Truth Social, la red social que nació casi como un capricho de Donald Trump tras ser vetado de Twitter en enero de 2021, se ha convertido desde el regreso del republicano a la Casa Blanca en 2024 en una fuente indispensable de información.
Es allí donde Trump suele volcarse para hacer grandes anuncios, que van desde cambios en su combativa política de aranceles hasta novedades sobre la guerra en Irán o propuestas de treguas en Ucrania o Gaza.
Sus publicaciones son lo suficientemente importantes como para sacudir a los mercados financieros, provocando subidas y bajadas drásticas de precios en cuestión de segundos, por no mencionar el impacto que tienen en la geopolítica mundial.
Se trata de información pública que, se entiende, debería ser gratuita y accesible para todos de forma simultánea. O al menos eso se pensaba hasta ahora.

Y es que, desde el 1 de agosto, Trump Media & Technology, la empresa matriz de Truth Social, ha habilitado Truth API, un servicio de pago que permitirá a firmas e instituciones de Wall Street acceder de manera anticipada a las publicaciones de las cuentas más influyentes de la red social.
Una controvertida iniciativa con la que la empresa de medios de Trump –y el propio mandatario multimillonario– espera recaudar grandes ganancias para paliar sus desbarajustes financieros, y que despierta serios cuestionamientos sobre el aprovechamiento de información privilegiada y el uso de uno de los cargos públicos más poderosos del mundo para beneficio personal.
Leer tambiénLa guerra en el mercado de las apuestas: ¿hay filtración de información privilegiada?
¿Cómo funciona el nuevo sistema de pago de Truth Social?
En un breve comunicado de prensa publicado a mediados de julio, Trump Media & Technology explicó que el nuevo servicio permitirá a sus beneficiarios acceder a las publicaciones de las cuentas con mayor influencia en Truth Social antes que el resto.
Los clientes a los que apunta la compañía son operadores de alta frecuencia que reaccionan rápidamente a las noticias para comprar y vender bonos y otros instrumentos financieros. Y unas pocas milésimas de segundo a menudo marcan la diferencia entre ganancias y pérdidas.
En el texto de presentación de la medida, el director ejecutivo interino de Trump Media, Kevin McGurn, admitió que "los mercados ya se mueven con las publicaciones de Truth Social", por lo que expresó su deseo de que se convierta en una fuente de ingresos "significativa", en el marco de una estrategia para "monetizar activos propios".
Aunque la firma no ha revelado públicamente cuál es la lista de las cuentas a las que se brindará acceso preferente, la agencia Reuters informó que el servicio abarcaría a los diez perfiles más influyentes de la plataforma.
Considerando aspectos como el número de seguidores, además de Donald Trump, las cuentas de acceso privilegiado podrían incluir a miembros de la familia del presidente, como sus hijos Donald Jr. y Eric, a altos funcionarios de su administración o a personalidades conservadoras cercanas al movimiento MAGA.
Citando fuentes anónimas conocedoras del tema, Reuters aseguró que la empresa pretende cobrar hasta 100.000 dólares al mes a cada cliente como parte de un plan de tres años.
¿De qué manera puede Trump influenciar movimientos de mercado?
Las publicaciones de Trump tienen una relevancia notable y sobran ejemplos de su influencia. Cuando anunció sus aranceles generalizados el 2 de abril del año pasado, en el que bautizó como el 'Día de la Liberación' de Estados Unidos, su publicación previa provocó la caída de casi el 5% en las acciones, mientras que las inversiones refugio, como el oro y los bonos del Tesoro, se dispararon.
En ocasiones, los llamados del presidente estadounidense son mucho más directos, como cuando, unos días después y tras anunciar la suspensión de las tarifas por 90 días, publicó en mayúsculas que "es un gran momento para comprar", lo que se tradujo en un alza del 9,5% en los mercados.
Del mismo modo, sus cambiantes decisiones sobre su guerra contra Irán, a menudo anticipadas o anunciadas en su red social, han provocado subidas y caídas en los precios del petróleo casi de manera instantánea.

Al margen de las primicias en sus decisiones políticas, otra motivación para suscribirse al servicio premium son los elogios que Trump ha destinado en los últimos meses a empresas que cotizan en bolsa, lo que desata una euforia compradora.
En abril, Trump destacó a Palantir Technologies –la controvertida empresa de análisis de datos de Peter Thiel y Alex Karp, que ha suministrado apoyo a la invasión de Israel en Gaza o al rastreo de personas para las redadas antiinmigración del ICE en Estados Unidos–, incluso citando su símbolo bursátil, lo que desató el mayor aumento de su precio en todo un año; y luego hizo lo propio con Intel, con un efecto similar.
"La promoción de empresas específicas… Obviamente, Wall Street quiere saberlo antes que nadie", aseguró a la agencia AP Dylan Hedler-Gaudette, experto en normas éticas federales del organismo de control Project on Government Oversight, quien describió este escenario como "un verdadero desastre".
"Es odioso vender acceso al mejor postor en Wall Street", subrayó Hedler-Gaudette.
¿Quiénes se pueden beneficiar del acceso anticipado a las publicaciones de Trump?
La personalidad volátil de Trump también contribuye a la especulación. Tomando solo el mes de julio, Trump amenazó a través de Truth Social con imponer aranceles más altos a Canadá, cancelar el reciente acuerdo nuclear con Arabia Saudita y reanudar los ataques a gran escala en Irán, aunque de momento no ha concretado ninguno de esos movimientos.
Si hubieran tenido acceso a la información de forma anticipada, en pleno auge de los mercados de predicción, los operadores que apostaban por una depreciación del dólar canadiense, una caída en las acciones de la energía nuclear o un repunte en los futuros del petróleo podrían haber obtenido grandes ganancias.
Leer tambiénApostar por la catástrofe: el vertiginoso ascenso de los mercados de predicción
Joe Saluzzi, cofundador de la firma independiente especializada en acciones Themis Trading, indicó a AP que esta "es información que influye en el mercado" por lo que "para los grandes inversores, será algo indispensable". Él estima que cerca de un centenar de empresas podrían estar dispuestas a pagar por el servicio.
Si bien Trump Media solo se limitó a asegurar que ya tiene suscriptores, no está claro qué firmas se están sumando a la iniciativa.
Al margen de ello, los que podrían ver crecer sus ingresos son el propio Trump y su conglomerado mediático, ávido de liquidez para revertir el desplome de más del 70% en sus acciones desde que el presidente asumió el cargo el año pasado.

Pese a que el mandatario republicano ha contribuido a aumentar el tráfico en Truth Social por la publicación de sus medidas allí, la compañía matriz sigue reportando pérdidas por cientos de millones de dólares y tampoco ha tenido éxito en su diversificación en varios sectores, como criptomonedas, servicios financieros y fusión nuclear.
Si al menos tres de las seis firmas de trading de alta frecuencia más conocidas se suscribieran a la cuota mensual de 100.000 dólares, Trump Media duplicaría sus ingresos, que el año pasado alcanzaron los 3,7 millones de dólares.
¿Oportunidad de negocios o conflicto de intereses?
Por supuesto, políticos opositores y expertos en la materia han replicado fuertes críticas a la iniciativa, señalando un claro conflicto de intereses.
Richard Blumenthal, senador demócrata por Connecticut, describió el acceso de pago a las publicaciones de Trump como "otro ejemplo de corrupción flagrante"; su par por California, Adam Schiff, aseguró que "es difícil seguir el ritmo del enriquecimiento ilícito del presidente a costa de la presidencia"; mientras que el gobernador de California, Gavin Newsom, se preguntó por qué no hay una investigación sobre este movimiento y por qué "los republicanos cobardes" toleran estas acciones del jefe de la Casa Blanca.
Frente a los cuestionamientos, Trump Media & Technology emitió un comunicado en el que criticó con dureza a los demócratas, acusándolos de tergiversar el servicio "por oposición ideológica a los mercados libres o por no comprender la distinción entre información pública y privada, o, posiblemente, ambas cosas".
Para la firma mediática trumpista, su modelo de pago sigue los pasos de servicios similares de transmisión rápida de noticias que ya llevan a cabo otras empresas de redes sociales y proveedores de medios. Pero, la diferencia es que Truth Social no solo distribuye noticias, sino que las crea, a partir de su acceso incomparable a las publicaciones del presidente.
La empresa se ha defendido asegurando que la información se publicará simultáneamente para los operadores y el público en general, por lo que no existiría un problema de imparcialidad. Sin embargo, Saluzzi, crítico del trading de alta frecuencia, desestimó ese argumento, señalando que lo que importa es cuándo se reciben las publicaciones, no cuándo se publican.
"Quien compra la información y cuenta con un sistema para procesarla podrá actuar más rápido que cualquiera de nosotros", subrayó Saluzzi.
Craig Holman, lobista del grupo Public Citizen, advirtió a AP que "sin duda" el presidente podría utilizar la plataforma con mayor frecuencia para anunciar políticas si eso permite a su empresa sumar ganancias para revertir sus pérdidas.
Para Kathleen Clark, experta en normas de ética gubernamental de la Facultad de Derecho de la Universidad de Washington, esto es "una muestra más de corrupción descarada" porque "Trump puede enriquecerse vendiendo acceso".
En tanto, Irene Aldridge, directora de la firma Able Alpha Trading, que no planea adquirir el servicio, señaló que si Trump fuera "el director ejecutivo de una empresa pública", esto sería motivo de "un castigo severo".
¿Puede Trump o su empresa enfrentarse a una investigación?
Si la configuración del Congreso da un vuelco en las elecciones de medio término y pasa a control demócrata, Truth Social podría enfrentarse a investigaciones.
Así lo prometió la senadora por Massachusetts, Elizabeth Warren, quien aseguró: "Haremos que los responsables de esta corrupción manifiesta rindan cuentas ante el pueblo estadounidense".
Sin embargo, a nivel legal, nada le impide a Trump seguir adelante con este servicio. Clark explica que el presidente y el vicepresidente están excluidos de la disposición que, bajo las leyes sobre conflicto de intereses, prohíbe a los funcionarios del Gobierno estadounidense ser dueños de una empresa que se beneficie de su cargo, vendiendo acceso a sus decisiones a través de declaraciones públicas.
No obstante, desde que se aprobó esa norma, todos los mandatarios han actuado como si aplicara a ellos, vendiendo acciones, deshaciéndose de participaciones empresariales o colocando sus activos financieros en un fideicomiso ciego para no saber qué se compraba y se vendía en su nombre mientras ejercían el poder.
Trump se ha negado a adoptar cualquiera de esas acciones y a menudo ha rechazado que exista un conflicto entre actuar por el interés público y tomar una oportunidad de lucrarse siendo presidente. Así, no sorprende que su patrimonio se haya disparado en su primer año del segundo mandato, con un aumento en torno a los 1.400 millones de dólares, según las declaraciones financieras divulgadas por la Oficina de Ética Gubernamental de Estados Unidos.
Con AP, Reuters y medios
Compartir esta nota