La Asociación Dominicana de Agrimensores (Asodagrim) denunció la realización de levantamientos parcelarios sobre más de 7 millones de metros cuadrados dentro del entorno del Monumento Natural Río Cumayasa y Cueva de las Maravillas. La operación, que podría representar un valor económico superior a los RD$ 10,500 millones, estaría presuntamente orientada a beneficiar a terceros ajenos a los programas de reforma agraria.
Según el presidente del gremio, Víctor Torres, la información fue obtenida a través de fuentes técnicas y documentales fidedignas que evidencian actuaciones incompatibles con el marco legal que protege estas zonas.
"Estamos ante un proceso que, de materializarse en titulaciones, constituiría una violación directa a la Ley Sectorial de Áreas Protegidas Núm. 202-04 y al artículo 16 de la Constitución de la República Dominicana, comprometiendo un patrimonio natural que es inalienable e imprescriptible", advirtió Torres.
Un patrimonio que la ley declara intocable
Asodagrim recordó que el artículo 30 de la Ley 202-04 establece que "el Sistema Nacional de Áreas Protegidas es irreductible en cada una de sus partes y en su totalidad", mientras que el artículo 33 dispone que "las áreas protegidas son patrimonio inalienable del Estado". Bajo ese marco, cualquier intento de fragmentación o titulación en estas zonas carecería de validez legal.
Para el gremio, la magnitud económica del terreno involucrado revela un interés que va mucho más allá de lo técnico y configura un posible esquema de apropiación indebida de terrenos de alto valor ambiental y estratégico.
Llamado directo al IAD y al Ejecutivo
Torres hizo un llamado explícito al director del Instituto Agrario Dominicano (IAD), Darío Castillo Lugo, para que detenga de inmediato los levantamientos parcelarios y cualquier proceso asociado. Al mismo tiempo, exhortó al presidente Luis Abinader a intervenir con firmeza.
"Resulta inaceptable que, en pleno siglo XXI, se intenten ejecutar prácticas que vulneran conquistas históricas en materia de protección ambiental. Existen evidencias de personas o grupos que pretenden revertir lo que generaciones han construido en defensa de nuestros recursos naturales", señaló.
El dirigente gremial recordó, además, que no es la primera vez que el IAD aparece vinculado a situaciones de esta naturaleza, lo que —a su juicio— refuerza la necesidad de una supervisión estricta y transparente sobre sus actuaciones.
Alerta a comunidades y organizaciones ambientalistas
Asodagrim hizo un llamado a las fuerzas vivas de la nación, a las organizaciones ambientalistas y, en particular, a las comunidades de San Pedro de Macorís y La Romana a mantenerse vigilantes en la defensa del Monumento Natural Río Cumayasa y Cueva de las Maravillas.
"Permitir su fragmentación equivaldría a abrir la puerta a la degradación irreversible de un ecosistema clave para el país", advirtió el gremio.
"Asodagrim no permanecerá en silencio ante acciones que comprometan el patrimonio territorial y ambiental de la República Dominicana", concluyó Torres.
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