En este mes publicaron los resultados  de la prueba Pisa o Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, edición 2025. El objetivo era determinar los niveles de comprensión y razonamiento, y la capacidad para aplicar sus conocimientos a situaciones de la vida real.

Los resultados han impactado el sector educativo mundial y fortalecido  la alerta del magnate  Bill Gates, acerca de la  urgente necesidad de regular los dispositivos electrónicos y el uso de la Inteligencia Artificial,  a causa de sus efectos en el cerebro humano.

El reputado periódico español  El país, publicó recientemente  artículo titulado “La pantalla mató la comprensión lectora: como el cerebro se está adaptando a un entorno digital”. Cita diversos estudios que relacionan   los desastrosos resultados  de Pisa, con  los  dispositivos electrónicos; los cuales nos  aceleran, hacen que estemos saltando de una información a otra, incapaces de leer y comprender con calma. Y de esta manera están  acabando con nuestra capacidad de concentración, según el artículo.

La neurocientífica  Maryanne Wolf, investigadora de la Universidad de California,  en su libro Lector, vuelve a casa, como afecta a nuestro cerebro la lectura en pantallas,  afirma que los seres humanos no nacimos para leer. Es una habilidad adquirida y cultural. Surgió de un largo proceso que reconfiguró el cerebro y el transformo la naturaleza del pensamiento humano.

Por su parte, el lingüista y científico  estadounidense Noam Chomsky planteó en  una conferencia que ofreció en República Dominicana, que no se nacía con un idioma sino que se adquiría del contacto social y que  la necesidad era el mejor método para aprenderlo. Puso de ejemplo a su hija que vivió en Bolivia donde aprendió español

Suecia,  una de las naciones con mas cultas,  y que  ocupa destacada posición en las evaluaciones internacionales de PISA,  al retroceder  en lectura al igual que nuestro país; y ha decidido recuperar los libros de texto, papel y escritura a mano. A la vez,   llamó a un equilibrio entre estos medios de aprendizaje -enseñanza y  las nuevas herramientas tecnológicas.

Singapur, una potencia industrial, lanzó recientemente la campaña nacional de pagar a sus habitantes por leer libros físicos y no en los teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos; para  reducir el consumo compulsivo de los contenidos en las redes sociales y el internet en sus ciudadanos.

República Dominicana, continúa muy lejos de los niveles internacionales, en particular en lectura, escritura,  concentración, pensamiento crítico e imaginación.  Por lo que surgen estas preguntas incomoda: ¿Cómo habrá influido el desorden en las salas de lectura de biblioteca Pedro Mir de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, (UASD),  donde es casi imposible localizar un libro? Cómo explicar que las  dos psicólogas graduadas con honores en el pasado de mes de abril en una prestigiosa universidad privada  no conozcan el  libro Pensar rápido, pensar despacio de Daniel Kahneman, el único psicólogo ganador de un premio Nobel?  Como resulta posible que mejore el proceso educativo ante tanta desconexión entre los alumnos y los profesores; y  cuando  algunos de sus gremios tienen como prioridad sus ingresos, incentivos, sus reivindicaciones e influencia política y  no la calidad de la enseñanza?

William Galván

Profesor de psicología y antropología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Investigador académico y consultor de empresas.

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