La afluencia sin precedentes de migrantes que cruzaron desde Marruecos hacia el enclave español de Ceuta, en el norte de África, el jueves y el viernes pasados generó tensiones entre España y los socios europeos más críticos de su política migratoria. Italia, seguida por Dinamarca, reclamó de inmediato la suspensión de España del espacio Schengen.
El pedido irritó a Madrid, que solicitó una reunión por videoconferencia de los ministros del Interior de la Unión Europea (UE) para este martes 4 de agosto.
En los últimos meses, Bruselas ha endurecido considerablemente su legislación migratoria a través del Nuevo Pacto sobre Migración y Asilo que, entre otras medidas, permite a los Estados miembros enviar a los solicitantes de asilo rechazados a centros situados fuera de las fronteras comunitarias, los llamados "centros de retorno".
"A partir de este incidente, queda claro que debemos hacer más para reforzar nuestras fronteras en los puntos críticos", escribió este lunes la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una carta al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a la que tuvo acceso AFP.
"La protección de todas nuestras fronteras exteriores es una responsabilidad europea compartida", advirtió.
España señala que "casi todas" las cerca de 60.000 personas que cruzaron la frontera de manera irregular, en su mayoría jóvenes marroquíes, ya fueron devueltas a Marruecos.
Según Madrid, al menos 72 migrantes murieron mientras intentaban llegar al enclave la semana pasada, mientras que Rabat estima 11. La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) habla de "cerca de 130 víctimas" y de decenas de desaparecidos.
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Stuart Norval, de France 24, conversó con Camille Le Coz, directora del centro de pensamiento Migration Policy Institute Europe, sobre lo ocurrido en Ceuta y sobre el futuro del eterno debate migratorio en la UE.
France 24: Circuló mucha información incorrecta sobre este tema durante el fin de semana. ¿Coincide con que hubo grupos de extrema derecha intentando capitalizar esas imágenes?
Camille Le Coz: Sin duda. Se trata, por supuesto, de hechos sin precedentes. Ya hubo crisis en Ceuta en el pasado, pero es la primera vez que llega tanta gente al mismo tiempo y en un lapso tan corto. Y vimos cómo esas imágenes fueron utilizadas políticamente, sobre todo por partidos de derecha y de extrema derecha de toda Europa, para mostrar que Europa estaba "bajo ataque".
Al mismo tiempo, vimos la rapidez con la que respondió España y cómo la cooperación con Marruecos permitió el retorno de la mayoría de quienes habían llegado.
¿Cómo se contrarresta ese relato falso?
Ese va a ser el eje de la reunión de mañana entre todos los ministerios del Interior de Europa, porque otra cosa llamativa del fin de semana fue la división dentro de la UE.
Mientras un Estado miembro enfrentaba esta situación excepcional, otros 22 eligieron este momento para culpar a España por su política de regularización y, además, reclamar medidas más drásticas contra la migración irregular, cuando ya hay mucho en marcha: distintos paquetes de medidas contra el tráfico y la trata de personas y la implementación de ese marco común europeo que es el Nuevo Pacto sobre Migración y Asilo.
Así que lo que se espera es, por un lado, a algunos de esos Estados miembros pidiendo avanzar todavía más hacia la externalización, con medidas como los centros de retorno y todo tipo de esquemas que se discutieron en los últimos años.
Y, por otro, a España defendiendo el tipo de cooperación y de asociación que viene aplicando con países como Marruecos y que hasta ahora dio resultados en materia de gestión migratoria.
Italia incluso suspendió temporalmente el acuerdo de Schengen con España. ¿Ve alguna justificación para eso?
Es puro teatro político porque, como está bien documentado, nadie pasó de Ceuta a la España peninsular.
Y en un momento en que la UE intenta dejar atrás esa vieja lógica para construir un sistema común, vemos a algunos Estados miembros usar la situación para atacar al Gobierno español, que hoy está bastante aislado en la escena europea.
Este artículo es una adaptación de su original en inglés.
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