“Niese… constituyó la gestión del arte y la cultura dominicana en la década de 1940”. La saga continúa…  la primera parte narra el origen y desarrollo de Díaz Niese, mientras esta segunda parte completa una biografía de notoria intensidad de vida y legado. «El hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.» decía: Johann Wolfgang von Goethe. Y esto, fue lo que hizo Díaz Niese creando la Escuela de Bellas Artes, quien con decoro y entrega fue mecenas de artistas… Al amante de música académica no le tomó ni diez años crear todo.

Escuela Nacional de Bellas Artes (1942)

El 19 de agosto de 1942, se inaugura la Escuela Nacional de Bellas Artes (ENBA). La modernidad, el auge del muralismo y el surrealismo, reinó entre muchas corrientes. La I Bienal de Artes Visuales, se inauguró formalmente el 17 de julio de 1942. El Gran Premio de Honor de esa primera Bienal de 1942, fue otorgado al escultor español Manolo Pascual (1902-1983) con la obra: Retrato de un hombre. Díaz Niese, dijo:

“De este clima de apertura se nutren los primeros artistas que salen de la Escuela Nacional de Bellas Artes: pintores, dibujantes y escultores que comienzan a plasmar los temas de la cultura negra con lenguajes definitivamente modernos.” 

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Rafael Díaz Niese, Pedro Purcell, Rafael Leónidas Trujillo y Manolo Pascual

Para los estudiantes de la recién creada escuela, organizó exposiciones anuales de fin de curso. Estos eventos servían para otorgar becas y premios a jóvenes talentosos como Gilberto Hernández Ortega (1923-1979) o Marianela Jiménez (1925-2013), cerciorándose de la inclusión del talento artístico, sin exclusiones. Celeste Woss y Gil (1891 – 1985), retrató en óleo sobre tela en 1942 a Díaz Niese como los grandes maestros de la pintura dominicana. Jaime Colson (1901 – 1975), lo pintó junto a su esposa en 1949. Colson los retrató. Yoryi Morel (1906 – 1979), en óleo sobre cartón. Darío Suro (1917 – 1997), en óleo sobre tela en 1947, entre otros más, incluso caricaturistas como Bernard.

Colson director de la escuela y Prats Ventós en 1950

Para la Bienal de 1944 (la segunda edición) José Vela Zanetti gana el gran premio con su obra “El mundo”. Coincidió con el Centenario de la Independencia Dominicana en 1944, integrándose a los festejos que organizó la comisión de exiliados. La Comisión de Refugiados Españoles Pro-Centenario, fue encabezada y promovida por el jurista y sociólogo Constancio Bernaldo de Quirós (1873-1959), con gran legado académico y artístico. La Colección del Centenario, documentó los aportes dirigida por: Manuel Arturo Peña Batlle (1902-1954). Las bienales continuaron. En 1946, Díaz Niese, dijo:

“La segunda exposición bienal de artes visuales se efectuó del 29 de febrero al 15 de marzo de 1944 en la recién fundada Galería Nacional de Bellas Artes. El depurado criterio que presidió la selección de obras no permitió exhibir sino 94. Al finalizar cada uno de estos grandes certámenes nacionales, el Estado ha adquirido las obras más salientes, aportando así una ayuda material sustancial a los artistas y creando al mismo tiempo un estímulo considerable a la calidad de la producción pictórica y escultórica. Las obras así adquiridas, pinturas, esculturas, dibujos y grabados, forman parte actualmente de la colección de la Galería Nacional de Bellas Artes". 

José Gausachs y Clara Ledesma

“Niese… promulgó el movimiento propagandístico de los diferentes artistas. Lo hizo tras cortinas y con el apoyo íntegro de Josep Gausachs quien estructuró arte y modernidad, entonces desarrollaron los programas académicos de bellas artes en República Dominicana con influencia europea, con el apoyo estatal de Víctor Garrido, Telésfero Calderón y Joaquín Balaguer.” – Sergio Cross

Pensadores

Entre contertulios, Constancio Bernaldo de Quirós presidía la comisión y era figura central del exilio jurídico, mientras Vicente Llorens (1906-1979) se encargó de preparar volúmenes de la “Historia de la Literatura Dominicana” para la Colección del Centenario. 

El historiador Vicente Llorens miembro de la agrupación

Vicente Llorens, decía: “Hay que tener en cuenta que la población extranjera de la ciudad iba aumentando considerablemente y que a los republicanos españoles había que añadir un buen número de judíos centroeuropeos y de otras partes que la expansión hitleriana iba lanzando sobre varios países hispanoamericanos. En el parque Colón, en la calle de El Conde, en cafés y espectáculos, además del español peninsular y dominicano, se oía asimismo el alemán y aun el francés. Aquel pequeño y apartado rincón del Caribe se convirtió por algún tiempo en un lugar cosmopolita".

Javier Malagón Barceló (1911-1990), estuvo a cargo de las series de Constitución Política y Reformas Constitucionales y Documentos Legislativos. Vela Zanetti, muralista más emblemático del exilio, ya madurando contribuyó con obras artísticas vinculadas a la identidad nacional dominicana en el marco del centenario y después. Fernández Granell, participó en los actos culturales y musicales.  Jesús de Galíndez (1915-1956) fue también miembro, aunque más tarde se convertiría en un feroz crítico y víctima del régimen representando un peligro de consecuencias para la agrupación de exiliados. En 1944, participó en los concursos literarios del Centenario, ganando incluso premios con obras como Cinco leyendas tropicales. Celeste Woss y Gil, gran aliada en escuela, tenía una academia privada y él, la integró al proyecto estatal. Participaron en profesionalizar el arte, mientras que Delia Weber (1902-1982), compartía espacios en revistas culturales.

Javier Malagón Barceló

Tiranía y cultura

“RDN” … como firmaba por minimizar referencias, era refinado políglota, comprensivo de lo inaudito de un gran capital cultural en sus nueve idiomas. Un reservado, facultativo y de regia inspiración para sostener intensa ambición: el “plan de institucionalización cultural dominicano” que alcanzaba todas las provincias. Concentrado en ideas, evitativo, pero no huidizo con Trujillo, se contuvo en una sociedad en pañales en su nicho de misión de estado, de poder crearlas, sin levantar molestias o celos. Así, no caer en desgracia con la egolatría Trujillista, bien perfilada por él, como psiquiatra. Comparte méritos en equipo, sin mostrar sus más altas condecoraciones. Sus logros fueron colectivos y para todos. Un personaje centrípeto y centrífugo, equilibró su meritorio accionar. Un misterioso de novela… ya descubierto, analizado y comprendido. 

¿Ejercía sí o no, la psiquiatría? Sin dudas, manejó mentes y conductas. En modo, subrayando la estrategia vocacional, de estructuración de la gestión del arte y la cultura, en tiempos de fuertes filtros expresivos. De inminentes, amenazas de a quienes promovía, protegiéndoles con cautela. Ileso, por la capa de imagen respetable en su verídica bonanza de valor creativo y administrativo.  Dominó muy psicoactivo, a Trujillo, pre analizado con sabia magia filosófica de su profesión como psiquiatra; cimentada en dotes de alto coeficiente intelectual y distanciamiento de herir sus sensibilidades y a las de sus familiares no intelectuales. Salvó artistas de deportación. Evitaba exhibicionismo social en rechazo pasivo al régimen.   Aguantó… creó su burbuja cristalina de supervivencia. Fue un hombre de elite (no socialité), respetable, y solitario de sus pensamientos.  Rico, más en conocimiento que en aspectos materiales.

No tuvo amistad personal con Trujillo, sino una colaboración de Estado, donde el dictador y demás del anillo palaciego ponían los recursos. Y, él: su genio organizativo, en la época de oro del arte, la cultura y la arquitectura. Pero, su prematura partida, cerró la planificación cultural dominicana, dejándole parcialmente olvidado. Emergiendo la raíz de contracorrientes contraculturales y de una aprovechada ignorancia que llegó a suprimir el sentido común y buenas costumbres. Contactos con artistas e intelectuales europeos le asesoraban en la década, donde el Estado asumió por primera vez la cultura como una función pública, pasando de un apoyo esporádico, a la creación de una nómina estatal permanente para músicos, pintores, actores y otros.

“Es el doctor Rafael Díaz Niese, el que viaja con más detenimiento, con la más acusada atención de artista, por los campos del arte antiguo, hasta el grado de recorrer a pie casi toda Italia”. – Emilio Rodríguez Demorizi

La Bienal (BNAV)

Creó la Bienal Nacional de Artes Visuales en 1942, considerada el evento cumbre del arte. Pero… si bien Díaz Niese fue fundador, se apoyó de un gran grupo de compañeros intelectuales y figuras, debo insistir como Jaime Colson (1901-1975). En el caso de Colson, inspirado en la Real Academia de Bellas Artes y Oficios de Barcelona, (entonces capital mundial del arte), y luego de la Real Academia de San Fernando, apoyó los programas académicos de la escuela. Conversó a Díaz Niese y este, formuló e institucionalizó con el apoyo de Joaquín Balaguer como era costumbre. Mucho antes, la Primera Exposición Nacional de Arte (1907), habría tenido lugar en el Casino de la Juventud en Santo Domingo, marcando un hito en la formalización de eventos artísticos nacionales. Pero para diciembre de 1941, se lleva a cabo en Santo Domingo la Primera Exposición Nacional de Artes Plásticas, la “prebienal” en la galería del Ateneo Dominicano. Entre los expositores figuraban Yoryi Morel, con 10 óleos y Gausachs.  

Se había creado la “Comisión de Exiliados Españoles otorgando representación a estos. Al inaugurarse la Galería Nacional con una exposición de autorretratos, unas 24 obras de: Abelardo Rodríguez Urdaneta, Enrique Godoy, George Hausdorf, Tito Canepa, Darío Suro, José Vela Zanetti, José Gausachs, Celeste Wos y Gil, Ernesto Lothar, José Rovira, Abelardo Piñeiro, José Alloza, Eugenio Fernández Granell, Francisco Fernández Fierros, Gilberto Fernández Diez, Pura Varón, Aída Roques, Francisco Gausachs, Gilberto Hernández Ortega, Antonio Prats Ventós, Rafael Pina Melero, y otros. Luego, se inaugura el 15 de agosto de 1943 la Galería Nacional de Bellas Artes y se hace la II Bienal en 1944 coincidiendo con el primer centenario de la independencia dominicana. 

Catálogo de Exposición de la Escuela Nacional de Bellas Artes en 1944 – Colección Cross

Un antecedente a mencionarse, es la del 27 de febrero de 1885 en la Sociedad Amigos del País, conmemorando el aniversario de la Independencia presentando obras de Juan Hernández Corredor y sus alumnos, entre los que destacó Abelardo Rodríguez Urdaneta (1870-1933), importante preludio, de lo poco que hubo hasta Díaz Niese cazar y formar talentos.

“La arquitectura y artes componían expresiones de ciudad y territorio resultado de la visión del estado, promovida en la década del 40, así como la vida académica e intelectual, entonces con digna práctica y representación íntegra, de la cultura dominicana en el exterior con cultas exhibiciones, con identidad propia y sin transculturización” – Sergio Cross

Cuadernos Dominicanos de Cultura (1943-1952)

Cuadernos Dominicanos de Cultura fue la publicación intelectual más prestigiosa y emblemática dominicana entre 1943 y 1952. Elevó el nivel del debate como el órgano principal de difusión del pensamiento. Era mensual, ensayística y literaria, fundada de rigor, por: Pedro René Contín Aybar, Rafael Díaz Niese, Héctor Incháustegui Cabral y Vicente Tolentino Rojas (1883-1959), los "Editores de Cuadernos", otros se sumaron. Con ensayos y estudios históricos documentados en 102 números publicados con muy selectos colaboradores.

Portada de Cuadernos (Colección Cross)

Se caracterizaba por “Hispanismo" y canal de ideología hispanista. Exaltaba la lengua, la religión y la cultura como identidad. Se publicaban investigaciones dando oportunidad expresiva a exiliados españoles, tematizar estética. Bienvenido Gimbernard (1890-1971), diseñador grafista y fundador de la revista Cosmopolita en 1919, participó en algunos números.

Llegada de Pedro Salinas a Santo Domingo. De izquierda a derecha le acompañan Eugenio Granell, Vicente Llorens Paz, Pedro Salinas, José Bonilla Atiles y Vela Zanetti – FC

Díaz Niese, era estudioso de la cultura francesa y profundo conocedor de los mejores pensadores de ese país, como: Montaigne, Rabelais, Renán, Moliére y otros tantos. Díaz Niese fue uno de los codirectores en compañía de Pedro René Contín Aybar, Héctor Incháustegui Cabral, Emilio Rodríguez Demorizi y Tomás Hernández Franco (1904-1958). Figuras como Manuel Valldeperes, con quien compartió la dirección de la revista, fueron fundamentales para la opinión pública; embajadores culturales que el régimen quería aprovechar para fines propagandísticos. Pero… estos lograron institucionalizar y profesionalizar actividades y expresiones artísticas, donde muchos artistas representaron una dura resistencia sin prestarse como genuflexos a Trujillo.

Emilio Rodríguez Demorizi – AGN

 “Es el doctor Rafael Díaz Niese, el que viaja con más detenimiento, con la más acusada atención de artista, por los campos del arte antiguo, hasta el grado de recorrer a pie casi toda Italia”. – Emilio Rodríguez Demorizi (1904-1986)

Manolo Valldeperes – AGN

Manolo Valldeperes (1902 – 1970), exiliado español que se convirtió en uno de los críticos más prolíficos e influyentes de 1940 a 1950. Su legado: “El arte nuestro de cada día”, es texto fundamental para entender la evolución de la pintura y escultura en su transición hacia la modernidad. 

Díaz Niese en caricatura de los años 40 por Toni o Enrique Bernard Ramírez

Rafael Díaz Niese, también fue el primer gran crítico y teórico del arte dominicano. Sus ensayos en los Cuadernos Dominicanos de Cultura, analizaban el arte desde una perspectiva estética, psicológica y filosófica. Enrique García Godoy (1886-1947), aunque era pintor, sus escritos sobre arte en las primeras décadas del siglo XX ayudaron a educar el gusto del público. María Ugarte (1914-2011) española de nacimiento, fue una figura clave en el periodismo cultural. A través del periódico El Caribe, realizó las primeras entrevistas profundas y críticas documentadas sobre los artistas de la época. Héctor Incháustegui Cabral (1912-1979), poeta de la “generación del 48”, con ensayos sobre identidad y plástica, otro contertulio.

Héctor Incháustegui Cabral – AGN

Sobre el legado de las ediciones, claramente eran difusión del pensamiento. En sus 102 números publicados, la revista logró reunir colaboraciones de figuras destacadas. Se exaltaba la herencia española (la lengua, la religión católica y la cultura europea) como núcleo de la identidad dominicana. Revista de aire internacional considerando exiliados españoles. Esta publicación documentó actividades artísticas y para difundir ideas sobre filosofía, historia y arqueología, elevando el nivel del debate público. Exponía sobre: "Psicología del Arte", la "Historia de la Civilización" y la "Importancia de la Arqueología Precolombina". Fomentó excursiones y estudios para la clasificación de la alfarería indígena dominicana y mucho más. 

Vulnerabilidad al ser crítico de arte y funcionario 

“Niese”, escribió para diferentes periódicos nacionales, como fueron: La Nación, La Opinión, El Caribe, Ágora, Revista de Educación, Juventud Universitaria y otros. Su mayor producción está en los Cuadernos de Cultura Dominicana. Cuando comenzó a publicar artículos en la prensa nacional insistía en mantener solo sus iniciales: “R. D. N.” Entre los cargos que ocupó en la administración pública, están: Director General de Bellas Artes; Jefe de la División Jurídica y de Operación intelectual de la Secretaría de Estado de Relaciones Exteriores; Subsecretario de Estado de Educación y Bellas Artes; Secretario de Legaciones y Consulados de la Secretaría de Estado de Relaciones Exteriores, entre otros.

Conferencia General de la UNESCO de 1949

En 1943, Díaz Niese había formado parte de la delegación dominicana en la I Primera Conferencia de ministros y directores de Educación de las Repúblicas Americanas, celebrada en Panamá, y representó en 1944 a Republica Dominicana en la Feria del Libro y Exposición de Periodismo celebrada en México, así como, en 1949 delegado ante el Seminario General de la UNESCO en Versalles.

“Ser un buen embajador cultural, es promover entendimiento mutuo por medio de compartir e intercambiar diplomacia en este caso, cultural y basada en la cooperación y la paz manteniendo lazos abiertos, no limitarse solo a mantener relaciones políticas y económicas.” – Sergio Cross

Díaz Niese, escribió para diferentes periódicos como: La Nación, La Opinión, El Caribe, Ágora, Revista de Educación, Juventud Universitaria y otros. También escribió en Ars de México. Entre las obras de este eminente hombre cabe recalcar: «La Alfarería Indígena Dominicana», «Paul Valéry» y «Un rostro de esfuerzo artístico», publicado en 1945. Este último se encuentra en una edición especial de «Cuadernos Dominicanos de Cultura», su revista como codirector y en la que se conservan sus obras más importantes, como «La vida itinerante», libro que relata sus viajes continentales.

En México, su representación fue durante la III Feria del Libro y Exposición Nacional de Periodismo y primera exposición del Cine, Radio y Bellas Artes en México (1944). Y para este tiempo fundó escuelas elementales de música en diversas localidades del país, como: Enriquillo, Neiba, La Descubierta, Jimaní, El Cercado, Hondo Valle, Elías Piña, Bánica, Dajabón, Restauración y Loma de Cabrera. Se diseñaron y ejecutaron programas de difusión cultural por toda la geografía nacional a través de las “Exposiciones Ambulantes de Pintura”, la primera de las cuales recorrió el Cibao, del 25 de agosto al 9 de septiembre de 1944, y la segunda circuló por el Sur y el Noreste del país, del 2 al 20 de mayo de 1945.  Por decreto 3748, dispuesto el 27 de agosto de 1946, fue Subsecretario de Estado de Educación y Bellas Artes. En este tiempo, aventuró la fundación del Teatro Escuela de Arte Nacional (1946), entre otras instituciones.

Erwin Walter Palm

Díaz Niese, fue miembro de la Comisión de Conservación de Monumentos Nacionales por decreto 4260, dispuesto el 21 de marzo de 1947, novedad relevante para los arquitectos, conservadores y urbanistas. Tuvo importante rol en la conservación y restauración de monumentos relacionándose con Erwin Walter Palm (1910-1988) historiador del arte y la arquitectura, metodólogo alemán de historia del arte, transformador el estudio del patrimonio dominicano. En su visión de conservación, fue uno de los primeros en abogar seriamente por la restauración y conservación de los edificios coloniales de Santo Domingo en defensa del Patrimonio Histórico y Arqueológico. Realizó estudios sobre la alfarería indígena, siendo pionero en el interés científico por las raíces taínas desde una perspectiva arqueológica y estética. Promovió la restauración, entendiendo que el turismo y la identidad, dependían de conservar historia.

Cúspide diplomática

Para 1949, Díaz Niese fue delegado del gobierno dominicano ante la IV Reunión de la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura celebrada del 19 de septiembre al 1 de octubre de 1949, en París. Su trayectoria diplomática destaca siendo Primer Secretario de Embajadas y Legaciones para el 29 de enero de 1950, elogiado por delegados de países participantes.

Díaz Niese, Víctor Garrido y Enrique Casal Chapí y Celeste Woss y Gil

Con aura legendaria y mística, representa un capítulo enigmático de la historia intelectual dominicana. Era hombre callado, dedicado obsesivamente al trabajo y sus libros. El vínculo con su madre, de carácter; le afincó su camino hacia prevalecer pensante. Uno de los rasgos más fuertes de su vida privada, fue la influencia de la matriarca familiar, Dolores Niese, autorizada a ejercer desde 1911, una líder del temprano feminismo del momento. Quien propinó a Díaz Niese de incluir la participación femenina en su plan de políticas culturales. Pero, la aparente presión a Díaz Niese, le obligaba a alejarse a su retiro frecuente: Loma de Cabrera, refugio del pensador. Un acto de resistencia y reflexión. En lejanía, del elitista y maquiavélico círculo trujillista, de entre asechos y presiones. ¡Su ritmo, el martirio, la intensidad, el dolor! Lo fue matando…

La música (1940 a 1950)

Fomentó la descentralización, promoviendo la creación de academias de música en zonas fronterizas, llevando arte a comunidades remotas.  Joseíto Mateo (1920-2018), voz principal de la Súper Orquesta San José, decía que a Trujillo (1891-1961) le gustaba el bolero y el danzón, ambos entonces de moda. Fue cuando se sacó la música de los salones privados y las retretas municipales para convertirla en una institución de Estado. Paralelamente, “Niese”, emprendió ciclos de conferencias de música en la Universidad de Santo Domingo y conciertos de la Orquesta Sinfónica dirigida por el español Enrique Casal Chapí (1909-1977), pedagogo que cambió la forma, con enseñanza moderna de los conservatorios de París y Madrid. La Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) de República Dominicana, fue creada oficialmente el 5 de agosto de 1941. 

Entre los primeros integrantes de la Orquesta, fue: Casal Chapí (director); Enrique Mejía Arredondo (subdirector); Rafael Félix Gimbernard (archivista) y José Justo Liberato (mensajero). En 1942, la fundación del Conservatorio Nacional de Música y Declamación. Se estandarizan los planes de estudio inspirados en los modelos europeos compositores como Juan Francisco García (1892-1974) y Luis Rivera (1901-1986) comenzaron a crear un repertorio sinfónico nacionalista e identitario. Estimuló a los compositores dominicanos a escribir obras que mezclaran la técnica académica con ritmos folclóricos. "Compadre Pedro Juan", un hito histórico. Avelino Muñoz (1912-1962) y Papa Molina (1925-2020) considerados maestros con discípulos. 

El director de la Orquesta Sinfónica Nacional Casal Chapí

Carlos Piantini (1927-2010), el italiano Roberto Caggiano (1903-1975), Juan Francisco “Pancho” García (1892-1974), José Dolores Cerón (1897-1969), y otros respetados profesores del conservatorio estaban en escenarios. En la época se patrocinaban recitales presentados en el viejo palacio nacional (hoy museo de las casas reales) de compositores como Gemianiani, Mozart, Mascagni o Tchaikovsky bajo la dirección de Caggiano, los más influyentes de la música académica. 

De Marchena escribía críticas y ensayos sobre la producción artística

El violinista dominicano, oriundo de Moca Gabriel del Orbe (1888-1966), participaba en actos. Levantó interés formado en Berlín y el palacio era escenario de la Orquesta Sinfónica Nacional con músicos invitados del extranjero. A este tiempo, paralelamente Eduardo Brito (1906-1946), destacó internacionalmente como barítono y uno de los cantantes líricos más importantes.

Super Orquesta San José en los 60s, al centro su director "Papa" Molina y a su lado Grecia Aquino y a su derecha el cantante Vinicio Franco. – HDG

Díaz Niese fundó muchos coros. Para 1944, floreció un Nacionalismo Musical con ritmos folclóricos vestidos de gala y estructurados en música clásica y académica elegantizaron una deseada proyección de alegría. En 1945, la Orquesta Generalísimo del maestro Luis Alberti da vigor al merengue de salón. Eduardo Brito (1906-1946) destacó con cantos nacionales. Pero, internacionalmente el bolero desarrolla con el apoyo de “La Voz”. El repertorio de la Orquesta Santa Cecilia hizo muchos bailes oficiales, así como muchos otros músicos. Manuel Rueda (1921-1999) eminente escritor y músico dominicano compartía pasión por la música académica y la visión cultural. De 1950 a 1960, los actos continuaron en un ciclo de consolidación. La Voz del Yuna (1942, en Bonao), luego “La Voz Dominicana” en Santo Domingo (1952) aprovecharon sus plataformas. 

El maestro Luis Alberti (1906-1976)

El Teatro

Aunque la música y la pintura arrancaron en 1940 -1942, la Creación del Teatro Escuela de Arte Escénico (TEAE), fundado el 10 de marzo de 1946, fue la primera institución oficial dedicada a la enseñanza del teatro en República Dominicana. Destacó la obra inaugural: “Prohibido suicidarse en primavera” de Alejandro Casona (1903-1965), estrenada en octubre de 1946 en el Teatro Olimpia de Santo Domingo. Se priorizaban obras ligeras, zarzuelas y clásicos españoles evitando conflictos políticos. 

Obra teatral alusiva al encuentro de civilizaciones

El Teatro Julia (más tarde Teatro Estela), era la sala más grande del momento. Pero, también se hizo teatro en espacios públicos, aunque los principales teatros dominicanos de la década del 40, fueron: el teatro independencia, el teatro Olimpia, el radioteatro cine La Voz Dominicana, Centro Social Obrero, y la concha acústica del Partido Dominicano (que luego fue Color Visión) y luego su sede central el hoy Ministerio de Cultura en la entonces ciudad Trujillo. Las críticas al régimen, se disfrazaban en tragedias de historias de otras civilizaciones antiguas. Se germinó desde entonces, lo que ha sido: la Compañía Nacional de Teatro y muy posteriormente la Escuela Nacional de Arte Dramático.

Enrique Mejía Arredondo subdirector de la Sinfónica

También participaba Emilio Aparicio (1908-1949) gran maestro español (exiliado), designado por Díaz Niese para dirigir academias. El 9 de octubre de 1946, se realizó la primera presentación oficial del Teatro Escuela, con la obra: “El retablo de las maravillas” de Miguel de Cervantes. se preferían las obras clásicas y se consolidaron grandes como: el dramaturgo: Franklin Domínguez (1931-2025), Máximo Avilés Blonda (1931-1988), Ivonne Haza (1938-2022), Zulema Atala, madre de Flor de Bethania Abreu (1938 – 2019) y Monina Solá (1933-2003).

“Niese… el anónimo de blanco… el padre de la cultura dominicana… fue de los fundadores del Liceo Musical de San Cristóbal, que funcionó en el icónico edificio luego utilizado por la Escuela de Bellas Artes, obra del arquitecto Henry Gazón Bona, (arquitecto, astrólogo y músico), quien diseñó también las edificaciones gubernamentales integrando artistas plásticos en la arquitectura oficial del estado” – Sergio Cross

Tensiones, salud y muerte

Sufrió durante muchos años terribles dolores de cabeza. Aquejado de salud, la vida ya no le daría mucho más allá, que el último cuatrimestre de 1949. Desde mayo de 1949, su condición era irreversible por un ataque cardiorrenal de acuerdo a familiares. Aprovechó su último viaje a la UNESCO para consultar, en Nueva York y París, a médicos. Estos exigiéndoles que ingresara urgentemente a un hospital. Negado inicialmente por reintegrarse a sus labores como subsecretario de Estado de Educación y Bellas Artes, se agravó. En busca de restaurar su salud, el 22 de febrero de 1950 llegó a Nueva York, pero ese viaje fue infructuoso. Murió a las 10 y 10 de la noche, del 14 de marzo de 1950, en el Park East Hospital. Misma urbe, donde permaneció interno por semanas. Misma, donde gustaba visitar e inspirarse del Metropolitan Museum of Art y funciones del Carnegie Hall. Había tenido recaídas en Hotel Pierre, (Quinta Avenida con 61). Cuando Niese enfermó y viajó a Nueva York, los reportes consulares informaban al Palacio Nacional Dominicano. Su vida en sus últimos años estuvo marcada por una discreta lucha contra enfermedades combinadas donde se comentaba el cáncer. Murió durante tratamiento. Trujillo ordenó, que se le rindieran honores de Estado.  

Sus restos llevados a Santo Domingo, aterrizando, en el entonces Aeropuerto General Andrews fueron recibidos con guardia de honor y funcionarios consulares. Su compañero, Joaquín Balaguer, entonces Secretario de Educación y Bellas Artes, junto a directores de las instituciones que creó, esperaban. Sus restos fueron expuestos en la Galería Nacional de Bellas Artes, rindiéndole homenajes. El 23 de marzo de 1950, fueron depositados en Loma de Cabrera, a nueve días de su fallecimiento; donde eligió descansar eternamente cuando visitó el pueblo por primera vez, el 15 de mayo de 1945, con motivo de la II Exposición Ambulatoria de Pintura de acuerdo al grandioso libro: “Vida Musical en Santo Domingo”. En abril de 1950, el número 80, de Cuadernos Dominicanos de Cultura, se le había dedicado a él. 

Tumba donde reposan sus restos en el Cementerio de Loma de Cabrera

¿Por qué loma de cabrera?

Para algunos es un misterio, pero la versión de Vela Zanetti es una de las más aceptadas, quien dijo: “Un gran intelectual dominicano yace en la frontera de su patria, como un permanente centinela de la cultura latina, hispánica y cristiana, como un centinela de la cultura de la patria, allí donde más necesario es el pensamiento, el permanente grito silencioso”.

En el número 80, Contín Aybar dedica en Cuadernos Dominicanos de Cultura (edición en abril de 1950) un texto resaltando la humildad de su sabiduría, su estilo literario y su capacidad como funcionario público sin alejarse de los artistas. La Revista Juventud Universitaria, también le dedicó unas palabras y la comunidad internacional en los meses de marzo y abril antes del natalicio de Díaz Niese del 1 de mayo.

Homenajes póstumos 

En el Listín Diario del 3 de diciembre de 1965, Contín Aybar expresó, desilusionado:

“…contribuimos … grandemente quienes nos ocupábamos en la prensa y las revistas de reseñar y hacer la crítica de las exposiciones y de la obra particular de los artistas, muy especialmente el doctor Rafael Díaz Niese, a quien tanto y tanto debe el arte en el país, pese a que muchos hayan olvidado reconocérselo o no quieran tercamente reconocérselo…" 

En noviembre de 1966, su sobrino Otto Vega anunció la publicación de varias obras de Díaz Niese, quien fue autor de: «Alfarería Dominicana», «Cerámica Dominicana» y «Paul Valéry». En la revista «Cuadernos Dominicanos de Cultura» se encuentran varios ensayos e informes literarios y artísticos jamás recopilados en un libro. Para septiembre de 1967, Aliro Paulino (hijo) le rindió homenaje en el Palacio de Bellas Artes con una placa como director. Le definió como el “creador del movimiento artístico moderno en República Dominicana”. En 1973, se designó la antigua calle 12 de Los Mina con el nombre de Rafael Díaz Niese, pero pasando esta desapercibida.

Palacio de Bellas Artes (1956)

El 15 de febrero de 1975 el presidente Balaguer inauguró la Escuela Primaria Rafael Díaz Niese en Loma de cabrera (Dajabón) que futuramente en 1991, recibió el beneficio de incorporación como asociación, su Patronato Pro-Ayuda a la Escuela Rafael Diaz Niese. En 1976, Rafael Auffant, galerista de “El Arte Moderno” (1957), había ampliado sobre Díaz Niese al presidente Balaguer en el despacho presidencial, en pro del arte nacional. Para 1984, la Casa de Arte de Santiago, le rindió homenaje; Eugenio Granell visitó República Dominicana y expuso sobre sus aportes a la nueva generación. 

Joaquín Balaguer por 1950

El presidente Joaquín Balaguer (1906-2002) le concedió la Orden del Mérito Duarte, Sánchez y Mella (en el grado de caballero), póstumamente en marzo 1990. Más adelante, (en 1998), Cuadernos de Cultura Dominicana, fueron recopilados y publicados por Arístides Incháustegui y Blanca Delgado Malagón, en ocho volúmenes.  A finales del 2000, el Museo Bellapart inauguró: “Homenaje a Rafael Díaz Niese", presentando siete retratos. En 2020, para el 80.º aniversario de la Dirección General de Bellas Artes (DGBA), fue declarado: "Adalid del Arte y la Cultura Dominicana", en actos conmemorativos del Ministerio de Cultura dominicano.

En octubre 2025, la UASD le dedicó el “XX Simposio Internacional de Historia y Crítica del Arte Dr. Odalís Pérez”, titulado: Historiadores y Críticos de las Artes en República Dominicana 2025, por ser “pionero de la formación artística especializada y defensor de la formación de los artistas dominicanos”. A 75 años de su fallecimiento, el nombre de Díaz Niese colmó de aplausos el auditorio Manuel del Cabral, de la Biblioteca Pedro Mir, en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Su sobrina nieta Clara Peralta, recibió el reconocimiento que le hizo el simposio, la Facultad de Artes y la Escuela de Crítica e Historia del Arte.

Preservación de su legado 

En marzo de 2026, el escultor broncista Guillermo Dorado Fernández, hijo del exiliado republicano español Francisco Dorado (1895-1978), presentó una propuesta respaldada por una comunidad de artistas plásticos y gestores culturales para que la Bienal Nacional de Artes Visuales lleve el nombre de: “Bienal Nacional de Artes Visuales Dr. Rafael Díaz Niese”. Propuso renombrar la Bienal Nacional de Artes Visuales (BNAV) reconocimiento a su labor pionera. La carta pública y dirigida al Ministerio de Cultura durante el Simposio de Animación Sociocultural 2026, que compiló numerosas firmas de personalidades en respaldo que como documentación gestioné para su evaluación y ejecución. Además, este emisor (Sergio Cross) ha propuesto una serie de sellos postales conmemorativos en su honor y otros gestos.

Pedro René Contín Aybar

“No alardeaba de escritor pese a su sobrio estilo de rigor científico y a la elegancia de los giros de sus nobles armoniosas frases”. – Pedro René Contín Aybar (emuseum del Centro León)

Así mismo, Pedro René Contín Aybar (1907-1981), contribuyó a la crítica con el español Manuel Valldeperes, cuyos artículos de mediados del siglo xx exponen sus dotes. La creación de la Compañía Lírica Dominicana (1980), el Ballet Clásico Nacional (1981) y el Ballet Folklórico Nacional (1981), los que junto a la formación de la Escuela Nacional de Danza (1990) y la Orquesta Sinfónica Juvenil e Infantil (1997), constituyen hitos significativos de la política cultural estatal dominicana de final del siglo XX, que desde los tiempos de Díaz Niese y el círculo de maestros intelectuales del arte, se formulaban, aunque rindiendo honor a quienes merecen sus créditos.

“Públicamente no se conoce obra pictórica realizada por Díaz Niese, aunque algún dato hace saber que llegó a exponer en el Salón de Otoño de París y que además obtuvo una distinción. Con independencia a que fuera pintor y dejara de serlo, ciertamente la formación en el campo pictórico alcanzada en Barcelona y Madrid, le sirvió de soporte para un conocimiento cabal para la profunda pasión que sentía hacia las artes”. – Danilo de los Santos

Fue un hombre enciclopédico, animador de artes, aristocrático y cosmopolita, sumergido en raciocinios científicos. Sus modales, aunque a veces, visto distante, imprimía en él, una brillantez intelectual muy por encima del promedio. Logró crear y evolucionar la cultura de lo doméstico a la modernidad. Schweitzer, dijo: “La felicidad es la única cosa que se multiplica cuando es compartida”. 

Parte Final

Parte de retratos de Díaz Niese por grandes maestros de izquierda a derecha. ARRIBA: Por Vela Zanetti; por Colson (1933); por Darío Suro (1947). ABAJO: Colson (1949); Celeste Woss y Gil (1942); Colson (1939); Yoryi Morel – Museo Bellapart, Colección Clara Díaz Niese y Colección Clara Rodríguez Demorizi

“Vivió intensamente… sus vivencias dan felizmente para varias vidas más largas que la suya. Pero, de todas formas, es lamentable que haya muerto tan joven… en plena producción intelectual” – Justo Pedro Castellanos Khoury (Pariente, 12 de octubre 2026)

El Centro de Integración Sociocultural Rafael Díaz Niese (CEISOCRAD), fundado el 1 de mayo de 2024, celebró la primera semana cultural y feria del libro en su honor del 12 al 17 de octubre de 2026, en la Escuela Rafael Díaz Niese donde se develó un busto obra de Dustin Muñoz; continuando con actos programados dentro del Centro Cultural Municipal de Loma de Cabrera (Dajabón). Jornada con la participación de familiares como Justo Pedro Castellanos Khoury, pariente y magistrado emérito del Tribunal Constitucional con una conferencia acerca de su vida y otros parientes como Simón de Castro y Clara Peralta Díaz. Creo que pocos saben lo que esa jornada significó siendo un acto merecedor de mucho apoyo.

“Urge revivir la valorización de Díaz Niese a casi 80 años de su muerte, a quien merece homenaje formalizado del estado dominicano, dignificando su nombre a la bienal, un edificio e incluso un monumento, un memorial a su persona y no dejarlo enterrado en el olvido. “– Sergio Cross

Busto por Dustin Muñoz instalado en la Escuela Díaz Niese

Esta entrega, es un escalón más, a favor de su patrimonio humano. Díaz Niese compartió logros extrayendo su nombre, por el bien colectivo e integrando una selecta colaboración dominicana y extranjera en la educación. Uno de los primeros psiquiatras dominicanos, era el psiquiatra del arte. “Fello” o “Niese” … así apodado por contertulios; o “Pepe” en su hogar, recibió junto a su esposa Alicia fallecida en 1972, múltiples agradecimientos de artistas. El más preparado en salud mental de su época; prefería ser recordado por sus ideas y no por su rostro… la huella de sus logros. Díaz Niese, como había mencionado en listín diario: “el anónimo de blanco”, fue hombre de principios, quien dijo, a Trujillo:

“Tener presente que Esparta y Atenas, no se recuerdan por sus mercados, si no, por su arte.”

Rafael Díaz Niese.

 

Referencias

  • De los Santos, D. (2003). Memoria de la pintura dominicana: Impulsos de modernidad en la República Dominicana (Vol. 2). Grupo León Jimenes.
  • Llorens, V. (1998). La emigración republicana de 1939 en la República Dominicana. Archivo General de la Nación. (Obra original publicada en 1976).
  • Miller, J. (2010). Historia de la pintura dominicana. Archivo General de la Nación.
  • Incháustegui, A. y Delgado Malagón, B. (1998). Vida musical: en Santo Domingo (1940-1965). Banco de Reservas; Corripio
  • Céspedes, D. (2002). Los intelectuales y el poder. Editora de Colores.
  • Monteagudo del Río, A. M., & Escámez Gutiérrez, A. (Eds.). (1944). Álbum del centenario de la República Dominicana. Artes Gráficas
  • Archivo General de la Nación. (2006). La llegada: Inmigración y exilio en la República Dominicana, 1939-1940. Secretaría de Estado de Cultura.
  • Secretaría de Estado de Educación, Bellas Artes y Cultos. (1992). Rafael Díaz Niese: El hombre y su obra. Ediciones de la Galería Nacional de Bellas Artes.
  • Conferencia de Pedro Julio Castellanos (12 de octubre 2026)
  • Vela Zanetti en Dominicana (Serie Documental de M. Rodríguez)
  • Archivos de "Cuadernos de Cultura"
  • Central de Datos OGM
  • Archivos Centro León
  • Archivos de Sergio Cross (Colección Personajes Históricos)
  • Archivos Guillermo Dorado Fernández

Sergio Cross

Sergio Samuel Cross Rivera es un arquitecto, urbanista, historiador y asesor de proyectos y cultura. Posee experiencias en la inversión privada, gestión académica y en alta gerencia de la administración pública con el Poder Ejecutivo. Fiel defensor del patrimonio cultural y el patrimonio natural. En sus experiencias de gestión del patrimonio cultural, destacan: Coordinador General (honorífico) de la Comisión de Restauración y Conservación del Palacio Nacional & de su entorno urbano (designado por Decreto en 2021); Arquitecto conservador e historiador del Palacio de Gobierno Dominicano (2020-2026); Realización del Plan Maestro Cross (2020) para el Palacio Nacional, Gascue y alrededores. También, ha impulsado importantes alianzas entre agrupaciones defensoras del patrimonio cultural. Además de su ejercicio privado, realiza importantes aportes a la cultura, a la educación, la tecnología y el desarrollo empresarial en la industria de la construcción, turismo y modernización de la infraestructura del comercio internacional. Posee maestrías, especializaciones e investigaciones registradas además de experiencia de haber sido profesor meritorio en la Universidad Iberoamericana (UNIBE) de la cual es egresado.

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