José Lois Malkun ha escrito un libro curioso, atractivo, histórico y descriptivo, con una mordacidad poco común en la literatura dominicana, acostumbrada a las formalidades y al formalismo. Tan duro como Cartas a Evelina, de Francisco Moscoso Puello, pero utilizando un recurso que jamás se imaginaría en manos del economista y exgobernador del Banco Central, José Lois Malkun.
Trato de describir las emociones, tensiones, atractivos y golpes que proporciona la novela El pordiosero. Las aventuras de un falsificador, aún no puesta en circulación, y que llegó a mis manos por cortesía del autor con motivo de las festividades navideñas.
El pordiosero Benito Pérez Melo es el protagonista de esta historia, contada como si se tratase de una biografía minuciosa y maliciosa de un hombre común que sufrió, desde su nacimiento, la miseria más espantosa durante la dictadura de Trujillo. Además de pordiosero y mendigo, fue vendedor de dulces en las calles de la capital, cargador de sacos en un mercado, traficante de haitianos en la frontera, contrabandista de mercancías prohibidas, falsificador y desfalcador de bienes públicos, ladrón del dinero del Estado, miembro del Ejército y héroe nacional, por haber combatido a los expedicionarios del 14 de Junio de 1959 que llegaron por Maimón, Puerto Plata, Constanza y Estero Hondo.

La pobreza que describe la novela es de las más espantosas conocidas, reflejada en las condiciones de vida de los padres del personaje. Al mismo tiempo, se detallan los procesos migratorios que se dieron —con el ejemplo de esta familia, entre miles— de ciudadanos del campo que se instalaron en los barrios marginales de la capital, como consecuencia del abandono de la dictadura. Esto permitió la creación de bolsones de miseria en zonas surgidas a partir de asentamientos irregulares en terrenos estatales y privados.
La historia de Benito Pérez Melo está narrada de forma atractiva y se combina con acontecimientos históricos reales durante parte de la dictadura de Trujillo. Describe la represión, ofrece diversas versiones sobre las ramas militares, los fraudes y robos de la familia gobernante, el SIM, Johnny Abbes, el miedo que dominaba a la población y la manera en que el protagonista descubre y ejecuta sus planes para burlar a la dictadura y sus mecanismos de coerción. No se trata de un adversario político ni de alguien que busque reivindicar la libertad o la felicidad colectiva, sino de una persona que quiere salir de la miseria, hacer dinero y poner en práctica una inteligencia natural para atraer a quienes le ayuden a cumplir sus objetivos.
El autor coloca a su personaje en el centro de la historia, pese a la represión y al riesgo de muerte. Falsifica firmas de altos oficiales, trama y ejecuta fraudes, destruye vidas de terceros —incluida la de la mujer de sus sueños y placeres, Angélica— y finalmente es llevado por Johnny Abbes ante Trujillo, en el Palacio Nacional, a petición del dictador, quien el 28 de mayo de 1961 quiso conocer al sujeto que había falsificado las firmas de varios altos oficiales.
En la novela aparecen personajes históricos relevantes como Ricardo Pittini, Joaquín Balaguer, Manolo Tavárez Justo, Juan Bosch, José Francisco Peña Gómez y Caamaño, además de periodistas y medios de comunicación. La ficción utiliza fechas y acontecimientos como el crimen de las hermanas Mirabal, el tiranicidio, el golpe de Estado contra Juan Bosch, la Revolución de Abril de 1965 y la intervención militar de los Estados Unidos ese mismo año.
Es entonces cuando comienza a revelarse la etapa de bonanza y los sueños melancólicos de Benito Pérez Melo, una vez lavada la fortuna acumulada. Se convierte en comerciante, luego en diputado del Partido Reformista y en propietario de una red inmobiliaria de gran impacto, seleccionada para construir miles de apartamentos populares, y más tarde edificios para la clase alta en los barrios más emblemáticos de Santo Domingo.
La condición de economista del autor no puede ignorarse, pues se revela en muchos de los datos utilizados en la obra. Compara los precios de las décadas de los años cuarenta, cincuenta, sesenta y setenta, ajustándolos al valor del dinero actual. Sin reservas, describe escenas de tortura horribles, al tiempo que no esconde las preferencias sexuales ni los rituales íntimos del protagonista con su pareja Angélica. Todo ello manteniendo el equilibrio de un personaje completamente ajeno a la ideología y a la política, o a sentimientos que bien pudo abrazar el propio autor en su juventud, cuando perteneció en San Pedro de Macorís al Movimiento Popular Dominicano.
Benito falleció en 2017, dejando una gran fortuna, una esposa hermosa, joven y atractiva, y una historia que termina siendo rescatada por el autor entre miles de relatos de vida marcados por la pobreza durante la dictadura de Trujillo y los años posteriores, ya en democracia.
José Lois Malkun se revela como un autor de ficción con una gran capacidad narrativa. Hay momentos de la novela en los que el lector queda atrapado por una historia convincente, atraído por un personaje que, pese a sus miserias humanas, despierta admiración y el deseo de que no se convierta en una víctima más de los miles que terminaron en los libros negros del Servicio de Inteligencia Militar y de Johnny Abbes García.
Quien pueda conseguir el libro, que lo busque: es una obra para ser disfrutada.
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