Se cree que Stradivari fabricó 1,116 instrumentos de cuerda, y que solo 650 han sobrevivido. Es extraño imaginar que existen 650 de estos instrumentos alrededor del mundo. Podrías pensar que ese viejo violín que tu abuelo solía tocar y que está en algún depósito podría ser una reliquia valorada en 20 millones de dólares. Pero hay una mayor probabilidad de que simplemente sea un instrumento de fábrica cualquiera, especialmente porque la mayoría de estos Stradivari son propiedad de coleccionistas privados y no de músicos que realmente los toquen.

Anne Akiko Meyers no es la única beneficiaria de un préstamo. Augustin Hadelich, Ray Chen, Pablo Ferrández, entre muchos otros músicos, tocan instrumentos prestados por coleccionistas privados y fundaciones.

Cuando pienso en aquel recital en Cremona, siempre me pregunto si disfruté el recital por el instrumento o por la violinista. ¿Realmente un instrumento valorado en millones de dólares hace que el intérprete suene mejor?

Entonces, cuando un coleccionista paga 23 millones de dólares por un violín, o un museo encierra un instrumento en una vitrina de cristal, ¿qué están preservando exactamente? ¿Su sonido o su legado? ¿Estarían Stradivari o Guarneri contentos de que sus instrumentos fueran preservados como activos financieros, en lugar de producir la hermosa música que podrían crear con ellos?

Museo del Violino en Cremona, Italia.

Carla Melissa Rosario

Violinista

Violinista dominicana egresada de Stetson University en DeLand, Fl. Carla se ha presentado en alguno de los escenarios mas importantes del mundo, como el prestigioso Carnegie Hall en Nueva York y la Iglesia Thomaskirche en Leipzig, Alemania. También es fundadora y escritora de la pagina web Cadence & Ink, donde se discuten temas culturales que giran alrededor de la música y su fusión con otras artes como la literatura.

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