La forma “estent” es la adaptación gráfica recomendada en español de la voz inglesa “stent”, de uso en el ámbito de la medicina, afirma Fundéu Guzmán Ariza.
En los medios de comunicación se utiliza con frecuencia el extranjerismo, como se muestra con estos ejemplos: “Cardiólogo dominicano patentiza una técnica para evitar complicaciones tras la colocación de stents”, “Para qué sirve el stents que se le colocó a Vickiana” o “Colocan miles de stens coronarios en pacientes subsidiados”.
El término médico “stent”, que se define como ‘estructura tubular que se implanta en los vasos sanguíneos y otros conductos anatómicos para corregir estrechamientos e impedir obstrucciones’, cuenta con los equivalentes en español “endoprótesis”, “malla intravascular” e “implante intraluminar”, entre otros.
Sin embargo, dada la extensión en su uso y su inclusión en el “Diccionario de la lengua española” como palabra derivada del apellido del dentista inglés C. T. Stent, lo recomendable es hispanizarlo mediante la escritura con “e” inicial para evitar la grafía con “s-” líquida impropia del español.
El plural se forma con “-s” por tratarse de un sustantivo terminado en grupo consonántico y, por tanto, conserva la “t” tanto en la forma original como en la españolizada: “stents” o “estents”, no “stens”.
En vista de lo anterior, en los ejemplos citados se pudo haber sustituido el anglicismo de esta manera: “Cardiólogo dominicano patentiza una técnica para evitar complicaciones tras la colocación de estents”, “Para qué sirve el estent que se le colocó a Vickiana” y “Colocan miles de estents coronarios en pacientes subsidiados”.
Si se opta por la forma inglesa, conviene recordar que lo apropiado es escribirla en cursivas o, de no ser posible, entre comillas.
Fundéu Guzmán Ariza (www.fundeu.do) es una iniciativa de la Fundación Guzmán Ariza Pro Academia Dominicana de la Lengua, institución sin fines de lucro entre cuyos objetivos se encuentra impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación de la República Dominicana. Cuenta con la asesoría de la Academia Dominicana de la Lengua, el Instituto Guzmán Ariza de Lexicografía y la Fundéu RAE, así como con el patrocinio económico del bufete Guzmán Ariza.
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