
“He copiado con mucho gusto, del original comenzado un siglo atrás, estas notas familiares escritas por Don Lorenzo J. Perelló, abuelo materno de mi esposo, Pericles A. Franco Perelló. Al copiarlas, he sentido un gran respeto y una profunda admiración por el venerable antepasado de mi esposo y de mis hijos.”
Escribió Carmela Ornes de Franco el 01 de mayo de 1969, después de haber transcrito a un cuadernito de 7 x 8 pulgadas, los apuntes de la historia familiar de Lorenzo Justiniano Perelló Andújar, escrito desde el 16 de julio de 1856 hasta el 23 de agosto de 1886. Con un total de 42 páginas, de las cuales 41 corresponden a la transcripción del original y una página correspondiente al comentario final de la transcriptora.
María del Carmen Ornes Schoewerer nació 1898 en Puerto Plata. Su padre, Francisco Ornes Correa (1872-1923,) era natural de Cabo Rojo, Puerto Rico, y se había radicado Puerto Plata, donde formó familia con la joven Herminia Prisca Schoewerer Guillet, hija del Coronel Juan Antonio Schoewerer Ramírez -militar de origen cubano nacido en Camagüey- y de Juana Francisca Guillet De Urra. Casó con Pericles Antonio Carlos Franco Perelló (1890-1972) el 28 de diciembre de 1916.

Los apuntes de historia familiar son registros que documentan el origen, la evolución y las relaciones de los antepasados. Pueden incluir recopilaciones de historias orales y descripciones de eventos vitales como nacimientos, bautismos, matrimonios y defunciones. En el contexto dominicano han existido pocos y han pervivido menos.

La falta de educación formal, el analfabetismo generalizado, la necesidad de importar los materiales para escribir (como cuadernos, hojas y plumas) y la poca conciencia de la trascendencia documental de este tipo de patrimonio han sido las principales razones.
A diferencia de lo que podría pensarse, era más común que fueran escritos por hombres que por mujeres. En el país, el referente más próximo ha sido el valioso hallazgo del cuaderno familiar de los Naranjo-Remírez Carrillo de Albornoz —familia aristocrática perteneciente a la nobleza hispano-cubana radicada en San Francisco de Macorís—, el cual fue sacado a la luz recientemente.
En el ámbito afectivo, estos cuadernos familiares funcionan como vehículos para educar en la empatía, la compasión y la solidaridad. Al mismo tiempo, complementan la historia oficial al lograr documentar la cotidianidad, las costumbres y los cambios demográficos. También permiten comprender los grandes eventos sociales y políticos a través de las vivencias particulares de personas comunes, por lo que resultan de gran utilidad para verificar y respaldar investigaciones sociológicas e históricas.
Las notas familiares de la familia Perelló Andújar-Rochet Gómez recoge el registro de los nacimientos, bautismos y defunciones de su prole: María Altagracia (n. 1859), Lorenzo Justiniano (1860-1861), Lorenzo Justiniano (1862-1886), Antera Justina (1863-1865), Cipriana Justina (n. 1865), Luis Cristóbal (n. 1867), Mauricia (n. 1868), Juan Pablo (n. 1870), Antera Josefa (n. 1872), fallecida al nacer; Antera Josefa (n. 1873), Julia (n. 1875), Juan Evangelista (n. 1877) y José Gregorio (1880-1881).
El cuaderno inicia con la narrativa de los acontecimientos de la boda de ambos progenitores:
“El 16 de julio de 1858 fue publicada la primera amonestación de mi matrimonio con la señorita Cipriana Justina Rochet, pero habiéndose interrumpido el día fijado para efectuarlo por los asuntos políticos (de triste memoria) por los grandes males que ocasionaron en la (¡Republica entera!!!) tuve que retrasarlo hasta el dichoso día viernes 8 del mes de octubre del mismo año. No tuvimos no tuvimos aparato de pompa, solamente una comida familiar en casa de los padrinos Don Miguel E. Santileses y su hija señorita Altagracia. Firmado: Lorenzo Justiniano Perelló.
Los apuntes finalizan con la muerte de Lorenzo Justiniano Perelló Rochet, acaecida en 1886 a causa de la fiebre tifoidea. Su padre dedicó a este trágico suceso ocho muy sentidas páginas, a las cuales les dedicaremos un próximo artículo.

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