Israel arremetió contra presuntas posiciones de los brazos armados de Hezbolá y Hamás en el sur y el este del Líbano.
Este lunes 5 de enero, las Fuerzas Armadas del Gobierno de Benjamin Netanyahu llevaron a cabo múltiples operaciones aéreas en contra de cuatro poblados de su vecino del norte.
Previamente, Avichay Adraee, uno de los portavoces en árabe del Ejército israelí salió hablando por los canales oficiales, pidiendo a la población civil evacuar sus hogares ante los inminentes ataques contra infraestructuras sospechosas de ser usadas por los movimientos islamistas.
En concreto, las poblaciones atacadas según el vocero oficial fueron Hammara y Aïn el Tineh, al este de la llanura de la Bekaa, y de Kfar Hatta y Aanan, en el sur del país.
“En el corto plazo, las Fuerzas de Defensa de Israel atacarán la infraestructura militar terrorista de Hezbolá para contrarrestar sus intentos prohibidos de reconstruir sus actividades en las dos áreas”, afirma la publicación del funcionario militar en X, donde se hace una advertencia a los ciudadanos libaneses.
De este modo, según información proporcionada por periodistas de la agencia AFP en el terreno, varias familias tuvieron que salir de improviso de sus casas en la aldea de Kfar Hatta, como consecuencia de la presencia de drones israelíes en la zona, que se preparaban para atacar.
Mientras tanto, la Agencia Nacional de Noticias de Líbano aseguró que una casa golpeada en el pueblo de Manara en el Valle de Bekaa pertenecía a Sharhabil al-Sayed, un comandante militar de Hamás que fue asesinado en un ataque con dron israelí en mayo de 2024.
Por otra parte, el Ministerio de Salud del Líbano informó que dos personas murieron en otra operación israelí, llevada a cabo en el pueblo de Braikeh. En respuesta, el Ejército de Israel argumentó que el ataque tenía como objetivo a dos miembros de Hezbolá.
Israel y EE. UU. continúan presionando
Desde el inicio del cese al fuego entre Israel y Hezbolá firmado en noviembre de 2024, las tropas de Benjamin Netanyahu han llevado a cabo cientos de ataques contra posiciones del movimiento chiita en distintas partes del Líbano, lo que según los organismos garantes del acuerdo, constituye en una violación reiterada de lo pactado.
Sin embargo, tanto el Gobierno israelí como el de Estados Unidos han pedido en reiteradas ocasiones al ejecutivo de Beirut, liderado por Joseph Aoun, que incremente sus esfuerzos para recolectar las armas de los militantes de Hezbolá y grupos palestinos, que se encuentran en zonas aledañas a la frontera israelí.
En consecuencia, el ejército libanés comenzó el año pasado el proceso de desarme de los grupos palestinos, mientras que el Gobierno de Aoun se comprometió a que para finales de 2025 todas las áreas cercanas a la frontera con Israel, también conocidas como la zona sur del río Litani, estarán libres de la presencia armada de Hezbolá.
A raíz de la presión de la Casa Blanca y la coalición liderada por Benjamin Netanyahu, el Gobierno del Líbano tiene programado discutir el desarme de Hezbolá este 8 de enero, durante una reunión a la que asistirá el comandante del ejército, el general Rudolph Haikal.
Según cifras oficiales de las Fuerzas Armadas, desde el inicio de la tregua se han neutralizado a 380 presuntos miembros de Hezbolá en el Líbano.
En un documento publicado a fines de 2025 el ejército israelí justificó sus operaciones a partir de las presuntas 1.900 violaciones a la tregua que ha ejecutado el grupo chiíta libanés, que históricamente ha sido apoyado y financiado por Irán.
Con EFE, Reuters y AFP
Compartir esta nota