En esta tercera entrega, más del universo de temas contenidos y las técnicas utilizadas en las fotografías de este importante grupo de artistas del lente:
El ojo forastero ante mundos exóticos
• Viajes:
Estas imágenes documentan las vivencias de creadores que comparten el asombro de contemplar paisajes, trajes y arquitecturas al descubrir el esplendor de panoramas exóticos. A través del lente, el ojo forastero intenta convertir al espectador pasivo en testigo y cómplice de los riesgos, aventuras y deambulares por los confines del planeta. El registro visual expone coincidencias y, sobre todo, se asienta en las diferencias culturales y en los estilos de vida de la rica variedad de seres humanos que comparten este mundo.
Fotoperiodismo y las huellas de la existencia
• Tiempo:
Imágenes que testimonian el inevitable transcurrir de la existencia, las etapas que conducen hacia la vejez y la partida inexorable. Estas fotografías captan escenas inesperadas con un fuerte mensaje de fragilidad o asombro humano. A muchos de los autores, sobre todo a los que se dedican al fotoperiodismo, les seducen las imágenes narrativas que capturan acontecimientos históricos o realidades efímeras.
La batalla entre el blanco y negro y el color
En el colectivo destacan las abundantes propuestas en blanco y negro —tanto analógicas como mecánicas— y aquellas intensificadas mediante filtros digitales que emulan el infrarrojo o acentúan el contraste, quizás en un intento por competir con el acuciante asedio del color. Asimismo, sobresalen los colajes vanguardistas y las experimentales superposiciones de planos con las que varios autores subvierten la espontaneidad de la toma directa.
Lo cierto es que los lenguajes y las técnicas de las fotografías muestran una amplia diversidad. Hay quienes apuestan por la sencillez de la captura espontánea y por la belleza percibida con intuición y asombro. Otros prefieren la elaboración, el montaje, la construcción consciente y la formulación de complejos escenarios cercanos a la instalación para configurar aproximaciones conceptuales; una especie de expresionismo abstracto en el que aspiran a que la imagen sugiera más de lo que formalmente refieren los elementos retratados. En definitiva, tanto las imágenes directas como los reflejos, los microrrelatos visuales y las macrofotografías poseen un magnetismo indiscutible.
Dos escuelas bajo una misma pasión
Dentro del colectivo coexisten armónicamente dos grandes tendencias metodológicas. Por un lado, una sólida facción de fotógrafos de Grufos prefiere mantener un enfoque clásico centrado en la pureza de la toma analógica, la captura directa y los balances tradicionales. En contraste directo, la otra parte del grupo se inclina hacia perfiles con intenciones marcadamente experimentales, jugando con la transgresión del plano, las intervenciones cromáticas y la deconstrucción formal de la escena.
El Monumento a Capotillo: el arte como denuncia
A lo largo de estos treinta años, los miembros del Grupo Fotográfico de Santiago han recibido el reconocimiento, la solidaridad y el apoyo de numerosos artistas, gestores e intelectuales, así como el respaldo de prestigiosas instituciones del ámbito cultural e instituciones académicas y de convenciones de la región septentrional.
Fruto de esta colaboración creativa fue la excursión realizada a la provincia de Dajabón, específicamente a la zona montañosa cercana a Loma de Cabrera, donde se levanta el majestuoso Monumento al Grito de Capotillo. Esta imponente plaza conmemorativa cuenta con murales tallados en metal y esculturas de gran valor estético e histórico. Años después de su edificación, aquella plaza conmemorativa de la consolidación definitiva de nuestra República lucía abandonada.
A partir de las imágenes tomadas por los miembros de Grufos, se publicó una denuncia en la prensa nacional para alertar al país sobre la deplorable situación del monumento, logrando llamar la atención pública sobre su rescate institucional y su remodelación total. Conmovida por este inexplicable deterioro, la intelectualidad nacional reaccionó de inmediato y encendió las alarmas de la Presidencia de la República y del Ministerio de Cultura. Como resultado, las autoridades ordenaron su remodelación total, asignaron un presupuesto fijo e instalaron oficinas con personal permanente. Además, se instituyó la tradición de celebrar un acto solemne con la presencia del mandatario y altas autoridades civiles, militares y eclesiásticas en cada aniversario de la gesta restauradora.
Para concluir, solo queda felicitar a los artistas del lente del Grupo Fotográfico de Santiago, un colectivo que llegó para quedarse, fiel a su filosofía del «disfrute de la fotografía», premisa que ha permitido a sus miembros mantener la cohesión, la armonía y un desarrollo continuo sin interrupciones. Su vasta trayectoria local e internacional avala su fortaleza y consolida a Grufos como la agrupación fotográfica de actividad más permanente y una de las más trascendentales de la República Dominicana.
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