La temporada ciclónica 2026 para el Atlántico Norte, el mar Caribe y el golfo de México se extenderá hasta el 30 de noviembre y, según los principales centros de pronóstico, podría registrar menos tormentas que el promedio histórico.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) estima que se formarán entre ocho y 14 tormentas con nombre, mientras que la Universidad Estatal de Colorado proyecta 13 sistemas tropicales nombrados.
Aunque las cifras son inferiores a las observadas en algunas temporadas recientes, las autoridades insisten en que el riesgo para países del Caribe, incluida República Dominicana, permanece vigente.
De acuerdo con la NOAA, entre tres y seis de esas tormentas podrían alcanzar la categoría de huracán, es decir, desarrollar vientos sostenidos de al menos 119 kilómetros por hora. Además, entre uno y tres sistemas podrían convertirse en huracanes mayores, clasificados en las categorías 3, 4 o 5 de la escala Saffir-Simpson. El promedio climatológico del período 1991-2020 registra 14 tormentas nombradas, siete huracanes y tres huracanes mayores por temporada, por lo que las previsiones para 2026 se sitúan ligeramente por debajo de esos valores.
Los expertos atribuyen esta menor actividad esperada principalmente a la influencia del fenómeno de El Niño en el océano Pacífico. Este patrón climático suele aumentar la cizalladura vertical del viento sobre el Atlántico, una condición que dificulta la organización y fortalecimiento de los ciclones tropicales. Sin embargo, los meteorólogos advierten que este factor no impide completamente la formación de tormentas ni garantiza que zonas específicas queden fuera de peligro.
¿Qué significa que una tormenta tenga nombre?
Los ciclones tropicales reciben un nombre oficial cuando alcanzan la categoría de tormenta tropical, con vientos sostenidos entre 63 y 118 kilómetros por hora. Antes de eso son clasificados como depresiones tropicales.
La lista oficial de nombres para 2026 incluye:
- Arthur
- Bertha
- Cristóbal
- Dolly
- Edouard
- Fay
- Gonzalo
- Hanna
- Isaías
- Josephine
- Kyle
- Leah
- Marco
- Nana
- Omar
- Paulette
- Rene
- Sally
- Teddy
- Vicky
- Wilfred
Si una tormenta causa daños extraordinarios o un elevado número de víctimas, su nombre puede ser retirado por la Organización Meteorológica Mundial y sustituido en ciclos futuros.
Menos tormentas no significa menos riesgo
Las estadísticas muestran que una temporada considerada tranquila puede producir fenómenos altamente destructivos. Lo determinante no es la cantidad total de sistemas que se formen, sino cuántos logren intensificarse y, sobre todo, cuáles se acerquen o impacten áreas habitadas.
Por esa razón, el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) ha reiterado que la población debe mantenerse atenta a los boletines oficiales durante toda la temporada. Aunque los pronósticos apuntan a una actividad por debajo del promedio, los especialistas recuerdan que basta un solo huracán para provocar inundaciones, daños a infraestructuras y pérdidas humanas.
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