El diario estadounidense 'The Washington Post' reveló que Mike Waltz, asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump, habría utilizado su cuenta de correo personal de Google para intercambiar mensajes oficiales con otros miembros del Gobierno, a expensas del riesgo cibernético que esto representa. Hace poco, Waltz se había responsabilizado por haber añadido a un periodista a una conversación de alto nivel sobre los ataques estadounidenses en Yemen. 

Tras el 'Signalgate', los errores en la comunicación interna de la Casa Blanca siguen llegando. Este primero de abril, Mike Waltz se vio involucrado en otra compleja situación relacionada con las comunicaciones con otros oficiales gubernamentales en Washington, apenas dos días después del escándalo por el 'Signalgate'.

Funcionarios entrevistados por 'The Washington Post', bajo condición de anonimato, afirmaron que Waltz estaría utilizando su cuenta de Gmail para recibir y enviar correos oficiales con otras figuras del Gobierno y miembros de su equipo.

Según el diario, Waltz utilizó su correo personal para recibir su agenda u otros documentos relacionados con sus labores en la Casa Blanca, que después copiaba para su círculo más cercano en el Gobierno. Todos utilizando sus cuentas de correo oficiales, excepto Waltz.

Brian Hughes, portavoz del Consejo Nacional de Seguridad, minimizó los reportes, afirmando que Waltz no utiliza su cuenta de Google para compartir información confidencial. Añadió que siempre que el asesor hace uso de su correo personal, pone en copia su dirección gubernamental para seguir con las leyes de control de información estadounidenses. 

Los reportes del periódico estadounidense han generado gran preocupación. A diferencia de un ciudadano común, los altos funcionarios de la Administración de EE. UU. deben ser especialmente cautelosos con sus comunicaciones. El uso de herramientas de comunicación no encriptadas o la falta de servidores dedicados representa, según analistas, un grave problema de seguridad.

"A menos que se utilice GPG, el correo electrónico no está cifrado de extremo a extremo, y el contenido de un mensaje puede ser interceptado y leído en muchos puntos, incluidos los servidores de correo electrónico de Google", mencionó Eva Galperin, experta en ciberseguridad, para 'The Washington Post'.

La resaca del 'Signalgate'

Los reportes que señalan a Waltz por su cuestionable manejo de la información con otros miembros de la Casa Blanca llegan días después de que la prensa estadounidense explotara con uno de los escándalos de filtración gubernamental más extraños en la historia reciente del país. 

El pasado 24 de marzo, el diario 'The Atlantic' reveló que su editor en jefe, Jeffrey Goldberg, pudo ser testigo de una conversación de alto nivel entre miembros importantes del gabinete presidencial en torno a los ataques del Ejército estadounidense en contra de los rebeldes hutíes en Yemen

El intercambio del que Goldberg fue testigo ocurrió dentro de Signal, una aplicación de mensajería instantánea parecida a otras plataformas como Telegram o WhatsApp, pero con un grado de encriptación mayor.

En el grupo se encontraban figuras como el vicepresidente, J.D. Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio; el de Defensa, Pete Hegseth; la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard y Waltz, entre otras figuras. 

¿Por qué Goldberg formó parte de ese grupo? Waltz lo añadió por error. 

Dentro del chat, los funcionarios intercambiaron mensajes sobre los planes militares para bombardear Yemen, así como comentarios malintencionados sobre la relación con los aliados europeos, que fueron calificados de "patéticos" por uno de los protagonistas de la conversación. Hegseth llegó a compartir todo el itinerario de los ataques, que ocurrieron a mediados de marzo. 

Tras la filtración, la Casa Blanca fue señalada por el grave descuido en sus canales de información, y aunque una situación así podría afectar la confianza y la estabilidad de otros gobiernos en el mundo, la Administración Trump decidió minimizar los efectos de la filtración. 

Una vez salieron los reportes, Waltz asumió la culpa total de la filtración, aunque mencionó que "no sabía" cómo el número de Goldberg pudo haber estado en su dispositivo móvil, ya que, supuestamente, nunca lo ha conocido. 

Entre todo, y después de días de dialogarlo con sus asesores, Trump se expresó sobre el escándalo, descartando el despido de Waltz e instruyendo a la Casa Blanca para que tome medidas para reforzar el hermetismo en los canales de comunicación gubernamentales. 

"Se han tomado medidas para garantizar que algo así no pueda volver a ocurrir, obviamente, y estamos avanzando", dijo Karoline Leavitt, secretaria de Prensa, el pasado 31 de marzo. 

Leer tambiénEuropa reacciona a los comentarios del círculo íntimo de Trump en el llamado 'Signalgate'

Sin un anuncio sobre medidas claras para abordar la problemática, y un claro patrón de fallos en torno al uso de plataformas de comunicación en gran parte de la plantilla gubernamental, la Casa Blanca se enfrenta a otro obstáculo en sus primeros meses de Gobierno: rehacer la credibilidad sobre su manejo de la seguridad nacional.

Con EFE, Reuters y medios locales

France24

Liberté Égalité Actualité

France 24 son cuatro cadenas mundiales de información continua (en francés, árabe, inglés y español), que emiten las 24/7 (6 horas diarias, para la cadena en español) en 355 millones de hogares en los 5 continentes.

Ver más