Kiskeya ¡la madre de todas las tierras! Luego bautizada como La Hispaniola, con el encuentro de civilizaciones occidentales. Habitaban multiétnicos de procedencia diversa, como la familia arawacos (taínos, lucayos y lokonos). Grupos como: “Taínos”, eran mayoritarios. A eso, su popular y genérica denominación. Los Ciguayos, Macoriges, eran otros; y los Ciboneyes les servían. Caribes (Kalinagos) eran rivales de arawacos. Guanahatabeyes, nómadas y de los más antiguos. Estos primigenios, estaban establecidos en Kiskeya y adyacencias con variable filología.
Los taínos, pacíficos, con rutina agrícola, la pesca y rituales religiosos. Posiblemente los más avanzados del arco antillano. Su patrimonio cultural precolombino en República Dominicana, es apto de museografía y puesta en valor. Un atractivo turístico-cultural de interés mundial. Los yacimientos arqueológicos dominicanos con el más importante arte rupestre caribeño, son numerosos en primacías incluyendo patrimonio antropológico en cuevas. Pictografías y petroglifos, espirituales y utilitarios descubiertas por espeleólogos.
Los taínos (del hoy suelo dominicano) hacían canoas para viajes interinsulares. La estructura sociopolítica incluía al cacique, los nitaínos (nobles o guerreros); naborías (trabajadores) y al behique (médico curandero) pautando ceremonias. La deformación craneal, práctica distintiva de élites arawacas. Las “yucayeques” (aldeas) se construían cerca de ríos o costas. Los “bohíos”, casas circulares, techadas cónicamente de paja o palma, y el “caney”, rectangular y mayor, para caciques y servidumbres.
Las hamacas de algodón, muebles comunes. El batey, su plaza de congregación. Su arquitectura efímera, ecológica, con madera, palmas y fibras. Los hombres realizaban tareas pesadas como talar, construir, cazar; y pescar con redes, anzuelos o venenos. Las mujeres, sembraban en conucos, recolectaban frutos, tejían y cocinaban. Niños y ancianos recolectaban leña. La yuca (alimento principal) y elaboraban casabe resiliente al clima. También maíz, batata, maní, ajíes, piña y tabaco. De proteína: hutías, iguanas y aves.
Politeístas y animistas, no separaban lo natural de lo sobrenatural. Creían que espíritus y ancestros, habitaban y controlaban la naturaleza. En recreación: el areíto, (fiestas con cantos y bailes) narraba antepasados. El Batuú, juego de pelota en el batey. No podían usarse las manos ni los pies. Solo caderas, hombros y rodillas. Adoraban los cemíes, ídolos de piedra, madera o conchas; y dúhos (asientos ceremoniales). La etnohistoria y arqueología identifican la cosmología y su astronomía, influyente en nombres, joyas y espacios sagrados.
Su mitología postula cosmología con constelaciones: Orión, Osa Mayor, las Pléyades y el planeta Venus, de acuerdo al discurso de Robiou Lamarche: “Comparación entre la cosmología de los taínos y los caribe-insulares”. En el “ritual de la cohoba”, inhalaban polvos alucinógenos comunicándose espiritualmente. El arte taíno, identitario con símbolos y técnicas, dominó materiales naturales e iconografías; y deidades con piedras talladas y madera, cerámica decorada y más. En cerámica, elaboraban ollas, vasos efigies y botijas, decoradas con figuras geométricas, humanas y animales.
En el arte rupestre: los petroglifos (grabados en roca), a diferencia de pictografías, (pigmentos de carbón y grasa animal en cuevas), con escenografía de vida, animales y figuras mitológicas. La cerámica y alfarería llevaban formas y grabados, con "incisión". Y patrones geométricos antropomorfas (o zoomorfas) en asas y bordes. Usaban bija (rojo) y jagua (negro) para arte corporal ceremonial. En amuletos y joyería, tallaban piedras, conchas y utilizaban: ámbar. En tejidos, con algodón creaban hamacas y otras piezas. El antropozoomorfismo, figuras mezclando rasgos humanos y animales, conectaban espiritualmente con la naturaleza. El geometrismo, usando líneas, puntos y espirales, conceptualizando agua, viento y linaje familiar.
Kiskeya tenía cinco cacicazgos. Marién, con Guacanagarix, quien colaboró con Colón y primero en recibirles; Maguá (Reino de la Vega Real) con Guarionex; Maguana, con Caonabo, primer líder de la resistencia; Jaragua, con Bohechío, luego Anacaona, ejecutada por Ovando; Higüey, liderado por Cayacoa, luego Cotubanamá. Enriquillo rebelado, logró el primer tratado de paz con la Corona Española.
Por enfermedades como viruela, explotación en minas, campos y enfrentamientos bélicos, se extinguieron a mediados del siglo XVI. Las naciones latinoamericanas conservan influencias. Entre estas, lexicológicas puras.
Padre Las Casas, dijo: "tenían fe y conocimiento de un Dios: “Yucahú Bagua Maórocoti”.
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