Que la gestora cultural, Verónica Sención, desde su gran Tertulia a su Café Literario, se haya relacionado, desde hace décadas, con las artes visuales, la literatura, la música clásica, el teatro y con las manifestaciones culturales en todos los ámbitos, dando a conocer la trayectoria de muchos invitados en el contexto de la interrelación entre dispares disciplinas, constituye un hito histórico, precursor y visionario en el país, en cuanto a una propuesta abarcadora de la creatividad humana y de cómo interpretamos metafóricamente el universo. De ahí, tal la importancia, emblemática, de las exposiciones pictóricas Refranero dominicano llevado a la plástica (2001), Cuatro elementos de la naturaleza con cuatro artistas invitados (2002), El Quijote en las luces de Cestero/Homenaje a Miguel de Cervantes y Gustave Doré (2001) y Macondo en Santo Domingo/Homenaje a Gabriel García Márquez (2023).

Verónica Sención Villalona.

En el Refranero, el renombrado artista José Cestero incorpora, visualmente, frases como “Entierro de pobres”, “Velorio de pobres”, “Con el agua al cuello”, “Una cosa piensa el burro y otro el que lo apareja”, “Los tres que echaron a Pedro en el pozo”, “Más vale pájaro en manos que cien volando”. En ese sentido, asistimos no sólo al hecho de plasmar en tela la enjundia de la identidad cultural del pueblo dominicano, sino que también concurrimos a resaltar el impacto estético del Refranero en términos de una propuesta unificadora mediante la plástica, reformulando, así, procesos fundamentales de la oralidad y el arte.

Verónica Sención, su legado, de la intertextualidad artística, cultural y otros objetos

De igual manera, en Cuatro elementos de la naturaleza, los artistas invitados llegan para intentar representar cuatro estructuras o composición material del universo, agua, aire, fuego y tierra, con la posibilidad de un lenguaje pictórico, o marco común, que nos sirva de herramienta, conceptual o simbólica, asociada a la ciencia y el arte.

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Cándido Bidó. Elementos de la naturaleza.

En otro orden,  el universo, explícito, verbal, de Don Quijote, relatado en la novela Don Quijote de la Mancha y el de Macondo, contado en Cien Años de Soledad, a propósito de las exposiciones El Quijote en las luces de Cestero/Homenaje a Miguel de Cervantes y Gustave Doré (2001), y Macondo en Santo Domingo/Homenaje a Gabriel García Márquez (2023), acusa, extrapolado al módulo dispar, implícito, gráfico, de las pinceladas expresionistas del acreditado pintor dominicano y universal José Cesteros, un ambicioso proyecto relativo a la frontera común, subyacente, en el corpus intangible de la literatura y la materialidad de la plástica.

El punto de partida mancomunado de la literatura y la pintura, incluso, hasta en el mundo de las leyes y los fenómenos físicos en su asiento metafórico y anticipatorio de las ecuaciones matemáticas, descansa sobre la representación de la realidad mediante las mismas categorías mentales, producto, a su vez, de la arquitectura metafórica del entendimiento humano. Este, maquetado, a la par, por el conducto figurativo de la lengua. De ahí que, igualmente, el ingenio preexistente de la palabra, manifiesto tanto en Don Quijote de la Mancha como en Cien años de Soledad, converja en el numen, andamiaje pictórico o experiencia visual, la línea, el color, del maestro Cestero, latente en la similitud de los acaecimientos, emociones, las imágenes u objetos mentales de la ficción literaria. Es decir, el artista, aunque por un medio diferente, nos sitúa visualmente en relación con ese universo creado por Cervantes y García Márquez.

Verónica Sención, su legado, de la intertextualidad artística, cultural y otros objetos

Verónica Sención, su legado, de la intertextualidad artística, cultural y otros objetos

De José Cestero: Sancho y Don Quijote llegando a los molinos de viento. Llegada de José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán a Macondo.

A tal efecto, la gestora cultural Verónica Sención habría de intuir, a través de las susodichas exposiciones, ese ámbito intrincado de la yunta o desposorio entre la literatura y las artes plásticas respecto a la realidad de los objetos, la gente y las circunstancias. Lo que se propuso, en definitiva, fue la búsqueda de los componentes básicos y comunes que rigen, específicamente, la literatura y las artes visuales. ¿De qué manera coalescen las experiencias narrativas y la experiencias visuales? Ciertamente, los críticos y escritores que intervinieron en la valoración del mencionado proyecto, estuvieron contestes en la categorización concurrente de ambas disciplinas, arte y literatura, en lo que atañe, fundamentalmente, a la concepción estética y, además, su respuesta en términos del punto de vista afectivo, social y cognitivo. En tal forma que, de entrada, la apoderada, Sra. Sención, invitó y apuntaló, en su agenda instructiva, tocante a los susodichos homenajes, a una intervinculación o intertextualidad dialógica por medio de las partes en su dominio específico o disciplina. A esto es, precisamente, a lo que se refiere el laureado poeta, narrador y ensayista José Enrique García, Premio Internacional Pedro Henríquez Ureña 2025, remontándose a esa versión tragicómica de Don Quijote, personajes y sus hechuras colectivas, sus gestos, gracejos y sarcasmos, el entorno  y sus circunstancias, en el tiempo pictórico de José Cestero: “…hay en esas obras, en estos quijotes, unos pálpitos inevitables de esta tierra. No es la estepa castellana donde anda el ´caballero de la triste figura´; sino que, transformado, metamorfoseando por el pulso de Cestero, avanza como el idioma, por la tierra dominicana. En una muestra de su extensidad e intensidad como símbolo y realidad a la vez que nos toca a todos.” (Isla Abierta, 2001).

Verónica Sención, su legado, de la intertextualidad artística, cultural y otros objetos

Verónica Sención, su legado, de la intertextualidad artística, cultural y otros objetos

Portada Isla Abierta, suplemento cultural del diario Hoy. “Autorretrato [de José Cestero] como el Quijote en mi taller surrealista”.

Asimismo, en Macondo en Santo Domingo/Homenaje a Gabriel García Márquez, la comisionada Verónica Sención convida a “conectar  la genialidad del pintor…, José Cestero, con el infinito caudal de imaginación mágica y fantástica de Gabriel García Márquez”; Marianne de Tolentino, crítico de arte, acota de una “asociación entre letras y pintura”; Abil Peralta Agüero, escritor y crítico de arte, concibe de “una transfiguración psicológica y onírica, extrapolada…desde las páginas del libro [a la] tela”; Amable López Meléndez, curador y crítico de arte, fija que “la colección de obras de José Cestero…constituye una prueba axiomática…[y] pacto lúdico con el Premio Novel colombiano”; José Enrique García, escritor y crítico de arte, delimita “ese mismo Macondo [que] vive…articulado en un serial de dibujos”; Fidel Munnigh, escritor, anota que “Cestero recrea pictóricamente el cosmos narrativo de García Márquez”; Lilian Carrasco, historiadora de arte, señala de que entre Cestero y Márquez “se muestran sinergias, sincretismo y la transfiguración de un espacio onírico visto desde el universo del arte”; y, por último, Ana Agelán, curadora de arte, sostiene que “Cestero…extrapola la cultura universal que habita en el imaginario mundo real y mágico de Macondo”. 

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José Cestero: vista panorámica de la comarca de Macondo.

Y es que la posibilidad expresiva en la pintura de José Cestero, con relación a la literatura y al arte, atesora, intuye, posee, para crear una que otra respuesta en nosotros, un valor alegórico por cuanto su ojo penetrante, empuntado, ha sabido recalar en el mundo onírico, alucinante, o sueños del juicio, mitos y supersticiones,  pesimismo, ambigüedad y lo absurdo que se unen o se funden, a través de un sistema de lenguaje en el que las palabras mismas son los detonantes de nuestra comprensión simbólica de los susodichos textos literarios. Por cierto, el poeta de la imagen, José Enrique García, manifiesta: “…unos cuantos trazos y ahí tenemos un gesto plástico. Ese es José Cestero.” Quien redescubre la elegancia de la palabra para dar forma pictórica al universo de esos dos grandes maestros de la literatura: Gabriel García Márquez y Miguel de Cervantes Saavedra.

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José Cestero: Retrato de Gabriel García Márquez y Don Quijote.

Todo apunta, finalmente, a que Verónica Sención, en su trajinar a favor del arte y la cultura a través de su gestoría cultural, ha logrado exponer, articulando numerosos artistas,  una visión unificadora del arte, la literatura, la cultura e incluso la ciencia. De hecho, no sólo basada en una intertextualidad entre textos, en la búsqueda plena de significados, sino, igualmente, fundamentada en la cotidianidad vívida de la sociedad, el hombre, la mujer, la naturaleza y la imaginación.