La cultura es mucho más que un conjunto de manifestaciones artísticas, tradiciones, costumbres o expresiones literarias: Es la memoria viva de los pueblos, el espejo donde se reconocen sus habitantes y una de las herramientas más poderosas para construir identidad, fortalecer la convivencia y abrir caminos hacia el desarrollo.
Defenderla, promoverla y transmitirla a las nuevas generaciones es una batalla digna que en Puerto Plata adquiere un significado especial, donde la Sociedad Cultural Renovación acaba de celebrar la cuadragésima sexta edición del Concurso Literario «Por Nuestro País Primero», iniciativa que durante décadas ha mantenido abiertas las puertas de la creación intelectual a niños, adolescentes, jóvenes y adultos.
Esta premiación es una demostración de que todavía hay familias, centros educativos, maestros y jóvenes dispuestos a apostar por la lectura, la escritura y el pensamiento. En una época cuando buena parte de la atención de nuestros muchachos es absorbida por las pantallas y el consumo inmediato de contenidos, encontrar espacios que estimulen la imaginación, la sensibilidad y la capacidad de expresarse constituye un motivo de esperanza.
Por esto, felicitamos a todos los participantes, pero particularmente a quienes conquistaron los primeros lugares. En la categoría infantil: Alisson Fernández, en cuento; David Emilio Henríquez, en poesía, y Alaia Charlotte Nolasco, reconocida por una composición patriótica.
También merecen reconocimiento, en la categoría de 10 a 12 años, a Anelsa Fernanda de la Cruz, ganadora en cuento; Kriss Amaia Hiraldo, primer premio de poesía, y a Delisabeth Hilario Martínez, en composición patriótica. En el renglón juvenil, Carlos Abraham Román, primer premio de cuento; Aurymer Ycecranil Martínez, en poesía, y Kiara Marte de la Cruz, en poesía patriótica; Jade Mariel García, primer lugar de poesía en la categoría de 16 a 18 años y también el premio de ensayo. En cuento, Jatna Cabrera Suero obtuvo el máximo galardón.
En la categoría de adultos, las distinciones principales correspondieron a Ramón Aníbal Mesa, ganador del premio José Mármol de poesía, y a Juan Francisco Espino, premio Diógenes Valdez de cuento.
A todos, nuestras felicitaciones; sus trabajos representan el resultado de horas de lectura, imaginación, disciplina y dedicación. Pero hay algo que conviene recordarles, especialmente a quienes no alcanzaron los primeros lugares: participar también es ganar. Atreverse a escribir, compartir una idea y exponer una creación propia exige valor. La experiencia de crear desarrolla capacidades que acompañarán a una persona durante toda su vida.
La cultura también construye destinos
Puerto Plata tiene razones adicionales para comprender la importancia de estos premios, pues su riqueza histórica, arquitectónica, musical, gastronómica y tradicional conforma un patrimonio que debe contarse, interpretarse y convertirse en una experiencia que permita a residentes y visitantes comprender qué somos y de dónde venimos.
La cultura también es un recurso estratégico para el turismo. Los destinos no pueden aspirar a ser competitivos únicamente por sus playas, hoteles y atractivos naturales. Cada vez resulta más importante ofrecer experiencias que conecten al visitante con la forma de vida de las comunidades.
La reciente inauguración del Centro Cultural Rainieri, en Punta Cana, constituye una referencia significativa en esa dirección. Impulsado por el puertoplateño Frank Rainieri y su esposa Haydée Kuret de Rainieri, ese centro persigue acercar la historia dominicana a los residentes y a los turistas que llegan a esa región, muchos de los cuales abandonaban el país sin conocer suficientemente su identidad y su patrimonio.
La enseñanza es clara: la cultura enriquece el turismo. Un visitante interesado en conocer la historia, escuchar nuestra música, probar nuestra gastronomía, descubrir nuestras tradiciones y conversar con nuestra gente encuentra razones adicionales para regresar y recomendar el destino. La identidad cultural, bien presentada y protegida, se convierte en un atractivo que diferencia a un pueblo de cualquier otro.
Puerto Plata debe copiar el ejemplo de Rainieri, pues posee condiciones para desarrollar el turismo cultural. Su historia, sus monumentos, sus personajes, sus expresiones y sus instituciones populares pueden formar parte de una oferta mucho más amplia y atractiva.
Renovación: una obra que merece continuar
En ese contexto, el trabajo de la Sociedad Cultural Renovación merece un reconocimiento especial, pues sus directivos han sostenido durante décadas una labor que trasciende la organización de actividades y concursos.
La doctora María Amelia Finke Brugal, su presidenta, junto a la vicepresidenta Gisela Padovani de Durán y las demás integrantes del Consejo Directivo, merecen el reconocimiento de la comunidad por asumir la responsabilidad de dar continuidad a una obra iniciada por la extinta Lilian Russo de Cueto. Mantener durante 46 ediciones un concurso literario de esta naturaleza requiere perseverancia, vocación de servicio y una convicción que no siempre encuentra suficiente respaldo.
La institución se aproxima, además, a un acontecimiento extraordinario: su centenario. Cien años de existencia constituyen un legado que Puerto Plata tiene la responsabilidad de valorar, proteger y proyectar.
¡Ojalá ese aniversario sirva también para convocar a las autoridades, empresarios, centros educativos y organizaciones sociales a fortalecer el respaldo a Renovación y a otras instituciones que trabajan por el desarrollo cultural de la provincia!
La cultura no debe depender exclusivamente del entusiasmo de unos pocos. Necesita espacios, recursos, educación y políticas permanentes. Necesita que los niños encuentren libros, que los jóvenes tengan oportunidades para crear y que los adultos puedan transmitir sus conocimientos y experiencias.
La verdadera riqueza de Puerto Plata no está solamente en sus paisajes ni en su potencial económico. También reside en su gente, en sus historias, en sus tradiciones y en la capacidad de reconocerse como comunidad.
Por eso, felicitar a los ganadores del concurso literario es también celebrar a quienes creen en el poder de la palabra y en la posibilidad de construir una sociedad más consciente. Y reconocer a la Sociedad Cultural Renovación es defender una institución que ha hecho de la cultura una causa permanente.
Puerto Plata tiene mucho que contar. ¡Sigamos creyendo en el valor de nuestra gente y asumamos la responsabilidad de mantener la cultura viva!
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