República Dominicana se prepara para entrar en una nueva etapa de su expansión eléctrica: el almacenamiento de energía mediante baterías. El país proyecta disponer de al menos 800 megavatios (MW) de capacidad de almacenamiento hacia 2028, como parte de la estrategia para integrar una mayor cantidad de generación renovable al sistema.

El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, explicó que el crecimiento de las fuentes solar y eólica hace necesario transformar la manera en que se gestiona la electricidad, especialmente para aprovechar la generación disponible y responder a los períodos de mayor demanda.

“El aumento de las renovables exige también transformar la manera en que gestionamos la energía”, afirmó Santos durante la XI Semana de la Energía.

La incorporación de almacenamiento permitirá guardar parte de la electricidad generada, particularmente durante los períodos de alta producción solar, para utilizarla posteriormente cuando aumente el consumo.

El almacenamiento acompaña el crecimiento de las renovables

La apuesta por las baterías ocurre mientras el país acelera la incorporación de fuentes renovables. Santos informó que la capacidad solar y eólica se cuadruplicó entre 2020 y 2025 y ya supera los 2,000 MW.

Para 2028, el Gobierno proyecta alcanzar alrededor de 2,800 MW de capacidad renovable.

El almacenamiento busca precisamente dar mayor flexibilidad al sistema ante ese crecimiento. Las baterías pueden contribuir a desplazar electricidad generada en horas de alta disponibilidad hacia períodos de mayor demanda, además de apoyar la estabilidad de la red.

Santos señaló que esta infraestructura permitirá “aprovechar mejor la generación solar, responder a las horas de mayor demanda y fortalecer la estabilidad, flexibilidad y resiliencia del sistema eléctrico”.

La capacidad eléctrica creció 45 % desde 2020

El desarrollo del almacenamiento forma parte de una expansión más amplia de la infraestructura eléctrica dominicana.

La capacidad instalada del sistema pasó de 4,921 MW en 2020 a 7,120 MW en 2025, un incremento cercano al 45 %, según los datos presentados por el ministro.

Para acompañar el crecimiento de la demanda, el Gobierno también prevé incorporar nueva generación firme mediante proyectos en Manzanillo, San Felipe y otras zonas del país.

La estrategia, explicó Santos, combina generación renovable, almacenamiento y capacidad firme para garantizar la confiabilidad del sistema a medida que aumenta el consumo eléctrico.

La transición energética requiere nuevas inversiones

Para el ministro, el desafío no consiste únicamente en instalar más parques solares y eólicos, sino en desarrollar la infraestructura necesaria para gestionar esa electricidad.

En ese contexto, Santos planteó que América Latina y el Caribe necesitan aumentar la integración, la inversión, la innovación y la cooperación energética para enfrentar los desafíos de la transición.

Consideró que los países de la región pueden compartir tecnologías, infraestructura y experiencias para desarrollar sistemas eléctricos más seguros y resilientes.

Karla Alcántara

Abanderada por los viajes, postres y animales. Ha cursado diplomados sobre periodismo económico impartido por el Banco Central, periodismo de investigación por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo, finanzas por el Ministerio de Hacienda y turismo gastronómico por la Organización Internacional Italo-Dominicano.

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