos diplomáticos para impulsar la reconstrucción del enclave palestino tras dos años de guerra entre Hamás e Israel.
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La situación humanitaria en Gaza sigue siendo crítica y, pese al frágil alto el fuego en vigor desde octubre de 2025, continúan registrándose muertes de palestinos por disparos israelíes, según las autoridades palestinas y fuentes médicas. El ejército israelí afirma que sus operaciones tienen como objetivo a combatientes armados.
Mostrar unidad
Según Yonatan Freeman, experto en relaciones internacionales de la Universidad Hebrea de Jerusalén, el principal objetivo del encuentro es disipar las especulaciones sobre un posible deterioro de las relaciones entre Washington y Jerusalén.
"Lo esencial es demostrar al mundo, a Irán, al Líbano y a otros países que no existe una ruptura ni un desacuerdo importante entre Estados Unidos e Israel", afirmó.
A su juicio, las diferencias entre ambos dirigentes se centran más en el calendario, la intensidad de las operaciones militares o las prioridades inmediatas que en los objetivos finales.
Freeman considera que Trump buscará avanzar en dos de sus principales prioridades regionales: contener a Irán y ampliar los Acuerdos de Abraham, impulsando la normalización de relaciones entre Israel y nuevos países árabes.
Posibles anuncios sobre Gaza
Diversos analistas apuntan a que la reunión también podría servir para debatir una eventual reducción de la presencia militar israelí en Líbano, Siria y Gaza.
Medios israelíes informaron, citando fuentes políticas, de que el gabinete de seguridad aprobó el marco jurídico para permitir el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) en Gaza, una medida interpretada como un gesto hacia Washington.
Esta fuerza formaría parte del llamado "Consejo para la Paz" promovido por Trump y constituiría uno de los pilares del plan estadounidense para la administración de Gaza tras la guerra.
Este artículo es una adaptación de su original en francés
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