El 28 de febrero de este año el gobierno de los Estados Unidos optó por unirse al gobierno de Israel para atacar sorpresivamente al gobierno de Irán, en una operación que se denominó Furia Épica, y que buscaba destronar al gobierno fundamentalista de Irán, eliminar sus reservas de uranio, impedir que continúen la construcción de armas atómicas, reducir a lo mínimo sus fuerzas armadas y levantar a la población civil para que asuma el gobierno.
El gobierno de los Estados Unidos, sin la presencia ni firma de Israel, acaba de presentar el acuerdo con el gobierno de Irán, mediante el cual se pone fin a la guerra que se había mantenido desde entonces, y que ahora impide que Israel siga atacando militarmente a el Líbano y apropiándose de territorio de ese país, como parte de su llamada autodefensa de las fuerzas terroristas de Hezbolá, aliadas de Irán.
El documento, dado a conocer previamente por Bloomberg, y anunciado por Donald Trump en la finalización de la cumbre del G7, en Evian, Francia, plantea cuestiones centrales para la pacificación del Medio Oriente.
- El fin de las hostilidades de Israel en El Líbano, y de cualquier otra actividad militar entre los gobiernos de Estados Unidos, Irán, Israel y cualquier otro país de la región.
- El acuerdo definitivo se firmara dentro de dos meses, luego de ser negociados con más detalles. Este primer acuerdo es un marco para el cese de las hostilidades.
- Estados Unidos se obliga a poner fin a su bloqueo naval del Estrecho de Ormuz, dentro de un plazo de 30 días, y se compromete a retirar sus tropas de las proximidades de Irán, en el mismo plazo.
- Irán trabajará con otros países del Golfo para establecer un acuerdo más amplio sobre el Estrecho de Ormuz.
- Estados Unidos se comprometió, con sus socios regionales, a crear un fondo de 300 mil millones de dólares para el desarrollo y reconstrucción de Irán.
- Estados Unidos se compromete al levantamiento de todas las sanciones contra Irán, con un calendario que deberá acordarse entre las partes.
- Irán y Estados Unidos acuerdan que el país persa no poseerá armas nucleares, y trabajarán conjuntamente para eliminar el material nuclear enriquecido, bajo la supervisión in situ de la Organización Internacional para la Energía Atómica.
- En la versión divulgada por Bloomberg, Irán se obliga a tomar medidas inmediatas para garantizar la reanudación del tránsito de buques mercantes en el Golfo Pérsico y el Mar de Omán, de un plazo de 30 días, teniendo en cuenta la necesidad de retirar los obstáculos técnicos y eliminar las minas en el Estrecho de Ormuz.
- Estados Unidos e Irán se comprometen a mantener el status quo hasta la firma del acuerdo final.
- El Departamento del Tesoro de Estados Unidos se compromete a emitir exenciones para las exportaciones de petróleo crudo de Irán, así como para todos productos petroquímicos y derivados, y servicios relacionados, incluyendo los bancarios, seguros, transporte y similares.
- Estados Unidos se compromete a que los fondos congelados o restringidos de Irán serán liberados y puestos a su disposición. Esos fondos podrán ser utilizados por Irán para pagos a los beneficiarios finales que determine el Banco Central de la República Islámica. Estados Unidos otorgará todos los permisos y licencias necesarios a tal efecto.
- Los dos países acuerdan establecer un mecanismo de supervisión del cumplimiento de estos acuerdos.
- El acuerdo final será probado mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Todos los países esperaban que estos acuerdos fueran posibles. Cuando la guerra se inició al finalizar el mes de febrero de este año, se pensaba que serían cuatro o cinco días, y que Irán se rendiría y su gobierno sería sustituido.
El ausente ahora es Israel, que queda con la incertidumbre de romper o no un cese al fuego que era urgente para su aliado, Estados Unidos.
Irán resulta más que fortalecido. La oposición en Irán se redujo a lo mínimo, la fuerza del gobierno fundamentalista es ahora mayor, además de que los países del golfo son ahora más frágiles y están sujetos al poderío de Irán.
Como lo ha dicho el diario Wall Street Journal, con un trabajo amplio dado a conocer este miércoles:
Teherán ha aprendido que puede sobrevivir a lo peor que Washington pueda lanzar, pero aún necesita un alivio de sanciones para evitar una calamidad económica.
"Irán sale de esta guerra con un sentimiento de euforia. Están gestionando el Estrecho de Ormuz, nadie pudo obligarles a retroceder militarmente", dijo Meir Javedanfar, experto en Irán de la Universidad Reichman de Israel.
Predijo que Irán ahora verá las monarquías ricas en petróleo del Golfo Pérsico como su propia esfera de influencia.
Mientras tanto, la guerra —que consumió gran parte de las municiones de precisión estadounidenses e infligió daños a instalaciones militares clave en la región— también ha puesto en evidencia los límites del poder militar estadounidense… Aunque Irán ya no tema al palo estadounidense, la zanahoria estadounidense sigue siendo atractiva. La economía iraní ya estaba en caída antes de la última ronda de combates, con una inflación descontrolada y una crisis del agua—algunas de las razones de las protestas masivas que el régimen enfrentó con una represión mortal en enero. La campaña de bombardeos de Estados Unidos e Israel, que destruyó algunos de los sitios industriales más importantes de Irán, solo ha agravado los daños.
Hay que seguir con el plan anticrisis planteado por el gobierno dominicano. Su única debilidad es que se presenta muy tarde, que ya debía estar aprobado y en funciones. Los elementos oscuros de estos acuerdos, y los casos por reafirmarse en 60 días, solo indican que esto no es tan seguro como se quiere presentar. Israel puede romperlo, la Guardia Republicana Iraní puede romperlo, Donald Trump podría romperlo, y quien sabe si alguna de las monarquías del golfo, o China, o Rusia, deseen también destruir lo pactado.
Compartir esta nota