El economista Osvaldo Lagares consideró que República Dominicana debe reorientar los incentivos fiscales de las zonas francas hacia actividades de alta tecnología y mayor innovación, en lugar de seguir promoviendo modelos productivos intensivos en mano de obra de bajo costo.

Según explicó, avanzar hacia industrias de mayor sofisticación tecnológica requerirá una fuerza laboral más capacitada y mejores niveles salariales.

Sobre la política impulsada por el Gobierno para atraer la industria de semiconductores, Lagares valoró la iniciativa, aunque expresó reservas sobre su implementación.

A su entender, antes de atraer este tipo de inversiones es necesario fortalecer la formación del capital humano que demandan estas industrias.

“Me parece que la idea es buena, pero tengo mis dudas de que se pueda materializar porque estamos comenzando la casa por el tejado. Debemos empezar con la capacitación del personal que va a trabajar en actividades que exigen un alto nivel de sofisticación técnica”, sostuvo.

El economista agregó que la experiencia internacional demuestra que los países que lograron avanzar hacia industrias de mayor valor agregado primero realizaron inversiones en educación, formación técnica e innovación.

Mirar los incentivos de zonas francas

Lagares afirmó que las nuevas concesiones de zonas francas deberían condicionarse a proyectos con un mayor componente tecnológico, sin afectar los derechos adquiridos por las empresas ya establecidas.

El economista explicó que las subvenciones otorgadas al régimen de zonas francas deben responder al modelo de desarrollo productivo que aspira el país.

“Las subvenciones que tiene la zona franca deben orientarse hacia los modelos de producción que queremos los dominicanos: alta tecnología, inteligencia artificial y servicios de alto nivel tecnológico”, afirmó.

En ese sentido, sostuvo que no deberían aprobarse nuevas zonas francas orientadas a actividades de baja complejidad tecnológica. “Hay que respetar los derechos adquiridos, pero las nuevas concesiones de zona franca deben ser orientadas hacia la alta tecnología”, señaló.

Lagares reconoció que las zonas francas dominicanas han evolucionado desde una manufactura intensiva en mano de obra hacia procesos más tecnificados. Sin embargo, entiende que esa transformación aún no se refleja plenamente en la calidad del empleo ni en los salarios.

A su juicio, el principal atractivo competitivo del sector continúa siendo el bajo costo laboral, una situación que considera insuficiente para sostener el desarrollo industrial de largo plazo.

Indicó que, aunque algunas posiciones técnicas alcanzan remuneraciones cercanas a los RD$ 40,000 mensuales, el salario promedio continúa siendo reducido para un sector industrializado. Estimó que los técnicos reciben alrededor de RD$ 32,000, mientras que los operarios perciben cerca de RD$ 21,000 mensuales.

ProDominicana destaca crecimiento de exportaciones dominicanas con mayor valor agregado

El subdirector del Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (ProDominicana), Vladimir Pimentel, destacó la transformación de la oferta exportable del país, al señalar que República Dominicana ha avanzado más allá de las exportaciones tradicionales de productos agrícolas.

Pimentel explicó que, aunque productos como el aguacate, la piña y el mango continúan formando parte de la oferta dominicana, el país también ha desarrollado sectores de mayor valor agregado, entre ellos la fabricación de dispositivos médicos.

República Dominicana hoy en día es líder a nivel regional de exportación de dispositivos médicos”, afirmó el funcionario, quien señaló que esta actividad se desarrolla principalmente en zonas francas y requiere conocimientos, capacidades y competencias especializadas.

De acuerdo con Pimentel, la presencia de empresas multinacionales de este sector ha contribuido a la transferencia de conocimientos y a la formación de trabajadores dominicanos que participan en procesos productivos con mayor nivel de especialización.

Pimentel resaltó además la expansión de las exportaciones dominicanas hacia mercados asiáticos, mencionando específicamente a Japón y Corea del Sur.

Asimismo, indicó que las exportaciones dominicanas hacia China superan los US$ 300 millones, lo que coloca a ese mercado, junto con Europa y Estados Unidos, entre los destinos relevantes para la oferta exportable nacional.

El funcionario consideró que estos mercados representan un desafío para los productores y exportadores dominicanos debido a sus elevados niveles de exigencia y demanda.

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Karla Alcántara

Abanderada por los viajes, postres y animales. Ha cursado diplomados sobre periodismo económico impartido por el Banco Central, periodismo de investigación por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo, finanzas por el Ministerio de Hacienda y turismo gastronómico por la Organización Internacional Italo-Dominicano.

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