Fotos de desnudos. Nombres y rostros de víctimas de abuso sexual. Números de cuentas bancarias y de Seguridad Social a la vista. Todo esto apareció en la enorme cantidad de documentos publicados el viernes por el Departamento de Justicia de EE. UU. como parte de su esfuerzo por cumplir una ley que le exige abrir sus archivos de investigación sobre Jeffrey Epstein.
Esa ley estaba destinada a preservar importantes protecciones de privacidad para las víctimas de Epstein. Sus nombres debían aparecer tachados en los documentos. Sus rostros y cuerpos debían estar ocultos en las fotos.
Sin embargo, los errores han sido frecuentes. Una revisión realizada por The Associated Press y otros medios ha encontrado innumerables ejemplos de censuras descuidadas, inconsistentes o inexistentes que han revelado información privada sensible.
Una foto de una joven que era menor de edad cuando fue contratada para dar masajes sexualizados a Epstein en Florida apareció en un cuadro de sus presuntas víctimas. Informes policiales con los nombres de varias de sus víctimas —incluidas algunas que nunca se han identificado públicamente— fueron publicados sin ninguna censura.
A pesar de los esfuerzos del Departamento de Justicia por corregir los descuidos, hasta la noche del miércoles seguían disponibles en el sitio una selfie tomada por una mujer desnuda en un baño y otra de una mujer con el torso descubierto, ambas con el rostro completamente visible.
Algunas denunciantes y sus abogados pidieron esta semana que el Departamento de Justicia retirara el sitio y nombrara a un monitor independiente para evitar nuevos errores.
Un juez había programado una audiencia para el miércoles en Nueva York sobre el asunto, pero la canceló después de que uno de los abogados de las víctimas citara avances en la resolución de los problemas. No obstante, esa abogada, Brittany Henderson, dijo que aún estaban evaluando "todas las posibles vías de recurso" para abordar el daño "permanente e irreparable" causado a algunas mujeres.
"El fallo aquí no es meramente técnico", dijo en un comunicado el miércoles. "Es un fallo en la protección de seres humanos a quienes nuestro gobierno prometió resguardar. Hasta que cada documento esté debidamente censurado, ese fallo continúa".
Annie Farmer, quien dijo que tenía 16 años cuando fue agredida sexualmente por Epstein y su confidente Ghislaine Maxwell, afirmó que aunque su nombre ya había sido público anteriormente, otros datos que preferiría mantener en privado —como su fecha de nacimiento y número de teléfono— fueron revelados erróneamente en los documentos.
"En este punto, me siento sobre todo enfadada por la forma en que se desarrolló todo", dijo a NBC News. "El hecho de que se haya hecho de una manera tan descuidada, poniendo en peligro a personas, es realmente aterrador".
El Departamento de Justicia ha atribuido los problemas a errores técnicos o humanos y aseguró que ha retirado muchos de los materiales problemáticos y que está trabajando para volver a publicar versiones correctamente censuradas.
La tarea de revisar y tachar millones de páginas de registros se realizó en un plazo comprimido. El presidente Donald Trump firmó la ley que exige la divulgación de los documentos el 19 de noviembre. Esa ley dio al Departamento de Justicia solo 30 días para publicar los archivos. No cumplió el plazo, en parte porque dijo necesitar más tiempo para cumplir con las protecciones de privacidad.
Cientos de abogados fueron apartados de sus funciones habituales —incluida la supervisión de casos penales— para intentar completar la revisión documental, hasta el punto de que al menos un juez en Nueva York se quejó de que estaba retrasando otros asuntos.
La base de datos, publicada en el sitio web del Departamento de Justicia, representa la mayor divulgación de archivos hasta la fecha en las investigaciones que llevan años sobre Epstein, quien se suicidó en una celda de una cárcel de Nueva York en 2019 mientras esperaba juicio por cargos federales de tráfico sexual.
También han hallado numerosos casos de censura excesiva.
En un recorte de prensa incluido en el archivo, el Departamento de Justicia aparentemente tachó el nombre “Joseph” del pie de foto que describía un belén en una iglesia de California. “Un belén que representa a Jesús, María y (Censurado)”, decía.
En un correo electrónico publicado en los archivos, parecía haberse censurado el nombre de un perro: “Pasé una hora paseando a (censurado) y luego otra hora bañándola, secándola con el secador y cepillándola. ¡Espero que huela mejor!”, decía el mensaje.
El Departamento de Justicia afirmó que el personal encargado de preparar los archivos para su publicación recibió instrucciones de limitar las censuras únicamente a información relacionada con las víctimas y sus familias, aunque en muchos documentos se tacharon los nombres de muchas otras personas, incluidos abogados y figuras públicas.
El Departamento de Justicia dijo que su intención era censurar cualquier parte de una foto que mostrara desnudez y cualquier imagen de mujeres que pudiera mostrar a una víctima.
En algunas fotos revisadas por AP, esas censuras sí ocultaron los rostros de las mujeres, pero dejaron expuesta una gran parte de su piel desnuda de una forma que probablemente resultaría igualmente embarazosa. Las imágenes mostraban a mujeres identificables probándose ropa en probadores de tiendas o descansando en trajes de baño.
Un conjunto de más de 100 imágenes de una joven estaba casi completamente censurado, salvo la última imagen, que revelaba su rostro por completo.
Este artículo es una adaptación de su original en inglés
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