El sector construcción y vivienda en República Dominicana atraviesa un período de presiones acumuladas —económicas, operativas y de costos—, pero mantiene expectativas de mejora para los próximos meses. Así lo planteó Annerys Meléndez, presidenta de la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas (Acoprovi), al describir un escenario marcado por el débil crecimiento de los últimos dos años, el impacto de fenómenos meteorológicos y la incertidumbre por factores internacionales que podrían activar nuevas alzas de precios.

“Desde la asociación de constructores siempre vemos con preocupación algunos aspectos que nos han ido impactando. Sabemos que hemos tenido dos años muy complicados a nivel de crecimiento económico”, señaló Meléndez. A esa desaceleración, agregó, se suman elementos coyunturales como la tensión internacional vinculada a Irán, con el riesgo de presionar un proceso inflacionario que termine trasladándose a los insumos y, en consecuencia, al precio final de las viviendas.

Sin embargo, la dirigente gremial subrayó que en las últimas semanas se ha instalado una dinámica de diálogo y coordinación para evitar que esas amenazas externas se conviertan en incrementos internos.

“Estamos conscientes de que tanto el Gobierno como todos los sectores productivos nos estamos uniendo para que eso no suceda y no vaya a ser un impacto en ninguno de los precios”, afirmó, aludiendo tanto a materiales comúnmente utilizados en construcción como al costo de la vivienda.

En lo operativo, Meléndez reconoció que los fenómenos meteorológicos han influido en el ritmo de las obras, al ralentizar trabajos y afectar procesos logísticos. Aun así, consideró que se trata de situaciones puntuales que ya han ocurrido antes y que el sector ha logrado superar.

Pese a los obstáculos, Acoprovi sostiene perspectivas positivas para el resto del año. Meléndez citó como señal el crecimiento económico de febrero, recientemente divulgado, que muestra una mejora en el desempeño del sector construcción. Si bien reconoció que la comparación parte de un año previo con resultados “muy negativos”, dijo que el repunte representa “una buena señal” que podría replicarse en los meses siguientes.

Otro punto clave, según Acoprovi, es la evolución de las tasas de interés. Meléndez expresó la expectativa de que se mantengan estables o que registren una baja, aunque sea leve, y aseguró que actores del sistema han comenzado a trabajar con tasas “actualizadas”. Además, indicó que se impulsan planes junto al Gobierno e instituciones aliadas para buscar mecanismos que permitan avanzar hacia tasas fijas, con el objetivo de dar mayor previsibilidad al financiamiento hipotecario.

Consultada sobre los insumos, Meléndez afirmó que han subido, aunque aclaró que —por ahora— no se atribuye a tormentas recientes ni a la coyuntura internacional. “Se han ido aumentando desde el año pasado, incluso a principios de año siempre se anuncian algunos aumentos”, explicó. La preocupación, añadió, es que a los incrementos habituales se sumen shocks externos relacionados con la evolución del petróleo u otras variables, lo que podría impactar de forma directa en los precios de venta.

En cuanto al precio de la vivienda, Meléndez sostuvo que el alza ha sido significativa. Señaló que, de acuerdo con registros de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), entre el período prepandemia y el último año con datos disponibles, el aumento se ubica por encima del 50 % en términos generales, con variaciones por zona que oscilan entre “cuarenta y pico y un sesenta”.

Desde la óptica de costos directos de construcción, citó el Índice de Costos Directos de la Vivienda (ONE) y dijo que en el último año se reporta un aumento “de más de un diez por ciento”.

Más allá de los indicadores, Meléndez advirtió que el impacto más severo se refleja en el acceso: “Sabemos que hay una dificultad importante ahora en el acceso a la vivienda porque los recursos que tienen las familias no ayudan para acceder”, sostuvo, en referencia a una demanda con menor capacidad de compra frente a precios más altos.

Como respuesta, Acoprovi dice estar trabajando en propuestas para ampliar el acceso, tomando referencias de experiencias internacionales. Entre las ideas mencionó la necesidad de impulsar esquemas que permitan “tasas fijas”, “bonos de casa” y “financiamiento asequible” para los compradores, en un contexto en el que el sector enfrenta, además, trabas locales como la “permisología” y otros factores que inciden en la dinámica de la construcción.

“En resumen, yo creo que actualmente no estamos en un buen momento. Hay muchos problemas… Sin embargo, entendemos que en los próximos meses podrán irse sorteando si existe voluntad política… y si todos los actores ponemos de nuestra parte”, concluyó.

Katheryn Luna

Editora de Economía

Editora de Economía. Periodista. Comunicadora Social, con maestría en Comunicación Corporativa. Experiencia en temas educativos, salud, turismo, tránsito, transporte, gestión de desechos, agua y economía. Premios AIRD, Funglode, FIL, Indocal, Unicef, Juan Bosch, Raphy Durán y PEL.

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