Este libro poético de sonetos, de Nelson Romero, bajo el título de "Brisa misteriosa desde el campanario" (2026), fue impreso en Impresora Soto Castillo, S.A. La edición fue coordinada por el poeta y gestor cultural, Ramón Saba. La obra consta de 64 págs.

Creo conveniente definir, ante los lectores y las lectoras, qué es un soneto y aclarar que no es cierto que, para ser un buen escritor, hay que saber escribir un soneto. No. Eso no es verdad. Usted elige o no escribirlo y ajustarse o no a sus reglas.

Un soneto es una composición poética clásica que consta de catorce (14) versos de arte mayor, generalmente endecasílabos, de once (11) sílabas, divididos en cuatro (4) estrofas: dos cuartetos, de cuatro versos cada uno, y dos tercetos (de tres (3) versos cada uno).

Sinalefa: Se considera así cuando una palabra termina en vocal y la siguiente empieza por vocal (o 'h' muda); se unen formando una sola sílaba métrica.

Acento final:

Si el verso termina en palabra aguda, se suma una sílaba (+1).

Si termina en palabra llana (grave), queda igual (11).

Si termina en esdrújula, se resta una sílaba.

La verdad es que, en mi caso en particular, nada más el verme sometido a una rima y a un riguroso conteo silábico es para mí un real fastidio. Respeto a los sonetistas y su apego a sus estrictos lineamientos rímicos y silábicos.

Hecha esta necesaria aclaración, paso ahora a la epidermis de la obra, la cual está integrada con un cuerpo temático representado por un extenso prólogo, bajo la firma del editor de la obra, poeta y gestor cultural, Ramón Saba.

Este libro está integrado por cincuenta (50) sonetos, desde los cuales su autor enfoca diversos temas sobre su experiencia vivencial, los cuales van siendo expuestos a partir del impulso emocional y melancólico que provoca en la mirada y en la voz del autor.

Aquí, el lirismo, la melancolía, el desamor y/o amargue, el olvido y el recuerdo o la memoria, trillan sobre las líneas expresivas de estos sonetos. Aquí, hasta la bachata y "una guitarra que llora", se dejan escuchar y sentir en esta obra poética.

Pautados por la rima propia de los sonetos y apegados a su conteo silábico, el autor manifiesta su sentir y su vivir desde la hilación rímica y rítmica subyacente en estos sonetos.

Además, temas patrióticos y en homenajes a héroes nacionales: Francisco Alberto Caamaño Deñó, al coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez y al maestro de la política dominicana, don Juan Bosch, entre otras personalidades.

Nelson Romero y Ramón Saba.

A pesar de los límites que el soneto le impone al creador, en estas producciones fluye el imaginario, la emotividad y la armonía expresiva, desde el uso estético de la palabra.

Son sonetos surgidos del trasiego cotidiano del autor, a través del tiempo y la experiencia que ha marcado su mirar, su oír, su pensar y su sentir, como sujeto creativo.

En su condición de ingeniero de profesión, ha sabido convertir la palabra en ladrillo para construir esta obra, desde la lengua, a pesar del código de construcción que lo obliga a guiarse de las estrictas reglas que rigen el armazón tradicional del soneto.

Encontramos en estos sonetos un homenaje al fenecido cantante Rubby Pérez. Eso nos indica que estamos ante un poeta que tiene en consideración a la gente, su gente y su hacer, para integrarlos al centro expresivo de su poética, en este caso, desde el soneto.

Hay un dominio de la imagen poética como base de construcción de sus metáforas. Lo estético queda registrado aquí, por encima del conteo silábico y de la apretada y obligatoria rima, al final de cada estructura estrófica que conforma su soneto. Veamos:

"Volveré / para dejar mi legado / a la entrada del visitado puerto // . Esparcir las amapolas de mi huerto / al recuerdo del corazón honrado // . Volveré a desenrollar la silueta / de mi cuerpo justamente en la cima / de tu sonrisa / sin que nadie oprima / tu gracia / ni te crean alcahueta // . Volveré / te dejaré en nota escueta / los momentos que elevaron mi estima / al probar tu paladar que domina // . Volveré / desde la colina / encima / a deslizar mi blancura muy asueta / al borde de tu figura mansueta" //. (Ver pág. 42, obra citada).

Aquí noto una expresión apretada, forzada, colocada sobre la página en blanco de manera empujada, como respondiendo a la búsqueda de la cantidad de sílabas que me requiere el manual, para cumplir con la configuración métrica y con la combinación rímica y obligada del soneto.

Ahora es el poeta romántico el que nos habla y nos deja resbalar sus versos desde un tono enamoradizo, lírico o romántico. Vamos a leer este soneto dedicado a "Carmen Ramos", su amada. Veamos:

"De ojos cautivadores / cual faroles / alumbrando deseos en el camino // . La negra no será mi desatino / porque sus encantos son girasoles // . Sus labios carnosos son caracoles / que deleitan mi paladar marino // . El perfil de su sonrisa es el vino / añejo doblegando mis controles // . El vaivén de su estandarte divino / va acelerando mi furor felino / hasta fluir mis ganas en sus girasoles // . Su figura es la lumbre de mis soles // . Su figura es la lumbre de mis soles // . Águila imponente de monte alpino / vuela tu horizonte hacia mi destino" //. (Ver pág. 53, obra citada).

Entre el lirismo y el erotismo, el poeta encamina sus versos hacia la figura de la amada, para resaltar sus dotes y manifestar su apego a ella, desde una voz de alabanza y ternura.

El amor paternal convertido en agradecimiento de vida, también otra expresión de reconocimiento a la deuda espiritual y al amor paterno que expresa, como tributo a su padre.

De la infancia al sentido patriótico, van danzando los fundamentos temáticos que el autor de estos sonetos ha querido dejarnos, como testimonio del recuerdo de su imborrable niñez, más allá de la memoria y el tiempo.

También hay aquí un Himno a la humildad, contra la prepotencia, como manifestación de su visión sobre el mundo. Hay un abierto rechazo a la prepotencia que, algunos débiles de espíritu, quieren imponer sobre los demás.

El poeta, aquí, desnuda y rechaza esa acción inhumana de los prepotentes y endiosados, como rechazo a su malvivir frente a los otros, sin dejar de trabajar la estética de sus versos, en estos sonetos.

La rebeldía del poeta vuela y se sitúa de manera particular contra toda acción que atente contra la libertad del sujeto en esta sociedad. Desde sus versos, deja constancia de su posición militante, en defensa de la soberanía y la libertad de su pueblo, sin convertir su canto en fanatismo de politiquería, por lo que hace de sus sonetos un canto a la vida, a su vida.

Julio Cuevas

Poeta

Poeta, ensayista y crítico literario. Licenciatura en Educación, mención Filosofía y Letras-UASD. Maestria en Lingüística Aplicada-INTEC. Doctor en Derecho-O&M, con Maestria en Relaciones Internacionales, para el Área del Caribe-FLACSO-INTEC. Administración Cultural en Venezuela-OEA-CLACDEC. Fue Embajador, Encargado de Asuntos Culturales de la Cancillería dominicana. Ex-Secretario General de la Comisión Dominicana para la UNESCO. Es egresado de la Escuela Diplomática y Consular del Ministerio de Relaciones Exteriores. Actual Embajador Adscrito. Doctorado en Filosofía para un Mundo Global, Universidad País Vasco. OBRAS: ¨Epistolario del Crepúsculo¨, (poemas, 1974), ¨Visión Critica en Torno a la Poesía de Víctor Villegas¨, (Ensayo, 1975), ¨Testimonio del Tiempo¨ (poemas, 1986), ¨Homenaje en Tono Oblicuo¨ (poemas, 1992), ¨Los Cantos del Hierofante¨ (poemas, 1997),¨Poemas Tierra Adentro¨ (poema, 2008) y Literatura Infantil para el Desarrollo de la Creatividad y el Pensamiento Crítico (Ensayo,2013). Profesor Escuela de Letras UASD.

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