Ayer, primer empate. Grupo B: Canadá 1 Bosnia Herzegovina 1. Grupo D: Estados 4 Unidos Paraguay 1. Hoy, grupo B: Catar vs Suiza. Grupo C: Brasil vs Marruecos, Haití vs Escocia.
‘Le sacaron el fútbol a los pobres. El fútbol era del barrio, de las esquinas y de la tribuna popular. Hoy es de quien pueda pagarlo’, Marcelo Bielsa, entrenador argentino que actualmente es el seleccionador de Uruguay en la Copa del Mundo. Bielsa es considerado el último romántico de un fútbol que un día fue y que ya no es.
Crítico del fútbol de la posmodernidad convertido en producto de la mercantilización que poco a poco lo va conduciendo a perder esa esencia popular que lo hizo global gracias a que es fuente de felicidad accesible para las franjas sociales de escasos recursos. ‘El Loco’ dice: ‘Yo no intervengo el fútbol, lo copio. Porque intervenir el fútbol es un mal de muchos entrenadores que quieren que el fútbol funcione a partir de su imaginación, y la única imaginación que vale en el terreno es la de los jugadores’. Bielsa, amante del juego de ataque, del fair play y la férrea disciplina antes, durante y después de cada partido. Admirador de Guardiola, Pep Guardiola, ese genio cruyffista esclavo de la posesión para generar situaciones que provoquen pases a la red.
Primer empate
Muchas veces la igualdad en el marcador final no revela la realidad sucedida en el terreno de juego. El fútbol es un deporte muy simple pero a la vez complejo, otras veces injusto en donde puede ganar el equipo que fue peor durante los 90 minutos. El juego especulativo del que menos propone algunas veces premia al que prefiere destruir en detrimento del que construye.
Canadá, tierra en donde el hockey sobre hielo es amo y señor de la mayoría de los corazones deportivos, con su tan necesario crecimiento demográfico que le abre las puertas a muchos migrantes para que se conviertan en columna vertebral de una economía que necesita contribuyentes para asegurar su propio futuro, también fortalece internamente el crecimiento del rey de los deportes al convertirse en un país de población multicultural.
Su selección es un fiel reflejo de eso. Aunque su ataque es caótico y muchas veces desordenado, el equipo de Jesse Marsch fue el tomador de iniciativas en un partido carente de ideas en la zona de laboratorio que por momentos dibujaba un desorden en los que muchas veces se impuso el músculo y la velocidad del centrocampista Ismael Koné, unas veces torpe y otras veces desdichado, pero por su insistencia logró la asistencia en el gol de Cyle Larin en el minuto 77 que significó el premio del empate para el equipo local que debutó en su Mundial en Toronto, la más estadounidense de las ciudades canadienses, pero curiosamente la más futbolera.
Los balcánicos de Bosnia Herzegovina, responsables de la ausencia de Italia por tercer Mundial seguido, excelentes en el juego estático y aéreo por su corpulencia y estatura, aprovecharon un tiro de esquina para abrir el marcador en el minuto 20 por medio de la cabeza de Jovo Lukic en uno de los tantos momentos de dominio de Canadá que terminó con una superioridad de posesión de balón de 60 por ciento, a pesar de la ausencia de Alphonso Davies, su jugador más versátil y desequilibrante que se perdió el partido de apertura por culpa de una lesión muscular que arrastra desde las semifinales de la Liga de Campeones jugando para el Bayern de Múnich.
Debut de Haití (efemérides)
1974: India hace su primera prueba de bomba nuclear, desatando la ira de sus vecinos, en especial de Pakistán, país que había optado por separarse de India en 1947. El inolvidable grupo ABBA ganó para Suecia la edición XX de Eurovisión con la canción Waterloo. Muere el presidente reformador de Argentina Juan Domingo Perón, el más importante líder político del siglo XX del país del Che, Maradona y Borges. Richard Nixon renuncia como presidente de Estados Unidos tras descubrirse sus vínculos con el escándalo Watergate, espionaje para extorsionar y presionar a sospechosos de ser opositores al gobierno. En la República del Congo se celebraba el histórico combate de boxeo entre Muhammad Ali y George Foreman que fue ganado por Ali tras nocaut en el octavo asalto.
En República Dominicana se llevaron a cabo los llamados Doce Juegos que sirvieron de plataforma para construir modernas instalaciones deportivas, mientras que en el plano político, Joaquín Balaguer logró una sospechosa reelección tras las principales fuerzas opositoras retirarse de la contienda electoral por alegadas presiones de parte del gobierno. En Haití, el segundo de la dinastía Duvalier, Jean-Claude Duvalier, gobernaba en dictadura el pueblo mas pobre y hambriento del hemisferio de la mano con unos criminales llamados Los Tonto Macoute, una banda paramilitar financiada por la dictadura que se encargaba de asesinar y desaparecer a todo aquel que intentara hacerle frente al régimen establecido a fuerza y sangre. Bajo todas esas condiciones clasificó Haití a su primera Copa Mundial tras ganar en Puerto Príncipe el hexagonal de la Concacaf en donde fue la selección encargada de eliminar al ‘todopoderoso’ México.
En aquel Mundial de 1974, Haití debutó ante el fuerte equipo italiano y su sorprendente portero Dino Zoff, quien tenía la asombrosa cantidad de 1,300 minutos consecutivos sin recibir gol, marca que culminó en el minuto 46 de ese partido cuando el centro delantero Emmanuel Sanon logró batir el arco provocando una de las pocas efímeras felicidades que ha tenido en su historia un pueblo maltratado y humillado por su clase política clasista y racista, muchas veces con el apoyo de potencias mundiales. Contrario al 74, la actual selección de Haití se vio obligada a jugar todos los partidos de eliminatoria lejos de su tierra por la inseguridad que causas las pandillas y las malas condiciones de su estadio que no reúne las mínimas exigencias de la FIFA para realizar partidos de esta magnitud.
Clasificar al Mundial es un éxito mayúsculo, y más cuando se logra remando contracorriente, tanto en lo económico como en lo geográfico. El paso por la Copa puede ser fugaz y anecdótico para un grupo de jugadores que sacrificaron tiempo y dinero para representar a su gente. El Grupo C en un Everest para Haití ya que tendrán que chocar en fase de grupos ante Brasil, Marruecos y Escocia. Mínimas posibilidades pero un paso enorme el solo hecho de estar presente en el Mundial para devolverle, al menos durante unos pocos días, la sonrisa a un pueblo acostumbrado al sufrimiento. Gran trabajo del técnico francés Sébastien Migné y ese grupo de jugado3res haitianos, nacidos o no nacidos en el oeste de nuestra isla.
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