Lo que pareciera un cuento para niños, resulta ser una historia conmovedora, colorida y llena de emociones, que enternece a cualquier lector. Diógenes Valdez, novelista, cuentista, ensayista y periodista, en su cuento Sueño de mayo, nos habla de un día común y corriente, en una casa de familia, donde cada quien está en lo suyo.
Todo parecía normal, hasta que la pequeña hija tuvo un sueño con violetas de las que solo recordaba su nombre. Pero al despertar, olvidaba completamente cómo lucían. Esa mañana en particular, preguntó a su madre si sabía acerca de ellas. Esta le respondió con desgano que no, que le preguntara a su padre. Pero tampoco él supo darle una respuesta.
Luego, mientras jugaba con sus amiguitos y hermanos fuera de la casa, les hizo la misma pregunta: “¿qué es una violeta?”. A lo que les respondieron: “Olvida eso”.
Por suerte, un anciano escuchó la conversación y les dijo lo que eran. Pero además, tomó unos pinceles y comenzó a pintar “en el aire” violetas. La niña pudo al fin reconocer su forma y color. Los demás niños se acercaron y quisieron intentarlo por ellos mismos: comenzaron a trazar diversas flores con esos pinceles mágicos,.
Los jovencitos siguieron pintando todo tipo de árboles, floridos y frutales, contagiando a todo el pueblo con su alegría. Este revuelo provocó una explosión de amor, aceptación y entusiasmo en la gente de la comunidad.
Al final, el personaje anciano se fue del pueblo, diciendo a todos, que cada vez que vieran el arcoíris, esta sería una señal para que los niños se dieran cuenta de que estaba haciendo la misma magia en otros lugares, con otros niños, provocando sonrisas donde quiera que iba.
Con su narrativa fluida, Valdez conecta con el lector. Emplea un vocabulario sencillo, y a la vez poético, a través de esta especie de leyenda, que trata de explicar cómo surgieron los colores, flores y frutos, así como la diversidad de razas.
Sueño de mayo es una lectura fresca, llena de simbolismos, y a la vez representa una moraleja de que quizás, si nos aceptamos unos a otros, y sonriéramos más, y pudiéramos crear un ambiente sano para que todos se sientan como en casa: bienvenidos.
Flores, frutos, sonrisas, lluvia, gente que se une para hacer lo mejor del entorno, son palabras clave en esta historia, que es a su vez una invitación a observar y hacer literatura, como una réplica de la vida misma y de la naturaleza, y una forma de entender nuestro mundo y aquello que deseamos como sociedad.
Enhorabuena por las historias atemporales, donde los valores y la humanidad son protagonistas.
Valdez, Diógenes. Sueño de mayo. En Cuentos dominicanos para niños. Santo Domingo, República Dominicana: Fundación Corripio, Inc., Colección Prisma. Santo Domingo. 2000
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