La oficina del Inspector General del Departamento de Defensa estadounidense anunció la apertura de una investigación este jueves 3 de abril contra el secretario de Defensa, Pete Hegseth, tras la filtración de planes de guerra contra los rebeldes hutíes en Yemen. El hecho generó revuelo en Estados Unidos, pues se incluyó por error en un chat de Signal a un periodista de la revista 'The Atlantic'.
¿Cómo fue que un periodista terminó en un chat donde se difundían informaciones potencialmente clasificadas? Ese es el interrogante que los investigadores intentarán resolver, luego de que el jueves 3 de abril, la Oficina del Inspector General del Departamento de Defensa anunciara la apertura de una investigación por el caso conocido como 'SignalGate'.
En la mira de los investigadores se encuentra el uso por parte del secretario de Defensa estadounidense Pete Hegseth de la aplicación Signal para coordinar el lanzamiento de ataques contra los rebeldes hutíes de Yemen el pasado 15 de marzo.
La aplicación Signal suministra un servicio de mensajería que no cumple con la normatividad estadounidense para divulgar, en teoría, este tipo de informaciones clasificadas.
Asimismo, la Oficina del Inspector General afirmó que examinaría si el uso de la aplicación por parte de Hegseth cumplía las directrices del Departamento de Defensa.
“El objetivo de esta evaluación es determinar hasta qué punto el secretario de Defensa y otro personal del Departamento de Defensa cumplieron con las políticas y procedimientos del Departamento de Defensa para el uso de una aplicación de mensajería comercial para asuntos oficiales”, escribió Steven Stebbins, el Inspector General, en un comunicado.
“Además, revisaremos el cumplimiento de los requisitos de clasificación y retención de registros”, precisó.
El secretario de Defensa niega haber difundido cualquier información clasificada
Las filtraciones fueron reveladas en un artículo del redactor jefe de la revista ’The Atlantic', Jeffrey Goldberg, publicado el pasado 24 de marzo.
El periodista describió cómo fue incluido por error en el chat. En este grupo de conversación se compartía informaciones como horas precisas de ataques aéreos estadounidenses y algunos detalles sobre objetivos que suelen ser considerados secretos en el marco de una operación militar sorpresa como la que se llevó a cabo contra los rebeldes hutíes de Yemen a mediados de marzo.
“Según el extenso texto de Hegseth, las primeras detonaciones en Yemen se sentirían dentro de dos horas, a las 13:45 hora del este”, escribió Jeffrey Goldberg, un calendario que se confirmó sobre el terreno en Yemen.
En el ojo del huracán, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, repitió que en el chat no se reveló ninguna información clasificada, a pesar de la precisión de los elementos publicados en el artículo de 'The Atlantic'.
Incluso la filtración podría haber sido más grave si Jeffrey Goldberg hubiera publicado los detalles del plan con antelación, pero no lo hizo.
Un caso que preocupa a los legisladores estadounidenses
El inspector general del Pentágono, Steven Stebbins, indicó que la investigación se llevará a cabo en Washington D. C., y en la sede del Comando Central de Estados Unidos en Tampa, en el estado de Florida.
“Le pedimos que designe dos puntos de contacto para esta evaluación en un plazo de cinco días”, escribió en el comunicado.
La apertura de esta investigación ocurre después de que la semana pasada el presidente republicano del Comité de Servicios Armados del Senado, Roger Wicker, y el miembro demócrata Jack Reed, pidieran que se investigara el caso.
“Este chat incluía supuestamente información clasificada relativa a acciones militares delicadas en Yemen”, escribieron los senadores en una carta publicada el 26 de marzo.
“De ser cierta, esta información plantea interrogaciones en cuanto al uso de redes no clasificadas para discutir información sensible y clasificada, así como el intercambio de dicha información con aquellos que no tienen la debida autorización y necesidad de saber”, argumentaron en la carta.
En el sistema federal estadounidense, los inspectores generales como Steven Stebbins son independientes. Sus responsabilidades incluyen detectar y prevenir el fraude, el despilfarro y los potenciales abusos cometidos por funcionarios públicos.
También son responsables de investigar las infracciones legales y reglamentarias por parte de los funcionarios.
Por su parte, el presidente Donald Trump defendió a su secretario de Defensa. “Hegseth está haciendo un gran trabajo, no tiene nada que ver con esto”, aseguró el mandatario republicano, que calificó el caso de “caza de brujas”.
Con Reuters y AFP
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