Los nueve magistrados que componen el órgano judicial dieron lugar a una solicitud que habían presentado dos de los fabricantes del medicamento para solicita la revocación de la la decisión del Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito de Estados Unidos, con sede en Nueva Orleans.
El tribunal bloqueó una resolución de a Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) que se había dictado en el marco de la administración del expresidente demócrata Joe Biden.
Pero, el 1 de mayo, el fallo del tribunal de apelaciones ordenó que vuelva a regir un requisito anterior que exige que las pacientes reciban mifepristona solo después de una consulta presencial con un médico.
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Esta decisión fue apelada por las farmacéuticas Danco Laboratories y GenBioPro y el 4 de mayo, la Corte Suprema, en una decisión provisional, suspendió la decisión del Quinto Circuito para dar a los magistrados más tiempo para decidir cómo proceder.
Un fallo con implicancias políticas
La mifepristona, en combinación con el misoprostol, es el método más común para interrumpir embarazos tempranos en Estados Unidos y representa aproximadamente dos tercios de las interrupciones en el país, y cualquier restricción sobre cómo se dispensa la píldora podría reducir significativamente el acceso a nivel nacional.
Su acceso por correo se ha convertido en una vía clave, especialmente para mujeres en territorios con fuertes restricciones a ese procedimiento después de que el Supremo derogara las protecciones federales al aborto en 2022 y dejara su regulación en manos de cada estado.
Actualmente, cerca de una cuarta parte de los abortos en EE.UU. se llevan a cabo mediante recetas a distancia, según datos de la ONG Society of Family Planning.
El caso ha vuelto a poner el controvertido tema del aborto ante los magistrados, con las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre a la vuelta de la esquina y los republicanos, correligionarios del presidente Donald Trump, luchando por mantener el control del Congreso.
En 2024, la Corte Suprema rechazó por unanimidad un intento previo de grupos antiaborto y médicos de revocar las regulaciones de la FDA que habían facilitado el acceso al medicamento.
Las disputas sobre el derecho al aborto se reanudaron tras el fallo de la Corte Suprema de 2022, que anuló el precedente Roe v. Wade de 1973, el cual legalizó el aborto en todo el país. Esto llevó a 13 estados a promulgar prohibiciones casi totales del procedimiento, mientras que otros restringieron drásticamente el acceso.
En 2025, Luisiana demandó a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) alegando que la norma de 2023, que eliminó el requisito de dispensación presencial, era ilegal y había permitido que los abortos con medicamentos se dispararan a pesar de la prohibición casi total del aborto en el estado.
Con Reuters y EFE.
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