El 51.82 % de los participantes en el más reciente sondeo de Acento afirmó que su salario no le alcanza para cubrir la canasta básica familiar, en un contexto marcado por el aumento sostenido del costo de vida en República Dominicana.
En contraste, el 48.18 % de los encuestados indicó que sí logra cubrir sus gastos básicos con sus ingresos mensuales, reflejando una percepción dividida sobre el poder adquisitivo del salario en el país.
Los resultados se producen en un escenario donde la canasta básica familiar se ubicó en RD$ 49,268.36 en mayo de 2026, de acuerdo con datos recientes del Banco Central, lo que incrementa la presión sobre los hogares, especialmente en los quintiles de menores ingresos.

Opiniones en redes sociales reflejan presión del costo de vida
Los comentarios recogidos en redes sociales muestran un fuerte componente de malestar económico y preocupación por el costo de los servicios esenciales.
“Y para qué dan 7,800 quincenal: agua, luz, internet, manutención, pago de alquiler de casa”, expresó un usuario, al referirse a la insuficiencia del salario frente a los gastos básicos.
Otro comentario señaló dificultades adicionales relacionadas con la salud: “No porque uso medicamentos que hay meses que no los uso”.
También hubo críticas dirigidas a las autoridades económicas. “Pregúntenle eso al presidente Abinader y a sus socios senadores, diputados y al ministro de Hacienda Magín Díaz”, indicó otro participante del sondeo.
En la misma línea, varios usuarios afirmaron que deben recurrir a ingresos adicionales para cubrir sus necesidades: “Yo tengo que buscar algo extra porque no queda nada”.
Brecha entre ingresos y costo de vida
La diferencia entre el salario percibido y el costo de la canasta básica —que supera los RD$ 49,000— ayuda a explicar la percepción mayoritaria de insuficiencia salarial reflejada en el sondeo.
El resultado evidencia la presión que ejerce el aumento del costo de vida sobre los hogares, especialmente en rubros como alimentación, vivienda, transporte, servicios básicos y salud, que continúan siendo los principales componentes del gasto familiar.
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