"Quisqueyanos valientes, alcemos…". Solo hacen falta esas tres palabras para que a cualquier dominicano se le acelere el corazón. El Himno Nacional es la banda sonora indiscutible de nuestra soberanía, pero la historia de cómo llegó a ser oficial parece sacada de una novela de suspenso.
Si creías que esta obra maestra fue aceptada por todos desde el primer día, prepárate para descubrir los secretos y tropiezos detrás de la canción más importante de República Dominicana.
La música nació primero
A diferencia de muchas canciones donde la letra inspira la melodía, aquí ocurrió al revés. En 1883, el maestro José Rufino Reyes compuso unos compases marciales imponentes y luego le pidió a su amigo, el poeta Emilio Prud’Homme, que escribiera unos versos que encajaran con su música.
El éxito de la melodía de Reyes fue instantáneo. Fue tan impactante que, apenas un año después (en 1884), cuando los restos del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, fueron traídos desde Venezuela, se eligió esta misma música para recibirlo con honores.
Las primeras letras tenían errores (y casi las cambian)
Mientras la música era aplaudida por todos, a las letras de Prud’Homme no les fue tan bien al principio.
La primera versión de los versos contenía errores en las referencias históricas y varios defectos de métrica (no rimaban ni encajaban perfectamente con el ritmo). Varios intelectuales dominicanos de la época destrozaron la obra con críticas, e incluso algunos se atrevieron a escribir nuevos versos para intentar reemplazar a los de Prud’Homme.
Para acabar con el debate, en 1897, Prud’Homme tuvo que sentarse a corregir su propia obra y presentó de forma pública la versión pulida y perfecta que, ahora sí, fue aceptada por todos y es la que cantamos en la actualidad.
El asesinato que frenó su legalidad
Con la letra corregida y la música sonando en todas partes, parecía que el himno por fin sería oficial. Ese mismo año (1897), el presidente y dictador Ulises Heureaux (Lilís) envió un proyecto de ley al Congreso para adoptarlo formalmente. El himno comenzó a usarse en los actos del Estado.
¿El problema? El 26 de julio de 1899, Lilís fue asesinado en Moca antes de tener la ocasión de promulgar la ley. El proyecto quedó en el limbo.
Medio siglo de espera
Tras la muerte de Lilís, República Dominicana entró en una extraordinaria convulsión política a inicios del siglo XX (incluyendo golpes de Estado y la primera intervención estadounidense de 1916). El caos impidió que los políticos se ocuparan de los símbolos patrios.
Tuvieron que pasar más de 50 años desde su primera interpretación para que el Congreso Nacional, en el año 1934 (bajo el régimen de Trujillo), adoptara por fin y de manera definitiva la composición de Prud’Homme y Reyes como el único Himno Nacional.
¿Dónde sonó por primera vez?
Si te preguntas en qué lugar exacto se escuchó esta joya por primera vez en la historia, anota el dato: fue el 17 de agosto de 1883 en los salones de la Respetable Logia Esperanza Nº. 9, en la ciudad de Santo Domingo.
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