Las críticas surgidas durante la entrega del Bono Madre 2026 han puesto el foco sobre una pregunta difícil de responder: ¿Cuántas mujeres vulnerables quedan fuera de los programas de asistencia porque no aparecen en los registros oficiales?
La respuesta de Supérate es que no existe una cifra precisa.
La Dirección de Desarrollo Social Supérate indicó que el porcentaje de exclusión por falta de registro depende de la base de datos suministrada por el Sistema Único de Beneficiarios (Siuben), entidad responsable de identificar y clasificar socioeconómicamente a las familias dominicanas.
Sin embargo, la institución sostiene que intenta identificar casos fuera del padrón mediante una red de articulación territorial compuesta por juntas de vecinos, iglesias, organizaciones sociales y gobiernos locales, que pueden canalizar solicitudes de evaluación e inclusión ante el Siuben.
La explicación surge después de que Acento publicara reportajes sobre madres que aseguraron no haber recibido el Bono Madre pese a enfrentar condiciones de vulnerabilidad económica y sobre las limitaciones que enfrentan mujeres que no figuran en los registros utilizados para focalizar las ayudas estatales.
Bono Madre y Siuben: el reto de identificar a las madres invisibles para el sistema
El programa Bono Madre, conocido popularmente como “El Cariñito”, consiste en una transferencia monetaria única destinada a madres jefas de hogar en condiciones de pobreza extrema o vulnerabilidad socioeconómica.
Según Supérate, la identificación de las beneficiarias se realiza mediante el cruce de información proveniente del Siuben y otras bases de datos estatales.
No obstante, la institución reconoce indirectamente una limitación estructural: las personas que no aparecen en esos registros deben ser detectadas mediante mecanismos comunitarios y posteriormente evaluadas para una eventual incorporación al sistema.
La informalidad laboral no impide recibir el subsidio
Uno de los hallazgos de la respuesta institucional es que la ausencia de empleo formal no constituye un obstáculo para acceder al beneficio.
Supérate explicó que los perfiles son identificados mediante el cruce de información entre el Siuben y la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), pero aclaró que no contar con historial laboral formal no descalifica automáticamente a una solicitante.
“La informalidad laboral no impide el acceso al subsidio; por el contrario, las políticas de protección social del programa priorizan a las mujeres que se sustentan a través de la economía informal”, señala la entidad.
La institución agrega que el principal criterio económico excluyente es percibir ingresos en el sector formal superiores a RD$ 38,158.33 mensuales.
El dato resulta relevante en un país donde una parte importante de las mujeres trabajadoras obtiene sus ingresos fuera del mercado laboral formal.
Migrantes regularizadas quedan excluidas del Bono Madre
Otra de las respuestas más categóricas ofrecidas por Supérate se refiere a las mujeres migrantes regularizadas.
La entidad confirmó que este grupo poblacional no puede acceder al subsidio.
Según explicó, uno de los requisitos obligatorios para recibir el Bono Madre es poseer nacionalidad dominicana y contar con una cédula de identidad y electoral vigente.
La restricción deja fuera a mujeres extranjeras que, aun encontrándose en situación regular y residiendo en el país, enfrentan condiciones de vulnerabilidad económica similares a las de muchas beneficiarias del programa.
Reclamos y actualización de datos
Para las madres que consideran haber sido excluidas de manera injustificada, Supérate informó que existen varios canales de reclamación.
Las consultas pueden realizarse a través de la línea *462, mediante las Oficinas de Servicios Supérate o comunicándose al Centro de Contacto de la institución.
La entidad sostiene que estos mecanismos permiten verificar información y gestionar casos que requieran revisión.
Barreras en zonas rurales
Supérate también identifica desafíos específicos para mujeres residentes en comunidades apartadas.
Según la institución, el principal obstáculo no está relacionado con la selección de beneficiarias, sino con el acceso al cobro de los recursos, especialmente en el caso de madres con discapacidad que enfrentan dificultades para desplazarse hasta cajeros automáticos o sucursales bancarias.
Para reducir estas barreras, el programa ha incorporado modalidades alternativas de pago, incluyendo cuentas digitales y mecanismos de remesas, además de la posibilidad de retirar los fondos en cualquier sucursal del Banco de Reservas.
Un debate que continúa
Las respuestas de Supérate llegan en medio de una discusión más amplia sobre la capacidad de los sistemas de protección social para identificar a todas las personas que requieren asistencia.
Mientras la institución defiende los mecanismos de focalización basados en registros oficiales y validaciones territoriales, persisten interrogantes sobre el universo de mujeres que permanecen fuera de las bases de datos y sobre la efectividad de los procesos de actualización de información.
La pregunta que dio origen a los reportajes de Acento sigue abierta: cuántas madres vulnerables continúan siendo invisibles para el sistema de ayudas sociales y qué tan grande es la brecha entre la realidad de los hogares y los registros que utiliza el Estado para distribuir sus subsidios.
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