Este lunes el Consejo Nacional de la Magistratura da inicio a una evaluación de 11 de los 17 miembros de la Suprema Corte de Justicia, incluyendo al presidente de ese organismo estatal, el doctor Luis Henry Molina, quien la encabeza desde el 5 de abril de 2019.
Los evaluados serán los magistrados
Vanessa Acosta Peralta
Samuel Arias Arzeno
Anselmo Alejandro Bello Ferreras
María Garabito Ramírez
Justiniano Montero Montero, presidente de la Primera Sala
Nancy Salcedo Fernández
Rafael Vásquez Goico
Fran Euclides Soto Sánchez
Manuel Ramón Herrera Carbuccia, presidente de la Tercera Sala
Francisco Antonio Jerez Mena, presidente de la Segunda Sala
Todos estos magistrados, que serán sometidos a evaluación, juraron en la gestión del presidente Danilo Medina, incluyendo al presidente Luis Henry Molina. El Partido de la Liberación Dominicana encabezaba por amplia mayoría el Consejo Nacional de la Magistratura, y las decisiones eran sazonadas políticamente como ocurrirá en esta evaluación que hará el CNM, encabezado por el presidente de la República, Luis Abinader.
Siempre se ha dicho que esta es la una oportunidad pocas veces vista para un presidente de la República, y que corresponde a Luis Abinader encabezar la designación de 11 nuevos miembros de la SCJ, incluyendo al presidente de ese órgano, y presidente del Consejo del Poder Judicial.
El numeral 5 del artículo 179 de la Constitución de la República dice que al Consejo Nacional de la Magistratura le corresponde “Evaluar el desempeño de los jueces de la Suprema Corte de Justicia”.
En su artículo 181 la Constitución dispone la evaluación de los jueces de la Suprema Corte de Justicia: "Los jueces de la Suprema Corte de Justicia estarán sujetos a la evaluación de su desempeño al término de siete años a partir de su elección, por el Consejo Nacional de la Magistratura." No dispone qué tipo de evaluación se realiza, ni establece una metodología de evaluación. Y lo que hemos visto es que los miembros del CNM realizan preguntas a los magistrados, que ellos responden, y que a partir de las respuestas que brinden se hace la evaluación, suibjetiva, de cada magistrado.
Hemos visto de todo, cualquier cosa. Magistrados que han llenado por completo su rol, que han respondido correctamente y que han sido descartados. Magistrados que han respondido precariamente las preguntas y que han sido ratificados. Se trata de una decisión política, y es el Consejo Nacional de la Magistratura el que emite su decisión, que es inapelable.
En este momento el CNM lo preside Luis Abinader, y lo integran principalmente dirigentes del Partido Revolucionario Moderno. La mayoría de sus miembros sobre de la misma línea del presidente de la República. Así ha sido en el pasado. Y así será ahora. Lo que falta por conocer es la decisión del presidente Luis Abinader, si ratifica o no a Luis Henry Molina, y a los demás 11 miembros del tribunal, o si decide incljir nuevos magistrados para ocupar la posición en los próximos 7 años.
La decisión es política, y que nadie se llame a engaños. Es una decisión estratégica y en función de los intereses del gobierno y del partido en el poder, y del presidente de la República Luis Abinader, quien ha dicho y redicho que prefiere personas independientes, no pertenecientes a los partidos políticos en las entidades estatales responsables de aplicar justicia en materia electoral o en cualquier otro ámbito. Ha demostrado su disposición.
Sin embargo, los partidos, el sector priovado, las iglesias, la sociedad civil y otras instancias extranacionales inciden en la designación de los jueces. Procuran que los designados tengan deudas, gratitudes, y responden a intereses, de cualquier índole. Corresponde al presidente, como cabeza del CNM, que estas designaciones sean certeras e independientes, tanto de la política como de los demás intereses que intervienen. Ojalá sea así.
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