En un breve mensaje en redes sociales, acompañado de un video con imágenes de la operación, el Ejército francés confirmó haber llevado a cabo un ataque conjunto con Reino Unido contra el autodenominado Estado Islámico (EI) en Siria.
El Estado Mayor del Ejército francés subrayó que "prevenir el resurgimiento del EI" (también conocido como Dáesh) es "un asunto crucial para la seguridad de la región" y que la ofensiva "contra posiciones del grupo terrorista" se ejecutaron en el marco de la Operación Resolución Inherente (OIR), la coalición internacional antiyihadista coordinada por Estados Unidos.
"La lucha contra el terrorismo sigue siendo una prioridad para Francia y los países socios de la Coalición", cierra el comunicado.
La primera información sobre el ataque había sido proporcionada por el Ministerio de Defensa británico, que detalló que el bombardeo tuvo lugar en la noche del sábado 3 de enero contra un sitio subterráneo sospechoso de ser utilizado por la organización extremista.
El ataque se realizó en las montañas al norte de la antigua ciudad de Palmira, en el centro de Siria, contra una instalación ocupada por ISIS "muy probablemente para almacenar armas y explosivos", indicó la cartera en un comunicado.
Aviones británicos "utilizaron bombas guiadas Paveway IV para atacar varios túneles de acceso a la instalación. Actualmente se está realizando una evaluación detallada, pero los primeros indicios muestran que el objetivo fue alcanzado", añadió el texto, sin especificar la función de los aviones franceses.
"No hay indicios de que este ataque representara un riesgo para los civiles, y todos nuestros aviones regresaron sanos y salvos", completó el ministerio.
"Erradicar cualquier resurgimiento del EI"
"Esta acción demuestra el liderazgo de Reino Unido y su determinación de apoyar a sus aliados para erradicar cualquier resurgimiento de Daesh y sus peligrosas y violentas ideologías en Oriente Medio", afirmó el ministro de Defensa británico, John Healey, en la misma declaración.
Durante la guerra en Siria, que comenzó en 2011 con protestas a favor de la democracia, el grupo yihadista controló vastos territorios, incluida la región de Palmira, antes de ser derrotado por la coalición internacional en 2019.
Sin embargo, sus combatientes, que se han retirado al vasto desierto sirio, continúan realizando ataques esporádicamente. Este domingo, la organización extremista reivindicó el ataque del viernes 2 de enero en el este de la República Democrática del Congo, en el que rebeldes ligados al EI asesinaron a 15 civiles.
A finales de diciembre, Estados Unidos anunció que había atacado "bastiones" del grupo Estado Islámico en Siria, matando al menos a cinco yihadistas, según una ONG, una semana después de un ataque que se cobró la vida de tres estadounidenses en el país. Las fuerzas de Washington también atacaron a militantes del grupo en Nigeria el 25 de diciembre pasado, lo que el presidente Donald Trump justificó como respuesta a la matanza de "cristianos inocentes".
Mientras que Turquía también ejecutó varias redadas a fin de año y detuvo a cientos de sospechosos de pertenecer al autodenominado Estado Islámico. En uno de los operativos, un tiroteo entre las fuerzas turcas y los supuestos militantes causó la muerte de tres policías y seis presuntos integrantes del grupo yihadista.
Con EFE, AFP y Reuters
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