La Embajada del Reino de los Países Bajos y el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) realizaron la tercera edición de Conversaciones Naranja, con un encuentro en que presentaron soluciones basadas en la naturaleza de ambos países para la gestión de cuencas hidrográficas, ríos, costas y zonas urbanas ribereñas.
La viceministra de Cambio Climático y Sostenibilidad, Ana Emilia Pimentel, destacó la vulnerabilidad de República Dominicana frente al cambio climático y la necesidad de fortalecer la resiliencia de las cuencas, las costas y las comunidades.
La funcionaria se refirió a la importancia de incorporar enfoques integrados y de considerar el ciclo de vida completo de las intervenciones, así como la participación de las comunidades y la coordinación interinstitucional.
Flora Wiedijk, ministra consejera de la Embajada del Reino de los Países Bajos, explicó que tradicionalmente, una parte importante de la infraestructura hidráulica neerlandesa se basaba en controlar el agua y protegerse de ella.
Con el tiempo, dijo, se ha aprendido a trabajar con la naturaleza, a darle espacio al agua y utilizar procesos naturales como parte de las soluciones.
“República Dominicana y los Países Bajos compartimos algo fundamental: somos países conectados con el agua. Esta realidad nos ha llevado a desarrollar conocimientos y soluciones que hoy queremos poner en conversación con la experiencia y las necesidades dominicanas”, expresó.
El rector del Intec, Arturo Del Villar, planteó la necesidad de articular espacios que permitan la difusión de conocimientos para la búsqueda de soluciones a los problemas nacionales. “Frente a desafíos tan complejos como el cambio climático, la academia tiene el conocimiento y la capacidad de conectar sectores para generar soluciones reales”, puntualizó.
Al referirse a la experiencia de la cooperación internacional en el país, el especialista senior en Cambio Climático del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Filippo Berardi, citó proyectos de adaptación que cuentan con financiamiento de ese organismo en República Dominicana. Entre estos proyectos se encuentra el Manejo de la Cuenca del Río Yuna, con una inversión de US$ 270.5 millones; el Proyecto de Gestión Costera Sostenible, con US$ 70 millones; y el Programa de Saneamiento Universal en Ciudades Costeras y Turísticas, con financiamientos que alcanzan US$ 970 millones.
La vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Hoteles y Turismo de República Dominicana (Asonahores), Aguie Lendor, señaló que la protección de las costas tiene incidencia en el turismo y el empleo.
Indicó que más de 800,000 personas dependen de esta actividad en el país y planteó la necesidad de coordinar acciones entre el sector privado y las instituciones públicas.
Al presentar la experiencia del sector turístico dominicano durante el encuentro, manifestó que la sostenibilidad ambiental no debe considerarse un elemento accesorio ni exclusivamente una cuestión de responsabilidad social empresarial, “No es un accesorio. Es la base del sector”, puntualizó.
Por la Corporación Financiera Internacional (IFC), Frida Ruiz Fernández, presentó el Building Resilience Index (BRI), una metodología para evaluar la resiliencia climática de edificaciones. También abordó instrumentos de financiamiento relacionados con biodiversidad, economía azul y economía circular.
La especialista planteó la necesidad de transformar los proyectos de adaptación en propuestas suficientemente estructuradas para atraer financiamiento.
El director de Investigación del Intec, Carlos Sanlley, presentó un diagnóstico de la cuenca baja de los ríos Ozama e Isabela, así como un proyecto de monitoreo de residuos en los ríos mediante cámaras e inteligencia artificial, desarrollado por Intec en alianza con The Ocean Cleanup.
Explicó la relación entre los problemas que enfrentan ambos acuíferos y distintos factores urbanos, medioambientales y socioeconómicos y concluyó en que, además del análisis técnico de la situación, existen importantes dimensiones sociales y económicas.
El encuentro reunió a representantes del Gobierno, el sector turístico, la banca multilateral, instituciones académicas y empresas de ingeniería de los Países Bajos.
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