Hasta 2024, la Liga Diamante y el circuito mundial de maratones eran las más grandes series independientes del atletismo. Ahora se suman varias más, que destacan por su inusual concepto, y abren nuevas puertas a un deporte que lucha cada vez con más fuerza por su espacio en la industria del entretenimiento.
La temporada 2025 promete ser histórica para los atletas de pista y de carreras de calle, con la irrupción del Grand Slam Track, un millonario circuito de cuatro válidas que pondrá cara a cara a los mejores corredores de cortas y medias distancias del mundo, y de RunGP, un novedoso formato que une al atletismo con la Fórmula 1.
La primera de esas competiciones, el Grand Slam Track, es impulsada por Michael Johnson, explusmarquista mundial de 200 m y 400 m planos, que promete una “revolución”, con las bolsas de premios más grandes en la historia del atletismo: 12,6 millones de dólares para un evento que consta de cuatro paradas.
La serie comienza el 4 de abril en la renovada pista del Estadio Nacional de Kingston en Jamaica, e incluirá válidas en Miami, Filadelfia y Los Ángeles.
Para Johnson, el gran atractivo de su creación será encontrar un punto de confluencia entre el espectáculo que los aficionados quisieran ver, y el que el deporte puede ofrecerles.
"Voy a tratar de cerrar esta brecha entre el deporte y su posición actual y cuál es su potencial, que creo que es inmenso", promete el cuádruple campeón olímpico.
¿En qué consiste el Grand Slam Track?
La serie incorpora el concepto boxístico del campeón defensor y el retador. Tiene una plantilla fija de 48 atletas en las 12 distancias seleccionadas, una pléyade de campeones mundiales y olímpicos donde brillan figuras como Sydney McLaughlin-Levrone y Cole Hocker, y una nómina variable de otros 48, que irán modificándose de acuerdo con el desempeño.
Los 1500 m, por ejemplo, tendrán en Kingston a Hocker (campeón olímpico), Josh Kerr (subcampeón), Yared Nuguse (bronce) y Marco Arop (actual monarca mundial de 800 m), todos como ‘racers’ o corredores fijos, contra un grupo de ‘challengers’ o retadores que incluye al campeón olímpico de 800 m, Emmanuel Wanyonyi, y el ganador del oro en esa distancia en el Mundial Indoor de 2024, Bryce Hoppel.
Otro atractivo importante del Grand Slam Track es que permitirá ensayar rivalidades que normalmente no se viven en los escenarios competitivos tradicionales, caracterizados por la superespecialización, como ver a la campeona olímpica de los 200 m, Gabby Thomas, y la de los 400 m planos, Marileidy Paulino, cara a cara.
Cada atleta tendrá que correr dos pruebas durante los tres días que dura cada válida, y eso les garantizará que la sola participación sea rentable, porque habrá tarifas de aparición.
Los competidores irán sumando puntos en los seis grupos de pruebas que forman el calendario: velocidad corta y larga, vallas cortas y largas y mediofondo corto y largo. Los mejores del escalafón tendrán un premio final de 100.000 dólares para el primero, 50.000 para el segundo y bolsas que reconocen hasta el último lugar.
Los 12,6 millones del Grand Slam Track terminan siendo más atractivos que los 18 que pagará este año la Liga Diamante, una cifra récord, porque su programa tiene menos pruebas, y por lo tanto las ganancias individuales serán más jugosas.
El circuito ya ha entrado con fuerza, porque se apropió de la plataforma tradicional de transmisión de la Liga Diamante, el canal de streaming de NBC, Peacock.
La competencia por el diamante ha migrado al mucho más costoso FloSport, por falta de acuerdos para garantizar exposición televisiva en Estados Unidos en horarios estelares.
Además, ya hay un primer choque de calendario entre los dos eventos, porque la segunda válida del Grand Slam Track, prevista para disputarse en Miami del 2 al 4 de mayo, coincidirá con la parada de Shanghái de la Liga Diamante, que será el 3 de ese mismo mes, con lo que las figuras confirmadas de un circuito tendrán que ausentarse del otro.
De ello se quejó ya el director ejecutivo de la Liga Diamante, Petr Stastny, quien afirmó que “damos la bienvenida a estos nuevos proyectos en general, pero no a los choques de fechas”.
Un terreno en el que sí sale ganando el circuito más antiguo es el de la confianza, porque grandes atletas como Noah Lyles, Jakob Ingebrigtsen o Sha’Carri Richardson no se han sumado al nuevo experimento.
La otra gran ventaja que sigue obrando a su favor es la facilidad para entender los ganadores, porque mientras que en el Grand Slam Track habrá que sopesar la sumatoria final de puntos, la liga sigue teniendo su tradicional disputa por el diamante, las válidas finales que se disputan en Zúrich y Bruselas.
Los fondistas también estrenan circuito
Otra leyenda del atletismo, también cuádruple campeón olímpico igual que Johnson, está detrás de la iniciativa que promete dar una nueva vida al largo aliento: el RunGP, una serie de carreras que tendrá su primera válida entre el 9 y el 10 de mayo.
No se correrá en las calles de una gran ciudad ni exclusivamente entre maratonistas consumados. Los atletas de élite coincidirán con influencers y celebridades en la pista del autódromo Lusail, sede del Gran Premio de Doha de Fórmula 1.
Igual que en las carreras más importantes del calendario de 42K, habrá participación masiva, pero antes de la prueba principal, que se disputará sobre 7032 km, un sexto de la distancia oficial del maratón.
La carrera central se disputará en formato por equipos, con los integrantes dando siete vueltas de un kilómetro cada una, y además del aspecto competitivo, podría ser el escenario de una nueva fórmula de comercialización del atletismo.
Global Running League (GRL), la empresa detrás de la organización del circuito, apuesta a lograr una alianza que le permita hacerse cargo de las operaciones comerciales de World Athletics, una relación similar a la de la FIA, que es la autoridad principal del automovilismo, y Liberty Media, que lleva adelante el negocio de la Fórmula 1.
Según Mo Farah, no habrá colisión con los otros circuitos, como el Grand Slam Track y la Liga Diamante. “Eso se hace desde la velocidad hasta los 5000 m. Aquí estamos hablando de distancia. Vamos a ir a tope, vamos a hacer el maratón, el medio maratón y más allá”, declaró el exatleta británico al diario The Independent.
De momento, no se han anunciado otras paradas, pero sí se proyecta hacer un circuito, usando como fondo escenarios icónicos e innovaciones tecnológicas de avanzada, como premiaciones en criptomonedas y mediciones en tiempo real impulsados por inteligencia artificial, como frecuencia cardiaca, niveles de sudor y análisis de carrera.
Un ecosistema que se enriquece
El Grand Slam Track y el RunGP no son las únicas nuevas competiciones que abultarán el calendario del atletismo.
Para octubre está anunciada la segunda edición de Athlos NYC, un evento exclusivamente de mujeres velocistas, creado por el cofundador de Reddit, Alexis Ohanian, que al igual que su famosa esposa Serena Williams incursiona en el negocio del deporte femenino.
Figuras de la talla de Gabby Thomas, Masai Russell, Jasmine Camacho-Quinn y Marileidy Paulino están anunciadas para chocar por lo que los organizadores anuncian será “la bolsa más grande de la historia para un evento de pista femenino”, 600.000 dólares en total, con 60.000 para la ganadora de cada distancia.
World Athletics también tiene su propia propuesta, el Campeonato Mundial Ultimate, cuya primera edición será en 2026 en Budapest. Anuncia lo que para ese momento se convertirá en la premiación más jugosa de la historia del atletismo, 150.000 dólares para los ganadores, y un formato que busca garantizar que se competirá entre los mejores de cada prueba.
Originalmente, fue anunciado como un duelo entre campeones olímpicos, mundiales (bajo techo y al aire libre) y de la Liga Diamante, pero dado que en pruebas como la garrocha o el salto largo masculinos el dominio de Armand Duplantis y Miltiadis Tentoglou no admite otros monarcas, los participantes se definirán de acuerdo con el ranking mundial.
Serán ocho relevos, ocho finalistas en pruebas de campo y 16 participantes en eventos individuales de pista.
Lanzadores, saltadores, corredores de 3000 m con obstáculos, atletas de pruebas múltiples y marchistas serán los grandes damnificados en la escalada de nuevas competencias, todas de pista o de calle, salvo el Ultimate, que incluirá solo a algunos de ellos.
La tendencia puede ser peligrosa para la supervivencia de pruebas de por sí relegadas en transmisiones e interés mediático, tanto que World Athletics tuvo que modificar el formato de sus premios a los mejores atletas de cada año, para evitar que los ganadores siguieran siendo exclusivamente velocistas.
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