El superintendente de Bancos, Alejandro Fernández W., planteó que una supervisión responsable en el sistema financiero de la región no puede limitarse a identificar riesgos, sino que debe anticiparlos, promover buenas prácticas y propiciar que la auditoría interna funcione con “el más alto nivel de independencia y objetividad” dentro de las estructuras de las entidades.

En declaraciones centradas en el rol de la auditoría interna, Fernández W. subrayó que su efectividad depende de que cuente con condiciones mínimas para ejercer adecuadamente su propósito. Entre esos requisitos, citó el “mandato efectivo” de los órganos de gobernanza desde el más alto nivel, un funcionamiento seguro de su administración, acceso oportuno a la información y recursos acordes con la complejidad de sus responsabilidades.

El funcionario advirtió que la auditoría interna no debe verse comprometida por conflictos de intereses ni por limitaciones que afecten el alcance de su labor. En ese sentido, sostuvo que tampoco pueden imponerse restricciones de acceso a la información, al personal o a los bienes, ni operar con insuficiencia de recursos, porque esos obstáculos reducen su capacidad de evaluación y control.

Fernández W. enfatizó que preservar la independencia de esta función es una responsabilidad compartida que involucra al Consejo, la alta dirección y los comités de auditoría. A su juicio, ese resguardo institucional es clave para sostener la objetividad y evitar interferencias que distorsionen los hallazgos y recomendaciones de los equipos internos.

Desde la Superintendencia de Bancos, indicó, la labor de supervisión se apoya en lineamientos mínimos establecidos en el “Descriptivo de la función de Auditoría Interna en las Entidades Financieras”, así como en los criterios de evaluación del nuevo marco de supervisión basado en riesgos que la institución ha venido implementando.

Según explicó, ese enfoque —aplicado desde hace dos años— empezó a utilizarse “desde el verano del 2024” como guía para la acción supervisora. Agregó que los resultados de las evaluaciones se sustentan en las características y el desempeño demostrado por la función de auditoría interna, a partir de la actividad y los procesos ejecutados en las entidades financieras.

En su exposición, el superintendente señaló que la expectativa es que las capacidades y el desempeño de la auditoría interna sean proporcionales a la complejidad y al perfil de cada entidad, en coherencia con un modelo de supervisión que prioriza el análisis de riesgos y la calidad de los controles internos.

Con este planteamiento, Fernández W. colocó en primer plano la importancia de fortalecer los mecanismos de control dentro de las instituciones financieras, con énfasis en la independencia real de la auditoría interna y en su acceso a recursos e información, como elementos indispensables para una supervisión efectiva y preventiva.

Katheryn Luna

Editora de Economía

Editora de Economía. Periodista. Comunicadora Social, con maestría en Comunicación Corporativa. Experiencia en temas educativos, salud, turismo, tránsito, transporte, gestión de desechos, agua y economía. Premios AIRD, Funglode, FIL, Indocal, Unicef, Juan Bosch, Raphy Durán y PEL.

Ver más