La información presentada por el Ministerio de Hacienda y Economía muestra un cierre fiscal con tres elementos clave: déficit moderado (3.45 % del PIB), deuda pública estable (47.9 % del PIB) y un aumento significativo de la inversión pública (2.6 % del PIB, +11 % interanual).
Desde una perspectiva de política económica, este comportamiento abre oportunidades, pero también plantea retos que conviene abordar con visión estratégica, asegura el economista Antonio Ciriaco Cruz.
El decano de la facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FCES-UASD), sostiene que el aumento del gasto de capital, sobre todo en transporte, vivienda y obras viales, es positivo porque aumenta la capacidad productiva del país; aunque destaca que el déficit fiscal es manejable, sostiene que requiere disciplina.
Un déficit de 3.45 % del PIB no es alarmante, especialmente si está asociado a inversión productiva. Sin embargo, la economía dominicana enfrenta presiones e incertidumbre externas que afecta precios claves como las tasas de interés y el tipo de cambio.
Dijo que la deuda, aunque estable, siempre será de cuidado si el déficit se vuelve estructural. Además, aseguró que la recaudación tributaria da buenas señales positivas, pero insuficientes.
Asimismo, Cruz sostiene que el crecimiento de ingresos (2.8 %) impulsado por los impuesto a la minería es una buena noticia, pero el nivel de ingresos (15.6 % del PIB) sigue siendo bajo para las necesidades del país.
Por otra parte, indicó que una ejecución 18 % por encima del presupuesto inicial puede indicar: mejor capacidad de gestión de proyectos del gobierno en 2025 y mayor dinamismo en obras públicas.
Explicó que, el cierre fiscal de 2025 muestra un Estado que ha mejorado la inversión pública en relación al año 2024, pero se necesita consolidar un marco institucional que garantice: una inversión pública estratégica y de alto impacto, una disciplina fiscal con visión de largo plazo y una reforma tributaria que fortalezca la capacidad de financiamiento del gobierno.
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