Toyota está acelerando las ventas de vehículos eléctricos, aun cuando otros fabricantes de automóviles siguen reduciendo sus ambiciosos objetivos. La movida es una señal de que el pionero de los híbridos está haciendo frente a la amenaza que plantean estos vehículos, especialmente los fabricados por sus rivales chinos.
El mayor fabricante de automóviles del mundo duplicó con creces sus ventas de vehículos eléctricos (VE) en los tres primeros meses de 2026, alcanzando la cifra récord de 79.002 unidades, en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este repunte se produjo gracias a la introducción de siete nuevos modelos, lo que elevó su gama de coches eléctricos a un total de 19.
"Creemos que 2026 será el punto de partida para la transición total de Toyota hacia la electrificación", afirmó Masahiro Akita, analista de Bernstein.
Esta iniciativa de Toyota —que presentará sus resultados anuales este viernes— coincide con un momento en que el vertiginoso aumento de los precios de la gasolina, provocado por el conflicto en el Medio Oriente, reaviva el interés de los consumidores por los vehículos eléctricos e impulsa las ventas de sus rivales, entre ellos Volkswagen y Renault.
La expansión de su gama de vehículos eléctricos —particularmente en EE. UU.— se produce a pesar de la retirada global de compañías como Stellantis (propietaria de Fiat), Honda y Ford, las cuales han registrado enormes depreciaciones tras la cancelación de los créditos fiscales para los VE por parte de la administración de Donald Trump. La semana pasada, Nissan canceló una inversión de 500 millones de dólares destinada a producir dos modelos eléctricos en su planta de Misisipi.
Por el contrario, Toyota anunció en marzo una inversión de 800 millones de dólares en su planta de Kentucky para comenzar a fabricar un segundo vehículo eléctrico producido en EE. UU.
La mayoría de los fabricantes de automóviles a nivel mundial habían "cancelado o reducido sus objetivos con respecto a los vehículos eléctricos y registrado grandes pérdidas", señaló Akita. "Por otro lado, Toyota —que había sido criticada por ser la compañía más rezagada en este ámbito— está ahora acelerando la adopción de vehículos eléctricos".
El volumen de ventas de los VE de Toyota representa apenas una quinta parte del de Tesla, menos de la mitad del de Volkswagen y una cifra minúscula en comparación con sus propias ventas de vehículos híbridos. El Prius salió a la venta a finales de 1997, convirtiéndose en el primer vehículo híbrido de producción masiva; el año pasado, la compañía vendió un total de 4,4 millones de vehículos híbridos.
Yukie Tomoshige, consultora de la firma de inteligencia de datos automotrices JATO Dynamics, afirmó que el repunte en las ventas de los VE de Toyota "no significa que la brecha competitiva" con sus rivales se haya cerrado. Sin embargo, otros analistas consideran que Toyota se encuentra en una posición sólida para recuperar terreno y acercarse a su objetivo de vender 3,5 millones de coches eléctricos para el año 2030.
El fabricante de automóviles ha promocionado desde hace tiempo su enfoque de "múltiples vías", consistente en diversificar sus apuestas en diferentes tecnologías de propulsión para ofrecer a los consumidores la opción de elegir entre vehículos eléctricos puros, híbridos enchufables, de pila de combustible de hidrógeno, híbridos convencionales o de motor de combustión interna.
Los expertos del sector se habían cuestionado si este eslogan no ha sido, en realidad, una forma velada de indicar que Toyota pretendía seguir priorizando los vehículos híbridos —como el Prius— produciendo únicamente la cantidad de vehículos eléctricos necesaria para evitar las severas sanciones impuestas por los sistemas de cumplimiento normativo.
La presión para expandir rápidamente las ventas de los VE con el fin de cumplir los objetivos regulatorios es especialmente intensa en el Reino Unido y en la Unión Europea (UE). Los vehículos eléctricos y los híbridos enchufables representaron cerca del 16 por ciento de las ventas de Toyota en dichos mercados durante los dos primeros meses del presente año.
Los modelos de vehículos eléctricos más recientes de Toyota integran la batería en el piso del vehículo, pero siguen albergando ciertos componentes bajo el capó, en el espacio donde habitualmente se ubicaría el motor. A partir del próximo año, la compañía comenzará a entregar sus primeros vehículos basados en una arquitectura totalmente optimizada para el uso de baterías, lo que constituye la tercera fase de su plan estratégico a largo plazo para los VE.
En China, Toyota ha adoptado una estrategia de "lo local para lo local", centralizando las funciones de investigación y desarrollo dentro del propio país, además de recurrir en mayor medida a proveedores nacionales y a la experiencia de sus socios en empresas conjuntas para crear vehículos diseñados específicamente para los compradores chinos, como el modelo bZ3, desarrollado en colaboración con BYD.
Las ventas de vehículos eléctricos de Toyota en China se han triplicado durante los tres primeros meses del año, alcanzando 22.000 unidades. No obstante, esta cifra sigue siendo muy modesta en comparación con sus competidores.
(Harry Dempsey. Copyright The Financial Times Limited 2026 © 2026 The Financial Times Ltd. All rights reserved. Please do not copy and paste FT articles and redistribute by email or post to the web).
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