Los socios comerciales de Estados Unidos amenazaron este jueves con responder a la andanada de aranceles anunciada en la víspera por el presidente estadounidense, Donald Trump, pero dejaron la puerta abierta al diálogo.
Las tarifas anunciadas por Trump serán del 24% para Japón, el 26% para India, 31% para Suiza y 46% para Vietnam, donde la bolsa de Hanói caía más del 6%.
Varias economías latinoamericanas figuran en la lista: Brasil, Colombia, Argentina, Chile, Perú, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Honduras y El Salvador. Pero aplicar el 10% a las importaciones de estos orígenes, es decir la tasa mínima. La excepción es Nicaragua, con el 18%.
El gravamen universal del 10% entrará en vigor el 5 de abril a las 04H01 GMT y los más altos, el 9 de abril a la misma hora.
– "Solución negociada" –
Las reacciones oscilan entre llamados al diálogo y amenazas de represalias, pero de momento nadie anunció ninguna respuesta concreta.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, demostró que los aranceles constituyen un "duro golpe a la economía mundial" y pidió diálogo, aunque dijo que la UE está "preparada para responder".
Alemania declaró este jueves que apoya a la Unión Europea en su búsqueda de una "solución negociada" con Washington, y París afirmó que, en la eventual respuesta europea que se está negociando, prevé "atacar los servicios digitales".
El Reino Unido, que está negociando un tratado comercial bilateral, salió relativamente indemne, afectado únicamente por el arancel universal del 10%. Aún así, el primer ministro Keir Starmer admitió este jueves que la medida tendrá "un impacto" en la economía británica.
Mientras que algunos países llamaron a la contención y al diálogo para evitar una escalada, otros criticaron abiertamente la política estadounidense.
Pekín aseguró que "se opone firmemente" a los gravámenes y anunció "contramedidas para resguardar" sus derechos e intereses, según un comunicado de su Ministerio de Comercio.
El gobierno japonés consideró que Estados Unidos podría haber infringido las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y su acuerdo bilateral, y Australia denunció unas medidas que "no son el acto de un amigo".
Para Maurice Obstfeld, economista del Instituto Peterson de Economía Internacional (PIIE), estos impuestos son "una declaración de guerra a la economía mundial" y resultarán "absolutamente aplastantes".
Estos recargos están calculados para reflejar también las llamadas barreras no arancelarias que estos países imponen a la entrada de productos estadounidenses, por ejemplo las regulaciones sanitarias y los estándares ambientales.
Algunos bienes como el cobre, los productos farmacéuticos, los semiconductores, la madera, el oro, la energía y "ciertos minerales" no están sujetos a los aranceles anunciados el miércoles, según una nota de la Casa Blanca.
– ¿Y los vecinos? –
Ni México ni Canadá, los socios de Estados Unidos en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC), figuran en la lista.
"En este momento, Canadá y México siguen sujetos a la emergencia nacional relacionada con el fentanilo y la migración (…) no al nuevo régimen", declaró a periodistas un funcionario de la Casa Blanca. Esto implica aranceles del 25% (10% para los hidrocarburos canadienses) salvo para los productos contemplados en el T-MEC.
Otros países como Cuba, Bielorrusia, Corea del Norte o Rusia tampoco figuran en la lista porque están sometidos a sanciones que merman las relaciones comerciales.
Trump ve los beneficios casi como una varita mágica capaz de reindustrializar el país, reequilibrar la balanza comercial y eliminar el déficit fiscal.
Desde que en enero regresó a la Casa Blanca, ha aumentado las tarifas no solo a sus vecinos ya China, sino al acero y el aluminio independientemente de su origen.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, prometió "luchar" con "contramedidas".
Pero el secretario del Tesoro, Scott Bessent, desaconseja tomar represalias para evitar "una escalada".
"Si se quejan, si quieren un arancel cero, entonces fabriquen su producto aquí mismo, en Estados Unidos", zanjó Trump. (Ali BEKHTAOUI)
Compartir esta nota