Celso Marranzini Pérez es un hombre de negocios, y al mismo tiempo es el presidente de la Junta de Directores de la Asociación Dominicana de Rehabilitación, una institución sin fines de lucro que realiza una grandiosa labor de apoyo a miles de personas con discapacidades en todo el territorio nacional.
El hecho de que Celso sea un hombre de negocios, que dirige empresas propias y con socios importantes, no le quita que tenga expansiones de sus empresas en otros países, y del modo que ha impulsado el crecimiento de sus negocios ha expandido la presencia de la República Dominicana en toda Centroamérica.
Celso también ha sido presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada, ha sido líder de la Asociación de Industrias de la República Dominicana, y en ese sentido ha tenido negociaciones y pactos con diversos gobiernos, que han descubierto en él un hombre inteligente y audaz, que también postula y defiende los intereses de la República Dominicana.
Celso Marranzini ha sido un funcionario público eficiente, sin adhesión a ningún partido en el poder. Leonel Fernández lo designó al frente de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales, y al llegar al poder Danilo Medina fue sepultada una licitación que él había lanzado, para instalar plantas de generación eléctricas a costo del sector privado para ser contratadas por el gobierno. El presidente Medina optó por la licitación de Punta Catalina, con Odebrecht y un consorcio influenciado por Brasil.
En esta administración, Celso Marranzini es presidente de la empresa eléctrica Punta Catalina, y en adición es presidente del Consejo Unificado de las EDES, y es a él a quien le corresponde designar a los ejecutivos de las empresas eléctricas conocidas como Distribuidoras: Edesur, Edernorte y Edeeste.
La única adhesión política que se le conoce a Celso Marranzini corresponde al siglo pasado, en el inicio de los años 80, cuando nació la Fuerza Nacional Progresista. Muy pronto renunció, porque se dio cuenta que la política no es su pasión. Claro, Celso Marranzini es un hombre conservador, de posiciones políticas que tienden más hacia la derecha que al centro, y jamás se aproximaría a nada con la izquierda.
Celso es un demócrata conservador. Es un hombre eficiente, eficaz y honesto, que ha dejado a un lado sus negocios para ejercer funciones públicas complicadas y desafiantes. Por su capacidad, honradez y verticalidad el presidente Luis Abinader le ha otorgado poderes especiales.
Celso y su familia son un extraordinario ejemplo de servicios y de sacrificio por los demás. Celso tiene limitaciones físicomotoras, porque desde su niñez fue afectado por una infección, pero jamás se ha postrado ni su familia se arredró frente a las adversidades.
Hace unas semanas Celso Marranzini fue sometido a una operación en su hombro derecho, y está en recuperación en este momento. Le deseamos su pronto regreso a los compromisos que tiene en el sector público y en el sector privado. Con plena confianza en sus destrezas y capacidades.
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