“Cada vez que muero”
“¡Cómo tendrás que trabajar, entonces, para llevar en tu ataúd de pétalos la esencia de los hombres!”

TRES VOCES PARA UN MOTIVO
Manuel del Cabral
Cada vez que muero
me levanto a las cinco
y empiezo a reconstruir mi tumba
epitafio incompleto
flores que le faltan silencios
agua astillada
hierbas crecidas en su caminar pausado
vecinos que hierven
otros que hielan
el camino está lleno de escombros
que cayeron del cielo
telarañas que sostienen los muros
muros
que no he logrado reconstruir
en cada una de mis muertes.
“Nos sentamos cada tarde”
A los amigos que se reúnen en el Parque Iberoamericano
“En tanto unas palomas sin memoria
siguen saliendo de la sangre herida”
HUESPED EQUIVOCADO
Manuel del Cabral
Nos sentamos cada tarde
en el mismo banco del parque
los ojos de las horas
nos miran con disimulo
hay razones de sobra para alegrarnos
nuestros amigos
se sienta
también en el mismo lugar de siempre
y hablan de política
deportes
literatura
música
la tarde es un diario
sin límite de palabras
y mañana
la imprenta será el día
y las historias de ayer
sentadas con nosotros
en este mismo banco
alimentarán las palomas.
“Insisto en ir más lejos”
“¿Habré yo viajado tanto
que me pesa tanto el cuerpo?
Miro mi cuerpo y me veo
una rosa sobre el pecho”.
LA CARGA
Manuel del Cabral
Insisto en ir más lejos
cuanto más me acerco
dónde está el poema
lo escritural y la sangre
todo es tan incierto
como lo cierto
lo perdido
lo encontrado
es algo y nada
soy tan embuste
como lo no sido
huésped de lo inhóspito
palabra
de lo mudo
muerte
al poeta.
“Miedo al silencio y al miedo”
“Toda
la noche
vomitó
mis pildoras”.
FRACASO
Manuel del Cabral
Miedo al silencio y al miedo
al mar que me mira con el caribe de sus ojos
a las preguntas del pelícano
¿es hora o no de lanzar la suerte?
miedo a los gritos y al llanto
a los predios de mi tumba
al viento cuando vomita odio
al odio cuando me vomita
miedo a las respuestas
a cada hoja que decide no caerse de sí
a los lamentos
a los libros que no he leído
y a los que he leído también
miedo a la poesía
a ser poesia
a no ser poesía
a vivir.
“Son prisioneras las aves”
“¿Y es verdad que esto se llama aquí pájaro?”
ALGO
Manuel del Cabral
Son prisioneras las aves
cuando es su jaula el mundo
mientras más distantes las barreras
más lejos está la libertad
y su precio es mayor
el horizonte es una cárcel que se extiende
hacia sí
un círculo que que se sujeta de su cola
nos hace esclavos de la inmensidad
el cielo es un muro
el mar es un muro
nuestro cuerpo es un muro
vivimos entre obstáculos
que nos gritan
que nos hacen gritar y nos silencian
somo prisioneros como.las aves
pero ellas
en su vuelo
no lo saben.
“Escritural”, kindle direct publisher (kdp), 2025, Juan Carlos Báez Moreta.
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